Asar un bistec grueso puede parecer intimidante, pero con las técnicas adecuadas, se puede lograr un resultado espectacular. Si te preguntas cómo asar un filete grueso sin que quede crudo por dentro o demasiado cocido por fuera, no te preocupes. Aquí encontrarás consejos y trucos para transformar cortes de carne supergruesos en cenas perfectamente cocinadas.
Preparación: El Secreto de un Buen Bistec
La preparación es un paso crucial para obtener un bistec delicioso. Uno de los mejores métodos es el salado previo.
El Poder de la Sal
Salar un bistec grueso es lo mejor que puedes hacer. No necesitas mucha sal, solo un buen rocío en toda la superficie. La sal no solo sazona la carne profundamente, sino que también extrae la humedad. Para obtener los mejores resultados, sala el filete con un día de antelación. Si no tienes tanto tiempo, 30 minutos funcionarán. Si salas con antelación, notarás que la sal extrae la humedad; deberás quitar este exceso con una toalla de papel. Sin embargo, si le das más tiempo a la sal, esta se reabsorberá en la carne, creando un filete súper sabroso.

Secado y Temperatura Ambiente
Una mejor manera de preparar el bistec para la parrilla es asegurarse de que su superficie esté muy seca. Si lo salaste la noche anterior y lo dejaste descubierto en el refrigerador, la superficie se habrá secado muy bien. Antes de asarlo, retira la carne del refrigerador y déjala alcanzar la temperatura ambiente durante 20 a 30 minutos. Aunque esto promueve una cocción uniforme, no es estrictamente necesario en todas las situaciones; por ejemplo, en la mayoría de los restaurantes, el bistec se mantiene refrigerado hasta el momento de ser ordenado.
Técnicas de Cocción para Cortes Gruesos
Asar cortes gruesos requiere un enfoque diferente al de los filetes más delgados. El objetivo es lograr una cocción uniforme sin quemar el exterior.
Fuego Indirecto para una Cocción Uniforme
Si estás acostumbrado a asar filetes sobre brasas ardientes, ten en cuenta que esto funciona bien para cortes de una pulgada o más delgados. Sin embargo, con filetes de corte grueso, terminarás quemando el exterior antes de alcanzar un punto medio crudo perfecto en el interior. La solución es preparar la parrilla para fuego indirecto y cocinar el bistec en el lado más frío. Esto promoverá una cocción uniforme, por dentro y por fuera. Cuando el bistec se acerque a la temperatura de cocción deseada, muévelo al lado caliente de la parrilla para sellarlo y crear las marcas de la parrilla.

El Método Sous Vide
Si buscas un bistec perfectamente cocinado y dispones de un circulador de inmersión (como el Sous Vide Precision Cooker), este es un buen momento para probar esta técnica. El método sous vide utiliza bolsas selladas al vacío para cocinar la comida en un baño de agua a una temperatura precisa. El sistema de circulador de inmersión, a menudo con una aplicación dedicada, detalla el tiempo y la temperatura exactos para cocinar el filete a cada nivel de cocción deseado. Simplemente sella la bolsa, colócala en el baño de agua y deja que se cocine.
La Precisión del Termómetro de Carne
Los chefs profesionales a menudo saben el punto de cocción de la carne al tacto, pero para la mayoría de nosotros, un termómetro de carne es indispensable. No importa cuán grueso sea el filete, un termómetro te dará la precisión que necesitas. Apunta a las siguientes temperaturas internas:
- Poco hecho (Rare): 130° F (54° C)
- Medio hecho (Medium-Rare): 140° F (60° C)
- Medio (Medium): 150° F (65° C)
- Bien hecho (Well-Done): 160° F (71° C)
El Arte del Descanso y el Sellado
Dos pasos finales son esenciales para asegurar que tu bistec quede jugoso y lleno de sabor.
El Reposo Indispensable
Al igual que con todos los grandes cortes de carne, es fundamental dejar que los filetes reposen antes de cortarlos. Esto permite que los jugos se redistribuyan dentro de la carne en lugar de derramarse en la tabla de cortar. Una buena regla general es dejar reposar la carne durante 5 minutos por cada pulgada de grosor (o, diez minutos por libra). Para la mayoría de los filetes gruesos, esto significa entre 10 y 20 minutos de reposo.
El Sellado Final y la Sal Gruesa
Al asar, es importante no tocar ni voltear la carne continuamente. Deja que se haga tranquilamente. El carbón prende cuando le caen gotas de grasa; en ese momento, mueve la carne a otra parte de la parrilla para que no le alcancen las llamas directas. Cuando la carne esté asada aproximadamente por la mitad de su espesor, puedes darle la vuelta. La segunda vuelta debe durar menos que la primera. Antes de darle la vuelta a la carne, echa sal gruesa por el lado crudo. De esta manera, se formará una pequeña costra que encerrará los jugos en el interior.

Antes de que finalice el tiempo de cocción, puedes llevar la carne a la parte más alejada de las brasas para que alcance el punto deseado sin quemar el sellado. Asa la carne un punto menos de lo que buscas para que quede jugosa y sabrosa.
Preparación de la Parrilla y Carbón
La preparación de la parrilla y las brasas es fundamental para una buena parrillada.
Elección del Combustible
Elige carbón de encina o leña de calidad (de encina, olivo, roble o naranjo). Si usas carbón, tardará unos 20-30 minutos hasta convertirse en unas brasas perfectas. Con la leña, deberás comenzar el fuego al menos 45 minutos antes. Las parrilladas de leña aportan un sabor adicional, pero necesitan una alimentación constante. El carbón es más seguro, ya que las brasas duran más y la potencia es constante. En general, el carbón respeta mejor el sabor original de la carne, aunque el sabor a brasa de madera también es apreciado.
Encendido y Control del Fuego
Coloca el carbón o leña en forma de pirámide. Enciende el fuego sin pastillas ni líquidos de encendido. Para reducir el humo, incorpora el combustible poco a poco. No eches carbón o madera nueva después de poner la carne en la parrilla. Comienza a cocinar cuando la brasa está todavía roja pero empieza a volverse gris. Una prueba para saber si la brasa está lista es acercar la mano a la parrilla, a la altura de la carne, y tratar de aguantar 10 segundos; si los soportas bien, la brasa está lista. Puedes poner hierbas aromáticas (romero, tomillo) en los laterales de la barbacoa.
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Limpieza y Mantenimiento
Cuando la parrilla esté fría, límpiala con un trapo viejo y un poco de aceite. Deposita las cenizas en un cubo metálico por lo menos 48 horas antes de tirarlas a la basura.
Acompañamientos Perfectos
Puedes acompañar la carne asada con una variedad de vegetales asados: patatas, cebolla, pimientos, tomates, calabacín, berenjenas y espárragos. Las patatas tardan más tiempo en cocinarse; para asarlas, no les quites la piel, lávalas bien, envuélvelas en papel aluminio y ponlas junto al carbón.