La excelencia vitivinícola de la Collina del Milanese

En el corazón de San Colombano al Lambro se encuentra un territorio con una profunda tradición vinícola, siendo históricamente la zona vitivinícola más cercana a Milán desde el sur. A tan solo 24 kilómetros de la gran metrópolis, estas colinas conservan una atmósfera rural auténtica que parece alejar al visitante del bullicio urbano, permitiendo que la uva se cultive en estas tierras desde hace siglos.

Mapa vitivinícola de la región de San Colombano al Lambro y las colinas circundantes.

Historia y reconocimiento: La IGT Collina del Milanese

Con la vendimia de 1995, la zona de producción del DOC San Colombano se consolidó también como zona de Indicación Geográfica Típica (IGT) “Collina del Milanese”. Esta denominación permite poner en valor y promover una amplia gama de vinos monovarietales que reflejan la diversidad del terroir.

Entre las variedades más destacadas se encuentran:

  • Variedades blancas: Verdea, Riesling, Malvasía, Pinot bianco y Chardonnay.
  • Variedades tintas: Pinot nero, Barbera, Croatina, Cabernet Sauvignon y Merlot.

Estos vinos se presentan en múltiples estilos: desde versiones jóvenes, frescas y afrutadas -tanto tranquilos como frizzantes- hasta partidas especiales envejecidas en barricas o pequeños toneles, incluyendo excelentes espumosos elaborados mediante métodos Charmat o clásico. Son, en esencia, vinos típicos y personalizados que representan el orgullo de cada bodega y los valores de este pequeño territorio colinar.

Viñedos en las colinas de San Colombano durante la temporada de vendimia.

Producción artesanal: El caso de Mirco Pauletti

La esencia artesanal de la zona se ve reflejada en figuras como la de Mirco Pauletti, un pequeño y apasionado vigneron que comienza su andadura vitivinícola recuperando parcelas plantadas con Syrah y Cabernet Sauvignon para elaborar sus etiquetas de tirada sartorial. Su enfoque es rigurosamente natural:

  • En el viñedo: No se utilizan pesticidas, productos de síntesis ni herbicidas.
  • En la bodega: Se trabaja sin aditivos ni correctivos, empleando únicamente levaduras espontáneas, sin filtrar ni clarificar, con una mínima adición de sulfitos solo en el momento del embotellado.

Un ejemplo de esta filosofía es el vino Gemma, un ensamblaje de Syrah y Cabernet Sauvignon (añada 2020) con una producción limitada a menos de 2000 botellas y un afinamiento exclusivo en acero. Se caracteriza por un color rubí vivo y notas olfativas a mora, zarzamora, bálsamo y especias, con toques tangibles de clavo, nuez moscada y pimienta. En boca, destaca por ser un vino lleno, jugoso y con un tanino equilibrado que facilita la bebida.

Maridaje y consejos de consumo

La versatilidad de los vinos de la Collina del Milanese permite armonías gastronómicas muy precisas:

Tipo de vino Sugerencia de maridaje
Vinos blancos Entrantes ligeros, pescados, crustáceos y moluscos.
Vinos rosados Embutidos locales y quesos semicurados.
Vinos tintos Asados de carnes rojas, platos de pasta estructurados y quesos curados.

7 - La vinificación de los vinos blanco y rosado

Para aquellos que deseen explorar la zona en profundidad, la ruta de referencia es la Strada del Vino San Colombano e dei Sapori Lodigiani, que recorre los paisajes vitivinícolas más representativos de esta joya cercana a Milán.

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