Retos de Hamburguesas Picantes: Desafíos Extremos y sus Consecuencias

Comer en grandes cantidades y a gran velocidad, compitiendo con otras personas, forzando la capacidad del estómago y contra el reloj, es la base de los retos de comida. Estos llamativos desafíos de voracidad gastronómica, originarios de Estados Unidos, están ganando popularidad en España. En el centro de esta moda se encuentran la dimensión social del encuentro, la emoción de la competición y el disfrute de la comida extrema que, por su sabor, abundancia o densidad calórica, lleva a los concursantes al límite.

Los retos se caracterizan principalmente por el uso de porciones exageradas de alimentos y bebidas con un perfil nutricional poco saludable. Dominan hamburguesas y pizzas gigantes, perritos calientes cargados de salsas, batidos lácteos con bollería y golosinas, así como postres hechos con dulces industriales. No obstante, en España también existen desafíos con productos locales, como las croquetas, o de países cercanos, como la bifana de Portugal.

Acabar con 25 croquetas en el menor tiempo posible, ingerir 450 gramos de "Magma ardiente" (considerado por sus creadores el plato más picante del país) o pasar de las tradicionales 2.000 kilocalorías diarias a casi 1.000 kilocalorías por minuto a base de sobaos cántabros, son solo algunos ejemplos autóctonos. José Luis García, quien ha participado en varios de ellos, se encarga de recopilar y difundir estos desafíos desde 2018 en su cuenta de Instagram.

La Evolución de los Desafíos Alimentarios

Mucho ha cambiado desde el primer concurso de comer perritos calientes, celebrado en 1916 en Nueva York (Estados Unidos). Según José Luis García, "el mundo de los retos de comida ha entrado en una espiral poco lógica, ya que son cada vez de mayor cantidad y de tiempos más ajustados. Esto hace que la gran masa de personas a las que le gustaría enfrentarse a un reto no vea posible superarlo".

Entre los desafíos "más bestias" que recuerda García, se encuentran el de un bar en Cartagena (Murcia) que proponía comer seis kilos de hamburguesa en pan de hogaza en menos de una hora para una sola persona, y el de una pizzería en Alcalá de Henares, que reta a comer una pizza dulce de 80 centímetros de diámetro con un peso aproximado de tres kilos para una sola persona en menos de 45 minutos.

Motivaciones de los Participantes

La pregunta es inevitable: ¿dónde reside el placer? ¿Qué seduce a los participantes? "El desafío, la adrenalina y el placer por la comida creo que son comunes a todos los que alguna vez han hecho algún reto", responde García. Desmiente la idea de que los concursantes son como el Monstruo de las Galletas: "En contra de lo que piensa la mayoría de las personas, en un reto sí se saborea la comida. Obviamente, no a los niveles de alguien que no tiene un crono detrás, pero no se engulle".

No obstante, las cantidades y los tiempos propuestos hacen difícil concebir una comida de disfrute relajado o una actividad saludable. En el Campeonato Mundial de Comedores de Sobaos, celebrado el 26 de julio en Ambrosero (Cantabria), se dispuso una ambulancia "para garantizar la seguridad de todos los participantes", aunque la organización confiaba en que prevaleciera el sentido común y no fuera necesaria.

José Luis García enfatiza el autocontrol y la responsabilidad personal: "El placer por comer y superar tus límites es como cualquier actividad, por no llamarlo deporte. Está bien correr, pero ¿es sano para el cuerpo y las articulaciones hacerse más de X kilómetros? Está genial la apnea bajo el agua, pero ¿es bueno para el cerebro el estar X minutos sin respirar? Como todo, hay que tener unos límites y sobre todo ser consciente de los tuyos propios".

Una Ruta de 50.000 Calorías en Retos Españoles

Los siguientes retos, celebrados en España, están ordenados por su carga calórica, de menos a más, sumando entre todos más de 50.000 kcal. El dietista-nutricionista Daniel Ursúa ha realizado estos cálculos aproximados basándose en la información disponible sobre ingredientes y cantidades. Más allá de la energía, Ursúa destaca el tipo de comida y su perfil nutricional. "Son alimentos ricos en grasas y proteínas, lo que implica someter a un gran estrés a los riñones y al hígado. En el caso de los alimentos dulces, cargados de azúcar, provocamos grandes picos de insulina que no son nada recomendables para nuestro páncreas", advierte. "En general, se sufre de un enorme estrés metabólico".

