Cómo Cocinar Morcilla al Horno

La morcilla es un embutido que no deja a nadie indiferente. Desde la famosa morcilla de Burgos hasta la suave morcilla de cebolla, hay un mundo entero por descubrir. En este artículo, no solo te daremos una receta, sino una guía completa para que domines la técnica de cocinar morcilla al horno.

Este alimento es increíblemente versátil. Puede ser la protagonista de una tapa, el alma de un guiso contundente, como una fabada asturiana, o el ingrediente sorpresa en un plato sofisticado.

¿Qué es la Morcilla?

La morcilla es un embutido a base de sangre coagulada, generalmente de cerdo, que se mezcla con otros ingredientes para darle sabor y consistencia. A esta base se le añaden distintos ingredientes que varían enormemente según la región. Esta combinación se embute en tripa natural de cerdo y se cuece.

Tipos de Morcilla en España

España es un paraíso para los amantes de la morcilla, con una rica variedad de tipos:

  • Morcilla de Burgos: Probablemente la más famosa. Su ingrediente estrella es el arroz, que le da una textura granulada y suave. Se condimenta con cebolla, pimentón y especias.
  • Morcilla de León: Aquí la protagonista es la cebolla.
  • Morcilla Asturiana: Es una morcilla ahumada, de sabor potente y un componente esencial del compango de la fabada.
  • Morcilla Patatera: Típica de Extremadura, es una mezcla curiosa y deliciosa. Lleva puré de patata (puré de papa), grasa de cerdo ibérico y pimentón.
  • Morcilla de cebolla: Aunque la de León es la reina, muchas otras regiones tienen su versión. En este caso, la cebolla aporta dulzor y jugosidad.
Infografía: Tipos de morcilla española

Preparación General de la Morcilla

Una vez que tenemos la morcilla, las posibilidades son infinitas. Aquí te presentamos algunas formas comunes de prepararla:

Revuelto de Morcilla

Un clásico de las tapas españolas. Simplemente hay que quitarle la piel, desmenuzarla y saltearla en una sartén con un poco de aceite. Cuando esté hecha, añadir unos huevos batidos y remover hasta que cuajen.

Morcilla en Freidora de Aire

Para una versión más ligera y sin ensuciar tanto. Cortarla en rodajas gruesas, de unos 2 cm. Precalentar la freidora de aire a 200°C y cocinar las rodajas durante unos 10-12 minutos, dándoles la vuelta en la mitad de la cocción.

Consejos Útiles al Cocinar Morcilla

  • No pinchar antes de cocinar: Si la idea es que sea parte de un guiso, nunca la pinchen.
  • El truco del palillo: Si quieren asegurarse de que no se rompa en el guiso, se puede atravesar de punta a punta con un palillo de madera.
  • Fritura perfecta: Para freírla, cortarla en rodajas de 1-2 cm. Usar poco aceite y una sartén bien caliente.
  • ¿Se puede congelar?: ¡Sí! Este alimento se puede congelar. Lo ideal es hacerlo en crudo, bien envuelta en film transparente.
  • En guisos: La asturiana es la reina indiscutible.

Cómo Cocinar Morcilla al Horno

La morcilla al horno es ideal para cocinarla entera o en rodajas, resultando en un plato con menos grasa.

Morcilla Entera al Horno

Esta forma de preparación es perfecta para comer una morcilla con menos grasa, pues parte de esa grasa la perderá mientras la asamos en el interior del horno. Con ayuda de un palillo, empezamos haciendo unas pequeñas incisiones a la morcilla entera para evitar que el calor se retenga en su interior. Después, precalentamos el horno a 180°C. Envolverla en papel de aluminio (sin pincharla) y hornear durante unos 20-25 minutos. Los últimos 5 minutos se puede abrir el papel para que la piel se dore un poco.

MORCILLA de arroz al HORNO sin apenas aceite ni ensuciar/ #ElCanaldeArtemisa

Morcilla al Horno en Rodajas

Esta es una receta muy sencilla en la que solamente necesitas tres ingredientes y es muy rápida de hacer. De hecho, lleva tan pocos ingredientes porque el embutido, ya de por sí, lleva varios integrados, como la pimienta y el pimentón, a los que debe su sabor característico. Por lo tanto, de esta forma sutil, tendremos un plato ya especiado, por lo que no hará falta añadir nada más. Además, todos los ingredientes los encontrarás fácilmente en cualquier supermercado, y a muy buen precio.

