El pastel de jaiba es una receta chilena tradicional y deliciosa, un plato emblemático que muchos restaurantes ofrecen en su carta. La carne de este crustáceo destaca por su textura suave y sabor delicado, convirtiéndola en la protagonista de diversas preparaciones al horno, conocidas comúnmente por su consistencia cremosa y su cubierta gratinada.

Consideraciones sobre la carne de jaiba
Es importante destacar que la carne de jaiba o cangrejo es fácil de encontrar congelada, por lo que se puede usar en esta receta previamente descongelada y escurrida. En mercados internacionales, como en los Estados Unidos, la jaiba es comercializada a menudo bajo el nombre de stone crab. Debido a su estacionalidad, encontrarla fresca puede ser limitado a ciertos meses del año, lo que hace de la versión congelada una alternativa excelente y accesible.
Preparación clásica del Pastel de Jaiba
Para lograr un resultado excepcional, se requiere un equilibrio preciso entre los condimentos y la base cremosa. A continuación, se detallan los pasos para una elaboración exitosa:
Ingredientes principales
- 500 g de carne de jaiba desmenuzada.
- 1 cebolla picada en cuadritos chicos (brunoise).
- Leche evaporada o crema de leche.
- Pan de molde (sin bordes) o pan remojado.
- Queso parmesano para la cubierta.
- Condimentos: ají color, ajo, orégano, sal, pimienta, vino blanco y mantequilla.
Pasos para la elaboración
- Preparación de la base: En una fuente, condimente la jaiba desmenuzada con jugo de limón, sal y pimienta, y reserve. Por otro lado, licúe el pan de molde con la crema de leche hasta obtener una mezcla suave.
- Sofrito: Caliente en una olla a fuego medio el aceite y la mantequilla, y cocine la cebolla hasta que esté dorada. Incorpore los condimentos: ají color, ajo en polvo y orégano, cocinando durante un minuto.
- Cocción de la salsa: Agregue la mezcla licuada de pan y crema, revolviendo hasta que la salsa hierva y espese.
- Integración: Añada la carne de jaiba, el vino y la leche. Revuelva todo hasta lograr la consistencia deseada. Por último, incorpore el queso parmesano.
- Gratinado: Enmantequille una fuente, vierta la mezcla y cúbrala con abundante queso parmesano. Lleve al horno a temperatura alta hasta que el pastel esté bien caliente y la cubierta dorada. Decore con patas de jaiba al servir.

Consejos para una textura perfecta
La textura es fundamental en este plato. Si desea un resultado mucho más cremoso, puede integrar un tarro de crema y espesar con un poco de pan rallado hasta alcanzar el punto deseado. Al momento de incorporar el vino blanco, es vital cocinarlo durante algunos minutos adicionales para permitir que el alcohol se evapore, dejando solo el matiz de sabor que realza la carne del crustáceo.
| Nutriente | Cantidad por porción |
|---|---|
| Energía | 421.9 kcal |
| Proteína | 31 g |
| Grasas | 24.4 g |
| Carbohidratos | 16.8 g |