La administración de medicamentos inyectables es un procedimiento que requiere precisión y cuidado. Ya sea una inyección intramuscular (IM) o una inyección subcutánea, seguir los pasos correctos es fundamental para garantizar la eficacia del tratamiento y prevenir complicaciones. Este artículo describe las técnicas generales, precauciones y cuidados necesarios para realizar el procedimiento adecuadamente.

Preparación y manejo del equipo
Antes de comenzar, es indispensable lavarse bien las manos con agua y jabón. La jeringa consta de tres partes principales: la aguja, el barril (que contiene el medicamento y tiene marcas en mililitros) y el émbolo.
- Eliminación de aire: Sostenga la jeringa con la aguja apuntando hacia arriba. Golpee suavemente el cilindro varias veces para que las burbujas de aire suban. Deslice el émbolo para expulsar el aire antes de administrar la inyección.
- Verificación: Asegúrese de tener la dosis completa y correcta en la jeringa. Aunque una pequeña burbuja de aire no suele causar daños graves, puede impedir que reciba la dosis completa del medicamento.
- Higiene: Limpie la zona elegida con una toallita con alcohol y deje que se seque completamente antes de introducir la aguja.
Técnica de inyección intramuscular (IM)
Las inyecciones intramusculares se administran directamente en el músculo. Es vital elegir el lugar adecuado para evitar golpear nervios o vasos sanguíneos.
| Zona | Consideraciones |
|---|---|
| Muslo | Ideal para autoinyecciones o niños menores de 3 años. Se aplica en la parte media. |
| Cadera (Ventroglútea) | Recomendada para adultos y niños mayores de 7 meses. Debe hacerse con la persona recostada de lado. |
| Brazo (Deltoides) | Se utiliza si el músculo es claramente palpable; evite esta zona en personas muy delgadas. |
| Nalgas (Glúteo) | No usar en niños menores de 3 años. Se debe inyectar exclusivamente en el cuadrante superior externo para evitar el nervio ciático. |

Pasos para la administración
- Ubique el lugar correcto y limpie con alcohol.
- Tome la jeringa con la mano hábil y retire la tapa.
- Con firmeza, introduzca la aguja en un ángulo de 90 grados.
- Aspiración: Jale ligeramente el émbolo para asegurar que no haya alcanzado un vaso sanguíneo (si aparece sangre, retire la aguja y comience de nuevo en otro sitio con equipo nuevo).
- Empuje el medicamento lentamente, sin forzar.
- Retire la aguja en el mismo ángulo en que la introdujo y presione suavemente con una gasa estéril.
Inyecciones subcutáneas
Estas inyecciones se aplican en la capa de grasa situada entre la piel y el músculo, generalmente en el abdomen, muslos, parte posterior del brazo o parte inferior de la espalda. Se pueden aplicar en un ángulo de 90 o 45 grados, dependiendo de la cantidad de tejido graso que pueda sujetar entre sus dedos.
Seguridad, riesgos y desecho de materiales
Es fundamental seguir protocolos estrictos para evitar infecciones o lesiones:
- Registro: Mantenga un historial con la fecha y el lugar de cada inyección. Es importante rotar las zonas para evitar cicatrices y daños en la piel, manteniendo al menos 1 pulgada de distancia entre aplicaciones.
- Desecho seguro: Nunca reutilice agujas ni jeringas. Colóquelas inmediatamente en un recipiente de plástico duro (especial para punzantes o una botella de plástico con tapa de rosca) que sea difícil de perforar.
- Qué hacer ante un incidente: Si la aguja se dobla o rompe, intente retirarla con cuidado. Si sangra, aplique presión directa. Si ve sangre en la jeringa, es posible que haya alcanzado un vaso; deséchela y use una nueva.
ADMINISTRACIÓN DE MEDICAMENTOS VÍA INTRAMUSCULAR
Si experimenta dificultad para respirar, hinchazón en la cara, labios o boca, o una erupción cutánea grave, busque atención médica de emergencia de inmediato. Ante dudas sobre la técnica, consulte a un profesional de enfermería para recibir una guía práctica presencial.