Pasos para Preparar Morcilla al Horno en Rodajas

  1. Atemperar y Pinchar: Si las hemos tenido guardadas en la nevera, hay que sacarlas 15 minutos antes. Precalentamos el horno a una temperatura de 180º C. Con las morcillas ya atemperadas y aireadas, pinchamos cada una de ellas con un tenedor, varias veces y en todas las caras de la morcilla.
  2. Cortar y Enharinar: Cortamos el embutido en rodajas, de más o menos un dedo de espesor. Después, pasamos cada rodaja por harina y reservamos en un plato.
  3. Preparar la Bandeja: En una bandeja para horno, ponemos papel vegetal, de tal forma que quede forrada por dentro. Echamos un chorrito de aceite por encima, y añadimos la morcilla que habíamos reservado. A continuación, ponemos otro chorrito de aceite por encima de cada rodaja.
  4. Hornear: Colocamos la bandeja en el horno, previamente calentado a 180ºC, calor arriba y abajo. Dejamos hornear todo durante unos 10 minutos, hasta que la morcilla se cocine.
  5. Servir: Finalmente, reservamos en un plato y servimos. Y así de fácil y rápido tendrás preparada esta morcilla al horno. Sirve a la mesa acompañadas de unas rodajas de pan y un buen vino tinto Ribera del Duero.
Morcilla de Burgos al horno con pimientos

Morcilla de Burgos al Horno: Un Manjar

La morcilla de Burgos al horno se merece un monumento como patrimonio de la humanidad. Este delicioso embutido fue creado para satisfacer a los paladares más exigentes y convertirse en un imprescindible de cualquier amante de la carne. Esta culminación de un proceso artesanal que transforma una maravillosa carne en un producto destinado a durar y a triunfar, se llama morcilla y tiene una denominación propia, de Burgos.

Cualquier plato que se prepare con esta morcilla quedará excepcional, por sí sola ya es algo que merece la pena probar. La morcilla de Burgos se puede convertir en un gran aperitivo o plato de picoteo si la cocinamos como es debido. Esta morcilla se caracteriza por llevar un poco de arroz y ser la base de potajes increíbles. Para comerla en verano nada mejor que convertirla en una tapa que preparamos en un abrir y cerrar de ojos.

A continuación, cortaremos la morcilla en taquitos del mismo tamaño que iremos enharinando. Les pondremos un chorrito de aceite por encima, antes de enviar a estos trocitos de morcilla al horno. El hecho de que estén cortadas será la clave para que se cocinen en un tiempo récord.

Morcilla de Burgos "de Autor" Asada

Para elaborar una estupenda morcilla de autor asada, vamos a necesitar morcilla de Embutidos de Cardeña, la cual acompañaremos con unos pimientos asados. El resto de ingredientes que necesitamos son: aceite de oliva, ajo y azúcar. Hornea la morcilla durante unos 20-25 minutos a 180 grados de temperatura. Asegúrate de que no se quemen, para que no nos deje un regusto amargo. Sirve con pimientos asados salteados con el ajo.

Morcilla Frita vs. Morcilla al Horno

La morcilla de Burgos, al igual que otros tipos, se puede preparar de varias maneras. Una pregunta común es si es mejor frita o al horno.

En los Fogones (Frita)

Lo primero que debemos hacer es trocear la morcilla en rodajas. Como la freiremos en abundante aceite, podemos enharinar los trozos primero, es la forma de conseguir que salte menos.

Al Horno

Con ayuda de un palillo, empezamos haciendo unas pequeñas incisiones a la morcilla entera para evitar que el calor se retenga en su interior. Después, precalentamos el horno a potencia alta y, cuando esté caliente, introducimos la morcilla en una bandeja durante 25-30 minutos a 180ºC.

La cocción al horno es una técnica de cocina muy sencilla ya que el horno se encarga de casi todo. También es una receta mucho más saludable ya que al prepararlo de esta forma, la morcilla tiene menos grasa que si la freímos directamente en una sartén.

Sugerencias de Acompañamiento

La morcilla de Burgos liga muy bien con pimiento del piquillo. Estas son ideas sencillas, rápidas y económicas para disfrutar en casa.

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