No hay chileno que no haya comido por lo menos una vez un completo, ese tradicional sándwich con una salchicha dentro de un pan al que normalmente se le agregan diversos ingredientes. Más que un simple “hot dog”, el completo es una institución nacional en Chile, un símbolo de identidad y un ritual de la gastronomía callejera.
Descubre cómo un simple sándwich inventado por un alemán, que tras una curiosa relación se convirtió en una de las comidas más populares de Chile, y cómo una visita a Estados Unidos en los años 20 transformó para siempre la cultura culinaria del país sudamericano.

Un Viaje Transcontinental: Del Hot Dog Europeo al Americano
Aunque el completo chileno fue una adaptación del hot dog americano, este último tenía sus orígenes reales en otro lado del mundo, remontándose al siglo XIX en Europa.
Orígenes Alemanes: La Salchicha y el Pan
Los inicios del hot dog se remontan a un pequeño restaurante en Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, donde un comerciante alemán llamado Anton Ldwing Feuchtwanger llevó desde Baviera la tradición de su país de comer salchichas de cerdo con mostaza, chucrut y salsas alemanas sin usar cubiertos.
El problema era que al comer la preparación los clientes se manchaban las manos, por lo que el comerciante comenzó a idear una forma de comer sin ensuciarse. Entre las ideas de Anton estuvo poner una servilleta gruesa e incluso unos guantes especiales, hasta que en 1886 finalmente dio con una idea que fue muy bien recibida: poner la salchicha y sus ingredientes dentro de un pan alargado, según cuenta el libro "El Sánguche" de Juana Muzard.
Paralelamente, muchos carniceros alemanes llevaron las salchichas estilo "Frankfurt" a Estados Unidos, replicándolas en esa nación y popularizándolas entre la ciudadanía, especialmente en Nueva York.
El Hot Dog en Estados Unidos: Expansión y Nombre
Fue en el siglo XIX, en Nueva York, precisamente en Brooklyn, donde se vivió una explosión de migración de Europa a Estados Unidos, y con ella, la expansión de este particular sándwich. Un experimentado panadero de esa nacionalidad, llamado Charles Feltman, abrió un local de venta de pan en 1865.
Feltman tuvo que adaptarse a su público, y en 1867, pidió que le adaptaran un brasero para cocinar salchichas (vienesas) y una caja de metal para calentar el pan en el carrito. Para el verano de ese año, tras la Guerra Civil, Feltman logró vender casi 4.000 salchichas, en un pan que "abrazaba" el embutido como si de una almeja se tratara. Lo que más llamó la atención fue la simpleza con la que se podía comer este emparedado, que se hacía fácil de disfrutar en la playa. Feltman arrendó en 1871 un pequeño espacio junto al mar y abrió un restaurante llamado Feltman's Ocean Pavilion. En su apogeo, el alemán llegó a producir hasta 40.000 "red hots" al día, y falleció en 1910 siendo un hombre rico.
¿Por qué se llama "Hot Dog" o "Perro Caliente"?
El término hot dog nació en los estadios de béisbol a principios de 1900. La historia cuenta que un humorista estadounidense que escribía y hacía tiras de dibujos en el New York Evening Journal escuchó a un vendedor que ofrecía sus productos diciendo: "Están al rojo vivo. Adquiera sus dachshund -perro salchicha- mientras están al rojo vivo". Al dibujante, fascinado con el parecido de la salchicha alemana conocida como dachshund sausages con el perro salchicha, se le ocurrió la idea. Tras el éxito de este producto, el dibujante del New York Journal pensó que, como el dachshund era un perro, la preparación debía llamarse "perro caliente", y así nació el nombre del "hot dog".

