Las tortillas son un pilar de la gastronomía mexicana. Estos panqueques finos y flexibles, elaborados tradicionalmente de maíz o a veces de trigo, son fundamentales en infinidad de platillos. Para doblarlas y enrollarlas fácilmente, deben mantenerse tibias para que no se rompan. Al igual que muchos españoles no concebimos una comida sin pan, los mexicanos adoran sus tortillas de trigo.
Las tortillas de trigo mexicanas han cobrado tal popularidad que en la actualidad se encuentran en prácticamente todos los supermercados. A veces se trata de productos elaborados en México, pero la mayoría se fabrican en España. La receta suele ser extremadamente sencilla y consiste en harina de trigo, sal y agua. Todo ello se amasa muy bien para dar lugar a una masa muy elástica y se convierte en tortilla, ya sea usando un rodillo o una prensa especial para tortillas.

La Importancia de Calentar las Tortillas Correctamente
Asumiendo que has comprado las tortillas ya hechas, el objetivo principal al calentarlas es que sigan estando jugosas y flexibles. El mayor problema de las tortillas es que se queden secas. Una tortilla bien caliente es esencial para disfrutar plenamente de su textura y sabor.
Métodos para Calentar Tortillas
Calentar Tortillas en Sartén: La Técnica Principal
El método de la sartén es uno de los más populares y eficaces para conseguir tortillas perfectas.
- Para empezar, calienta bien la sartén a fuego medio sin grasa. Es crucial que la sartén esté a una temperatura adecuada para un calentamiento uniforme.
- Una vez caliente, ve pasando por ella cada tortilla, dándoles la vuelta. Deja que tu tortilla se caliente por un par de segundos por cada lado.
- Si prefieres que estén suaves y flexibles, puedes humidificarlas un poco antes de colocarlas en la sartén.
- Pero si buscas que estén crujientes y ligeramente fritas, aplícales un poco de mantequilla o aceite antes de calentarlas en la sartén.
Como calentar las tortillas
Otros Métodos para Calentar Tortillas
Aunque la sartén es ideal, existen otras opciones muy útiles:
- Horno: Esta es sin duda una excelente manera, dado que calienta las tortillas de forma eficaz sin que pierdan humedad y flexibilidad. Basta con humedecerlas ligeramente uno por uno y superponerlas en papel de aluminio. Precalienta tu horno a 190°F (aproximadamente 90°C) y calienta durante 15 minutos.
- Microondas: Se pueden conseguir resultados excelentes con un microondas en apenas 30 segundos. Coloca hasta 4 tortillas en un plato, cúbrelas con un paño húmedo e introduce el conjunto en tu microondas. Caliéntalos durante 30 segundos y repite la operación si no están lo suficientemente calientes para tu gusto.
Consejos para Mantener las Tortillas Calientes
Una vez calientes, es importante mantener las tortillas a la temperatura adecuada mientras se consumen para que conserven su flexibilidad y no se rompan. Algunos trucos incluyen:
- Envolver tus tortillas en un paño limpio y ligeramente húmedo.
- Una estrategia efectiva es envolver tus tortillas con un paño grueso como una toalla y luego envolverlas con papel de aluminio.
- Si eres un gran consumidor de la cocina mexicana, te interesa adquirir un tortillero, es decir, una caja fabricada exclusivamente para contener tortillas y mantenerlas calientes.

Conservación de las Tortillas
Una buena conservación es clave para alargar la vida útil de tus tortillas:
- Las tortillas que no hemos usado (ni calentado) se pueden conservar muy bien en la nevera durante muchos días. La clave está en meterlas en una bolsa de plástico muy bien cerrada. Esto es crucial, ya que las neveras modernas son máquinas especializadas en extraer la humedad de su interior, lo que puede secar las tortillas rápidamente.
- Las tortillas también se pueden congelar sin problemas. Un buen consejo para los días en los que se siente el deseo de una cocina soleada.
Usos Culinarios de las Tortillas
Una vez calientes, tus tortillas están listas para comer. Son deliciosas cuando están adornadas con carne, queso, salsa picante o guacamole fundente. Todo es posible según tus gustos y deseos, desde tacos y burritos hasta enchiladas. Y si te queda un poco, córtalos en triángulos, añade queso, especias, salsa y hornea para crear unos nachos caseros y deliciosos. La lista de platos es realmente muy larga.