En esta lista no hay brócoli ni manzanas, ya que, como reconoce García, los retos suelen ser de comida rápida. Todos superan las calorías diarias recomendadas para la población general (unas 2.000-2.200 al día), y algunos contienen tanta energía que no podría quemarse ni haciendo una etapa entera del Tour de Francia, ni participando en un Ironman. Aunque hubo excepciones: durante la pandemia, "un valenciano propuso hacer una pequeña liga de retos por Instagram y uno de ellos fue comerse un kilo de zanahorias en el menor tiempo posible -recuerda-. Ese es uno de los retos más sanos y menos calóricos a los que me he enfrentado, pero a la vez el más difícil porque te deja las mandíbulas destrozadas".

Reto De Cocina Yo vs Abuela | Batalla Épica De Comida de Mega DO Challenge

Ejemplos de Retos de Comida Extrema en España

  1. Brutal burrito (Madrid) - 9 de julio

    El reto: comer 10 tacos picantes en el menor tiempo posible. Los tacos Satán contienen arroz verde, frijoles, carne de res estofada a baja temperatura, guacamole, pico de gallo y salsa infierno.

    Kilocalorías estimadas: 4.609.

  2. Dak Burguer (Málaga) - en enero

    El reto: comer una hamburguesa de 1 kilo y beber un milk shake de 500 mililitros en 10 minutos. El plato está compuesto de smash burger, beicon, queso Monterrey, queso Cheddar, salsa especial Wally y una pieza de queso Monterrey rebozada. El batido de leche puede ser de fresa, vainilla, Nutella, Oreo, Kinder Bueno, KitKat, Filipinos blancos, caramelo salado, turrón o maple beicon (beicon con jarabe de arce).

    Kilocalorías estimadas: 4.799.

  3. GastroBar Lusitano (Leganés) - miércoles y jueves por la noche tras previo aviso

    El reto: comer una bifana de 1,2 kilos con patatas en menos de 7 minutos. El plato se compone de una bifana (un bocadillo de carne de cerdo marinada y pan casero) de 1 kilo y 200 gramos de patatas fritas.

    Kilocalorías estimadas: 4.878.

  4. Smash Hiro (Barcelona) - cualquier día con reserva previa

    El reto: comer 2 kilos de smash burguer en 20 minutos. El plato está compuesto por 15 discos de carne, queso, beicon crujiente, pan de papa y patatas sazonadas. Se sirve acompañado de un batido de Lotus y Bacon, y se permiten otras bebidas y salsas.

    Kilocalorías estimadas: 6.042.

  5. Bar El Comienzo (Ávila) - 14 de julio

    El reto: comer una hamburguesa de un kilo y medio en 10 minutos. El plato contiene 5 discos de carne de 200 g, queso Cheddar, papada ibérica, cebolla caramelizada, pepinillos, beicon, pan brioche, salsa secreta y patatas.

    Kilocalorías estimadas: 6.624.

  6. Tik Tak House (Zaragoza) - agosto de 2021

    El reto: comer ocho porciones de tarta en 12 minutos. No hay detalles específicos del tamaño o el peso de cada porción, pero en la carta de postres se aprecia que son generosas y que los sabores disponibles de las tartas son Oreo, KitKat, Lotus, Dinosaurus y Pantera Rosa, entre otras.

    Kilocalorías estimadas: 9.714.

  7. Campeonato Mundial de Comedores de Sobaos (Ambrosero, Cantabria) - 26 de julio

    El reto: comer tantos sobaos como sea posible en menos de 8 minutos. La competición dura 8 minutos. En ese tiempo, los concursantes deben comer, de pie, la mayor cantidad de sobaos que puedan. La organización permite beber agua o leche. En la edición de este año, el ganador comió 16 sobaos.

    Kilocalorías estimadas: 12.208 (cada sobao tiene 763 kilocalorías).

