Tarta de Ricota Integral sin Azúcar para Diabéticos

La receta de hoy está dedicada a todos nuestros lectores argentinos: una deliciosa torta de ricota sin azúcar, un postre típico de Argentina cuya base es la ricota, también conocida como requesón. Esta versión apta para diabéticos ha quedado exquisita, y aunque no había probado antes una torta de ricota, esta me ha encantado.

ingredientes para la masa de la tarta de ricota integral sin azúcar

Preparación de la Masa

En un bol, comenzaremos batiendo la mantequilla fundida junto con el huevo, el azúcar glass (que prepararemos sin azúcar, como se enseñó en recetas anteriores), la sal y la ralladura de limón. La ralladura de limón se añade para darle un toque extra de sabor, sin necesidad de usar una gran cantidad; se puede ajustar al gusto probando la mezcla.

A continuación, añadimos la harina y la levadura tamizadas, mezclamos bien con las manos o una espátula hasta formar una bola. Cubrimos esta bola con papel film y la guardamos en la nevera mientras preparamos el relleno.

Otra opción para la masa consiste en unir los ingredientes secos: harina integral, polvo de hornear, una pizca de sal, stevia y ralladura de limón. Estiramos esta masa en una fuente ligeramente engrasada y la horneamos a temperatura mínima (precalentada) durante 10 minutos.

Una tercera alternativa para la masa implica colocar la harina en un bol y mezclarla con la stevia en polvo. Incorporamos la manteca fría (es importante que todos los ingredientes de esta receta se utilicen fríos) y mezclamos con un batidor hasta obtener una consistencia arenosa. Luego, añadimos el huevo batido y la ralladura de limón, volviendo a mezclar con las manos hasta que todo esté unido. Envolvemos la masa en film y la dejamos reposar en la heladera unos 20-30 minutos.

Preparación del Relleno

Para el relleno, batimos las yemas con la stevia, la vainilla y la ralladura de limón. Agregamos la ricota, batimos bien y añadimos la maicena tamizada. Reservamos.

Otra forma de preparar el relleno es batir las claras a nieve con una pizca de sal y un sobrecito de stevia. Si se desean añadir las yemas, se pueden batir los huevos enteros hasta obtener un punto letra. En un bol aparte, agregamos la ricota magra, la stevia, el jugo de limón, la ralladura, la vainilla y la miel, e incorporamos los huevos batidos (a punto nieve o a punto letra).

Para una consistencia más homogénea, podemos mezclar el huevo, la stevia, la esencia de vainilla y la ralladura de limón en un bol. Incorporamos la ricota y mezclamos con un batidor hasta integrar bien. Añadimos la maicena y volvemos a mezclar hasta lograr una consistencia pareja. No hay que preocuparse si la mezcla parece un poco líquida, ya que cuajará al hornearse.

relleno cremoso de ricota para la tarta

Montaje y Horneado de la Tarta

Precalentamos el horno a 170°C.

Para montar la base, separamos un trozo de la masa, la estiramos sobre papel de cocina con un rodillo y recortamos un círculo del tamaño del molde a utilizar. Este círculo servirá como tapa de la tarta. Para facilitar la colocación, es mejor poner la masa directamente en el molde (previamente engrasado) y distribuirla por la base y las paredes con los dedos, procurando que el grosor sea uniforme. Damos forma a la parte superior de las paredes con los dedos, girando el molde.

Si se ha optado por la masa integral pre-horneada, se estira en una fuente rociada con aceite en aerosol y se hornea a temperatura mínima por 10 minutos. Luego, se retira y se procede con el relleno.

Si se ha preparado la masa con manteca fría, una vez reposada, se retira de la heladera, se estira con un palo de amasar hasta el tamaño y espesor deseados según el molde. Se coloca la masa en la tartera y se cubre con papel de aluminio, aplastando y colocando un peso encima (como porotos o garbanzos) para evitar que el papel se pegue a la masa. Se hornea a 170°C unos 10 minutos hasta que el borde de la masa esté cocido. Luego, se retira el peso y el papel aluminio y se hornea por 10 minutos más hasta que esté medianamente cocida.

Vertemos el relleno de ricota dentro de la base preparada y lo repartimos uniformemente con una espátula. Colocamos la tapa con cuidado, presionando los bordes para sellarla con las paredes. Horneamos la tarta a 170°C durante 40 minutos (o 25-28 minutos si se utilizó la masa integral pre-horneada y horno medio).

tarta de ricota integral sin azúcar recién horneada

Enfriado y Presentación

Una vez horneada, es fundamental dejar enfriar la tarta durante al menos 2 horas en la nevera. Este tiempo de enfriado permite que el relleno se asiente y la tarta adquiera la consistencia perfecta.

Para una presentación atractiva, se puede espolvorear la tarta con una "falsa" azúcar impalpable, que se prepara mezclando maicena con igual cantidad de leche en polvo y un toque de stevia, tamizando varias veces hasta obtener un polvo fino.

Desmoldamos con cuidado, servimos y ¡listo para disfrutar!

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