Christell Rodríguez se hizo conocida cuando tenía tan solo 6 años y participó en el programa de talentos "Rojo". Cuando era una niña, se ganó el cariño del público en un concurso de dobles de María José Quintanilla, donde la joven cantante ganó con su talento e inigualable carisma. Desde entonces, Christell Rodríguez se convirtió en una de las caras visibles de Rojo Fama Contra Fama. En 2004, Christell era la artista infantil más popular en Chile y vendía más discos que cualquier cantante consagrado en el país.
El Incidente en Calama y la Polémica de "La Guatita"
De hecho, hizo varios eventos, pero hubo uno en especial que generó una dura polémica que salpicó a sus padres. Uno de los más recordados es el que realizó en Calama el año 2004, donde la pequeña expresaba un malestar en su estómago, pero aún así debió seguir cantando. Este episodio protagonizado por Christell Rodríguez es el conocido momento asociado con la frase «me duele la guatita», ocurrido durante un show.

En febrero de ese año, el video de una presentación en Calama la puso a ella y su familia en el ojo del huracán. La épica frase «me duele la guatita» de Christell Rodríguez, dicha en ese momento, generó una dura polémica. En el clip se podía escuchar al papá de la niña pidiéndole que cantara un tema más, mientras ella le decía que no quería porque le dolía la “guatita”. El clip generó un gran debate sobre el trabajo infantil y sus padres fueron puestos en tela de juicio, ya que se habría inferido que la habrían presionado para realizar la presentación pese a su dolor de estómago.
La Perspectiva de Christell Años Después
Sobre esta polémica, Christell Rodríguez ha hablado en diversas ocasiones. En diálogo con Julio César Rodríguez en el late "Pero con Respeto" de Chilevisión, la joven cantante indicó: «A ningún padre le gustaría que lo cuestionaran en la forma en que está criando a su hijo. Eso lo hicieron con mi familia, y de una manera muy fea». Además, sumó que admira profundamente a sus papás.
Hace algunos años, la joven comentó en el programa "Más vale tarde" que recién a los 14 años entendió toda la polémica y explicó que "anterior al evento me comí un yogurt, que no me di cuenta que estaba vencido, y luego me empecé a sentir mal, me empezó a doler la guatita y estaba medio descolocada". Sobre el episodio de la guatita, Christell Rodríguez añadió: «Yo creo que ellos no supieron qué hacer. Los admiro por su manejo, por su templanza y me hace valorarlos aún más».
Entrevista a Christell Rodríguez.
El Relato Detallado del Concierto
Christell relató: "Un día yo tenía un concierto en Calama y me había sentido mal en la mañana. Mis padres hablaron con la producción para reagendar el concierto, lo cual no se pudo por temas de contratos, disponibilidad del lugar y porque la gente estaba lista para ir". Agregó: "Entonces conversaron conmigo y me dijeron que no se podía (cambiar)… y yo dije, ‘ok, no importa’".
"Llegó la hora del concierto y yo andaba súper feliz y todo bien, hasta que terminamos la programación (del show), por así decirlo, y la gente empezó a pedir más", recordó. "Y ustedes entenderán que uno no puede decir que no", sin embargo, en su inocencia manifestó que no podía seguir cantando porque le dolía “la guatita”.
"Luego de decir mi comentario, alguien del público quiso grabarlo. La producción se volvió loca porque yo había dicho eso. La gente empezó a pifiar… a pifiar, porque yo me quería bajar", añadió Christell. Según su relato, su papá se encontraba con el sonidista, quien lo presionó para que hiciera que la niña siguiera actuando. "Mi papá le dice que no (al sonidista), porque ya había cumplido. Entonces se acercaron de la producción, le pasaron el micrófono y le dijeron, ‘tienes que hacer que cante una más’", aseveró Christell.
Su padre le habló y le dijo: "hija, ¿hagamos una más? una más y listo". Christell, en su inocencia, se quejó y volvió a decir lo que ya todos saben. Continuó: "Mi papá me empezó a convencer que hiciéramos una más porque la gente estaba como loca y la producción también. Yo no me sentía mal en ese momento, pero me daba miedo que me fuera a sentir mal".
A pesar de la percepción del video, Christell aclaró: "La cosa es que canté una canción más y no me sentí mal en ningún sentido, saltaba para arriba para abajo para todos lados, pero claro eso en el video no lo muestran". La familia había hecho un trato: "Nosotros conversamos todo como familia y habíamos hecho como un trato. Dijimos ‘vamos a hacer el programa que tenemos hecho y después vamos al hotel donde estábamos y si te sientes mal vamos a ir a un médico’. Y yo como era niña y me dolía mucho la guatita con ganas de vomitar… hubo un momento en que yo dije ‘no… pucha, es que si sigo al final me voy a sentir peor’".
Consecuencias y El Rol de los Medios
Finalmente el concierto terminó y todo parecía estar bien, hasta que a alguien “se le ocurrió mandar ese extracto del video a un canal, donde se creó el rumor”. Luego se hizo una investigación, "porque no fue cualquier calumnia". Christell concluyó: "Investigaron y trataron de buscar por todos lados y no encontraron nada, porque no había nada. Incluso intentaron crear un proyecto de ley con mi nombre… que terrible… pero nunca pasó nada". Además, señaló a los medios de comunicación por la amplificación y tergiversación del suceso.

Christell también compartió su filosofía personal sobre la determinación: "Yo con mis cosas no transo. Por ejemplo en deportes puedo jugar fracturada, con esguince, juego igual. Con el baile lo mismo. No transo. Si me gusta algo lo hago. Y en ese momento tampoco transé".