La Adaptación Chilena: Nace "El Completo"
Desde Estados Unidos a Chile llegó este popular sándwich, que se convertiría en una de las comidas más queridas del país sudamericano.
La Visión de Eduardo Bahamondes
Aún cuando en Estados Unidos se hizo conocido en 1900, no fue hasta la década de los '20 que llegó a Chile de la mano del comerciante Eduardo Bahamondes. Cuenta la historia que en 1920, a Eduardo Bahamondes, dueño del restaurante "Quick Lunch Bahamondes" en el histórico Portal Fernández Concha, frente a la Plaza de Armas en Santiago, se le ocurrió hacer una versión chilena del "hot dog" estadounidense.
Bahamondes había conocido los hot dogs en Estados Unidos y le gustaron tanto que quiso replicarlos en su local en Chile. Sin embargo, se topó con un problema cultural: el paladar chileno de la época no estaba acostumbrado a la simplicidad de la mostaza y el kétchup. La clientela encontraba el producto "muy seco" y "fome" (aburrido).
La Creación de "El Completo"
Fue entonces cuando el ingenio de Bahamondes brilló. Decidió adaptar la receta al gusto nacional, dándole un gran giro a la clásica receta norteamericana. Comenzó a agregar ingredientes que fueran populares en la mesa chilena y que aportaran contundencia al plato. Así, pan, salchicha (vienesa), tomate picado en cuadritos, palta molida, chucrut, cebolla y perejil, e incluso una crema en base a papas y huevos, fueron los nuevos ingredientes que Bahamondes incluyó en su creación.
Lo consideró más contundente y, al ver el pan rebosante de ingredientes que cubrían por completo la vienesa, los clientes comenzaron a llamarlo "El Completo", haciendo referencia a que traía "de todo". Esta nueva versión fue bautizada como "Completo". A partir de ese momento y por su éxito, comenzó a masificarse y a sufrir modificaciones que dan hoy a sus diferentes variedades.

El Universo de Completos Chilenos
Hoy existen completos para todos los gustos. Con el pasar de los años han surgido una serie de nuevas variaciones que han ido ganando numerosos seguidores, aunque el italiano sigue siendo el favorito.
El "Italiano": Sabor y Colores de la Bandera
Aunque el nombre "completo" engloba el concepto, la variante más popular y amada por los chilenos es el Completo Italiano. Su nombre no proviene de Italia, sino de los colores de sus ingredientes que emulan la bandera de dicho país:
- Verde: Una cantidad generosa de palta (aguacate) molida con sal y un toque de aceite.
- Blanco: Una capa densa de mayonesa casera, cuya calidad es clave.
- Rojo: Tomates picados en cubos pequeños.
Para el chileno, la palta es sagrada, y el "Italiano" es la máxima expresión de este amor. La clave está en el pan: debe ser un pan de lengua o copihue, ligeramente tostado o calentado al vapor para que sea suave pero resistente a la humedad de los ingredientes.
Tutorial como hacer un completo italiano
Otras Variedades Populares
El chileno, al ser bastante creativo, no le bastó con los completos tradicionales y quiso seguir inventando recetas. Así, comenzaron a surgir diversas recetas que se fueron distinguiendo por sus nombres, y que hoy son muy populares:
- Completo Dinámico: Similar al italiano, pero incluye tomate, salsa americana (pepinillos y zanahorias en vinagre), chucrut y mayonesa.
- Completo Alemán: Una variante más sencilla y clásica con pan, salchicha o vienesa, y mayonesa. Opcionalmente, puede llevar mostaza y/o kétchup.
- Completo "A lo Pobre": Incorpora salchicha, huevo frito, cebolla frita y queso.
- Completo Brasileño: Lleva vienesa, queso derretido y palta molida.
Además, existen otras combinaciones con queso y champiñones, o tocino y salsa BBQ. La versatilidad del completo chileno permite que cada persona lo personalice a su gusto añadiendo o quitando ingredientes según sus preferencias.
El Completo como Identidad y Ritual
Hoy en día, el completo es considerado uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía chilena y es parte importante de la cultura culinaria del país. Se venden en puestos de comida rápida, carritos ambulantes y locales especializados en completos.
El "Día del Completo"
El 24 de mayo de cada año se celebra en Chile el Día Nacional del Completo, un modo de homenajear una de las comidas rápidas más económicas, accesibles y deliciosas, y para celebrar y promover el consumo de este popular plato típico chileno.
Una Experiencia Gastronómica y Social
El completo no se come, se experimenta. Es un plato que desafía la física; el comensal debe tener la habilidad de comerlo sin que se desmorone, una técnica que los locales dominan desde la infancia. Los completos chilenos no solamente son extremadamente deliciosos, sino también muy fáciles de preparar y son tan variados y adaptables a los gustos de cada quien, que se puede comer uno diferente en cada oportunidad.
