Ingredientes y Preparación Inicial
Para comenzar la elaboración de estos deliciosos bollos, utilizaremos un utensilio de cocina tipo cuchilla. En el vaso de la batidora o procesador, añadiremos la leche, el aceite, el azúcar y la levadura desmenuzada.
A continuación, programaremos el electrodoméstico durante 4 minutos a velocidad 2 y a una temperatura de 37º C. Una vez finalizado este primer paso, mantendremos la cuchilla en su lugar para el siguiente proceso.
Incorporaremos la harina y una pizca de sal. Programaremos nuevamente, esta vez durante 3 minutos utilizando el programa de amasar. Este proceso desarrollará el gluten necesario para obtener una masa elástica y esponjosa.

Reposo y Formado de la Masa
Una vez amasada, transferiremos la masa a un bol previamente engrasado con aceite de oliva. Esto evitará que la masa se pegue y facilitará su posterior manipulación. Cubriremos el bol con un paño limpio y dejaremos reposar la masa en un lugar templado durante 1 hora. Durante este tiempo, la levadura actuará, haciendo que la masa leve y duplique su volumen.
Pasada la hora de reposo, espolvorearemos la encimera con un poco de harina para evitar que la masa se adhiera. Prepararemos una bandeja de hornear colocando papel sulfurizado sobre ella. Esto asegurará que los bollos no se peguen a la bandeja y facilitará su desmoldado.
Dividiremos la masa en porciones, dándoles una forma de panecillos alargados. Con la ayuda de un cuchillo afilado y humedecido en agua caliente, realizaremos un corte en la superficie de cada bollo. Este corte no solo mejora la presentación, sino que también permite una cocción más uniforme.

Segundo Reposo y Horneado
Una vez formados y cortados, untaremos los bollos con huevo batido utilizando un pincel. Esto proporcionará un acabado dorado y brillante a la corteza.
Finalmente, cubriremos nuevamente los bollos con un paño y los dejaremos reposar durante 1 hora más. Este segundo reposo permitirá que la masa recupere su esponjosidad antes de entrar al horno.
Precalentaremos el horno a 180º C. Una vez alcanzada la temperatura, hornearemos los bollos durante aproximadamente 15 minutos, o hasta que estén dorados. La cocción se realizará a 180º C con calor arriba y abajo para asegurar un horneado perfecto.