El artículo 72 de la Ley N° 19.968 establece las acciones fundamentales que debe ejecutar un juez o jueza durante la audiencia preparatoria en procedimientos de protección. A diferencia del procedimiento ordinario, el procedimiento proteccional exige que el magistrado asuma un protagonismo decisivo para salvaguardar el interés superior del niño, niña o adolescente (NNA), cuyos derechos se encuentran amenazados o gravemente vulnerados.

El rol del juez en el procedimiento de protección
En el ámbito proteccional, el juez de familia se aleja de un rol meramente reactivo y se acerca al principio de oficialidad. La ley indica expresamente que el juez “indagará”, otorgándole la responsabilidad de conducir acciones investigativas para determinar las circunstancias personales y familiares de los afectados. No obstante, esta facultad investigativa no convierte al juez en un magistrado inquisitivo, ya que debe existir un contrapeso basado en las garantías del debido proceso para todos los intervinientes.
Debido a que en este procedimiento las partes pueden comparecer sin representación letrada, se produce una asimetría de poder que exige al tribunal actuar con especial prudencia. El éxito de la audiencia radica en que el juzgador desarrolle integralmente los siguientes roles:
- Garante de derechos: Asegura que el proceso sea justo, adaptado y respetuoso con la dignidad del NNA.
- Investigador: Recopila antecedentes confiables, recientes y provenientes de múltiples fuentes.
- Facilitador: Promueve el entendimiento de las partes y, cuando es posible, la búsqueda de soluciones autocompositivas.

El derecho del niño, niña o adolescente a ser oído
El tribunal tiene la obligación ineludible de escuchar al niño, niña o adolescente en cada decisión que le afecte. Este ejercicio no debe entenderse como un interrogatorio, sino como un derecho intrínseco. La información recabada en esta entrevista no es un testimonio en sentido tradicional, sino un elemento fundamental para el interés superior del NNA.
Buenas prácticas para la entrevista judicial
El entorno de la audiencia debe ser confidencial, seguro y generar confianza. Para una correcta ejecución, se sugieren las siguientes pautas:
- Planificación: Realizarla en conjunto con el consejo técnico, definiendo objetivos claros antes del encuentro.
- Disposición espacial: Evitar el uso del estrado; el juez debe ubicarse de manera horizontal y cercana al niño o niña.
- Lenguaje y comunicación: Utilizar preguntas abiertas y simples, evitando preguntas compuestas o calificadoras.
- Preparación del entorno: Asegurar un lugar cerrado, con elementos básicos (vaso con agua, pañuelos) y evitar la dinámica de "transacción" (como ofrecer dulces).
Es fundamental que el juez cierre la entrevista resumiendo lo conversado y explicando los pasos a seguir. Si el tribunal decide no entrevistar al NNA, esta decisión debe estar estrictamente fundamentada en la resolución.
Celeridad y gestión de la causa
El principio de oficiosidad obliga al tribunal a gestionar la causa desde su ingreso para evitar la dilación. El tiempo es un factor crítico en el desarrollo de los niños y niñas, por lo que se debe evitar la "doble admisibilidad" o derivaciones innecesarias a consejos técnicos que solo retrasan la agenda. Las medidas de protección deben ser urgentes, oportunas y adecuadas.
Ejemplo de Escucha Activa
El rol de filtro y la preparación del juicio
La audiencia preparatoria cumple una función sistémica vital: asegurar la eficiencia del proceso. Al separar la admisibilidad probatoria de su valoración, el juez actúa como un filtro que permite:
- Acotar la audiencia de juicio, haciéndola más eficiente.
- Administrar los recursos del tribunal y de las partes de manera responsable.
- Promover la conciliación, lo cual genera mayor satisfacción y adherencia al cumplimiento de las medidas por parte de los involucrados.
En definitiva, un procedimiento proteccional bien conducido depende de la capacidad del juez para equilibrar su rol investigativo con la protección de los derechos procesales, garantizando siempre una justicia cercana, rápida y profundamente humana.