  8. Sabor a Pizza (Alcalá de Henares) - lunes, martes y jueves previo aviso

    El reto: comer una pizza dulce de 3 kilos en 45 minutos. La pizza mide 80 centímetros y pesa entre 2,5 y 3 kilos, según los ingredientes seleccionados. Se pueden elegir hasta cinco sabores. Sobre la base de la pizza, los concursantes eligen entre Nutella y Nocilla blanca y una variedad de toppings: M&M, Filipinos, Oreo, Chips Ahoy, Lotus, Nerds, malvaviscos, pretzel, Maltesers, perlitas rosas, fideos de colores, KitKat o Snickers.

    Kilocalorías estimadas: 12.300.

El Precio Oculto de Participar en Retos de Comida

Gráfico: Impacto de la comida extrema en el cuerpo humano

Los concursantes, según José Luis García, se preparan meticulosamente para competir. Comparten trucos, acuden en ayunas e incluso entrenan si participan de forma recurrente. "Ir con hambre es esencial. Aunque al principio los nervios puedan cerrarte el estómago, cuando te llega el olor del plato, tu cerebro y estómago lo cogen con más ganas", detalla. Además, "hacer comidas copiosas pero poco calóricas el día antes del reto, con ensaladas gigantes y bebiendo mucha agua también es uno de esos tips que a prácticamente todos les funciona".

Esta estrategia funciona porque al ingerir alimentos con mucho volumen y pocas calorías, logran aumentar la capacidad de distensión gástrica, retrasando así las señales de saciedad al cerebro. Como explica el nutricionista Daniel Ursúa, "para poder ingerir toda esa cantidad de comida tenemos que hackear nuestro cerebro y conseguir que no les haga caso. En consecuencia, muy probablemente suframos una desregulación hormonal que haga que el resto del tiempo tengamos que controlar muy bien nuestra alimentación, puesto que nuestras señales de hambre y saciedad estarán alteradas".

Perder ese control es uno de los precios a pagar. Existen estudios que advierten sobre los riesgos de esta práctica, especialmente a medio y largo plazo, como el desarrollo de obesidad mórbida, gastroparesia profunda, náuseas o vómitos intratables, definiéndola como una forma de comportamiento "potencialmente destructiva". En uno de estos trabajos, "un competidor habitual se comió 36 perritos calientes en diez minutos y paró solo por la insistencia de los investigadores, que temían que sufriese una perforación estomacal. Pero él podía seguir", concreta Ursúa.

"Obviamente, no todo es de color de rosa, y también hay algunos que tienen algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria (TCA) -admite García-. Pero, si algo puedo destacar de mi experiencia en este mundillo es el sentimiento de grupo, el buen ambiente que se genera en las quedadas y la ayuda que se brinda a la persona cuando se detecta algún caso así."

Retos de Hamburguesas Picantes Extremos

Los desafíos con hamburguesas picantes son particularmente intensos debido a los ingredientes utilizados. Por ejemplo, en el Bourbon Street, en el condado de Orange, California, se encuentra el reto 'el diablo'. Consiste en comer una hamburguesa de 1 kilo 300 gramos que lleva tres de los chiles más picantes del mundo: el 'ghost', 'Trinidad Scorpion' y 'Carolina Reaper'. El chef Cody Storts, creador de la hamburguesa, confiesa que de 200 personas que lo han intentado, solo 19 han logrado superarlo. El chile es tan extremadamente fuerte que el chef debe usar una mascarilla al cocinarlo para evitar respirar gas tóxico. El concursante tiene una hora para superar el reto.

En Houston, Texas, una ciudad conocida por su gastronomía Tex-Mex, existe otro desafío extremo. Un chef reta a los participantes a comer una hamburguesa con siete chiles diferentes en 30 minutos, con la ayuda de un solo vaso de agua. De 50 personas que lo han intentado, solo 8 han logrado superarlo. La hamburguesa lleva carne y una salsa llamada 'Nitro', elaborada con diversos chiles, además de otra salsa picante, pimienta y extracto de chile 'fantasma', extremadamente picante.

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