Guía Completa de Recetas con Matambre de Vaca

El matambre de vaca es uno de los cortes más emblemáticos y queridos de la gastronomía argentina, protagonista indiscutido de los asados familiares y de las mesas festivas. Este corte se ha ganado su lugar gracias a su sabor intenso y a una versatilidad que pocos otros pueden ofrecer.

La palabra "matambre" es el resultado de la composición de dos términos: "matar" y "hambre". Su origen se remonta al siglo XIX, cuando Argentina abastecía a Europa de carne vacuna y los carniceros eran compensados con esta parte sobrante del animal. Este corte, al ser tan delgado, se cocinaba rápidamente en las brasas, saciando el apetito de los trabajadores.

¿Qué es el Matambre de Vaca?

El matambre, como corte de carne, proviene de la zona entre las costillas y la piel de la vaca, siendo muy popular en países como Argentina y Uruguay. Se trata de una capa de carne fibrosa que recubre las costillas, y que suele separarse con facilidad durante el desposte. Se caracteriza por su forma plana y alargada, con una capa fina de grasa que le aporta sabor y lo hace ideal para diferentes preparaciones culinarias. Su color es rojo intenso, con vetas de grasa blanca.

Al paladar, el matambre ofrece una textura tierna y jugosa, con un sabor intenso a carne que se intensifica con las diferentes preparaciones.

Esquema de corte de carne de vaca señalando el matambre

Diferencias Regionales y Nombres Alternativos

Es importante diferenciarlo del matambre de cerdo, un corte de carne porcina que proviene de la misma región anatómica pero ofrece una textura y sabor distintos. En algunos países se conoce como falda, sobrebarriga o suadero. En España, Venezuela, Guatemala y El Salvador se le dice falda. En Perú, se le llama falda únicamente cuando está crudo, y ya estando frito o cocido pasa a llamarse malaya, igual que en Chile. En Colombia se lo conoce como sobrebarriga, y en Panamá como falda blanca.

Cómo Elegir un Buen Matambre de Vaca

Al elegir un matambre de calidad, se debe observar el color, que debe ser rojo intenso sin manchas oscuras o verdosas. La textura debe ser firme al tacto, con cierta elasticidad que indica frescura. El contenido de grasa debe ser moderado y bien distribuido, evitando piezas con exceso de grasa en los bordes o vetas muy pronunciadas que puedan resultar en una textura desigual.

Un matambre entero de vaca pesa habitualmente entre 1.5 y 2.5 kilogramos, dependiendo del tamaño del animal y el corte específico. Se recomienda comprar uno que no supere los 2 kilos, ya que un matambre más grande será menos tierno y necesitará más tiempo de cocción. El matambre es aproximadamente 2/3 carne y 1/3 grasa.

Foto de matambre de vaca crudo de buena calidad

Preparación Preliminar del Matambre

Desgrasar el Matambre

El método más eficiente para desgrasar el matambre es retirar la capa de grasa visible con un cuchillo afilado. La grasa gruesa se puede sacar tirando con fuerza, y la grasa fina se desprende tirando un poquito y con la ayuda de un cuchillo. Si el matambre se va a cocinar arrollado en agua o caldo, no se necesita tanta grasa. También se puede hervir brevemente en agua caliente para que la grasa se desprenda fácilmente.

Tiernizar el Matambre

La ternura es el gran desafío del matambre. Existen varias formas de tiernizar el matambre de vaca antes de cocinarlo:

  • Marinado en leche: Marinarlo en leche durante unas horas antes de llevarlo a la cocción es una de las técnicas más efectivas. El ácido láctico de la leche descompone las fibras duras de la carne. Para esto, se coloca el matambre en un recipiente amplio, se cubre completamente con leche tibia y se refrigera durante 4 a 6 horas como mínimo.
  • Hervido en leche o caldo: Otra técnica es hervirlo en leche o caldo con condimentos por 30 a 40 minutos.
  • Ablandadores mecánicos: El uso de mazos de cocina, mediante golpes suaves, también puede ayudar a ablandar la carne, especialmente en las zonas más gruesas. Este proceso debe realizarse siempre antes de la cocción principal.

Para evitar que el matambre se encoja durante la cocción, se pueden realizar pequeños cortes en los bordes de la carne antes de cocinarla.

¡MATAMBRE A LA PIZZA! Secretos para tiernizar y gratinar a la parrilla con Salva Mazzocchi

Recetas Destacadas con Matambre de Vaca

Matambre Arrollado: Un Clásico Festivo

El matambre arrollado es una receta muy tradicional, ideal para servir en rodajas finas, siendo una opción espectacular para ocasiones especiales y reuniones familiares.

Preparación del Matambre para Arrollar

  1. Desgrasar y emparejar: Desgrasar el matambre y cortarlo para darle la forma más cuadrada o rectangular posible, sin desperdiciar mucho. Si la pieza tiene una forma irregular (como de América del Sur, según algunas descripciones, con más espesor en una punta), se debe filetear la parte más gruesa para abrirla y lograr el mismo espesor en toda la pieza.
  2. Orientación de la grasa: Para el matambre arrollado perfecto, se debe colocar el lado de la grasa limpia hacia arriba, ya que es donde irá el relleno.
  3. Vetas de la carne: Observar las vetas del matambre. Deben ir de izquierda a derecha. Al enrollar desde el lado más cercano al cocinero hacia la pared, y luego cortar en rodajas, se romperá la veta, evitando bocados de carne fibrosa en tiras.

El Relleno: Ingredientes y Distribución

El relleno clásico suele incluir zanahoria, morrón, ajo y huevo duro. Algunas familias le agregan espinaca, arvejas o láminas de panceta. Se puede condimentar la carne con mostaza, queso rallado o pan rallado para unir los ingredientes. Orégano, ají molido, sal y pimienta son condimentos que no fallan, y se puede añadir perejil fresco al gusto.

En cuanto a las verduras, la zanahoria puede ser rallada o en bastones, y el morrón crudo o asado, cortado en tiras o juliana. Todo depende del sabor y la textura deseados. El secreto está en acomodar cada ingrediente a lo largo del matambre, en filas, dejando espacio entre ellas para poder enrollar y que todo quede bien organizado. Esto es elemental al momento del corte, ya que se verá el dibujo que se haya armado.

Consejos para el Huevo Duro en el Relleno

Para que cada rodaja tenga yema, se recomienda cortar las puntas de los huevos duros (hervidos por 10 minutos) y colocarlos uno atrás de otro, pegando yema con yema, para que queden medio cuadrados. Se sugiere poner los huevos para que sea lo primero que cubra la carne al enrollar, así quedarán en el centro y bien contenidos. Las claras sobrantes de los recortes se pueden esparcir en el resto del relleno o picarlas.

El Secreto de la Gelatina Sin Sabor

Para asegurar que el relleno no se desarme, se puede espolvorear gelatina sin sabor sobre él antes de enrollar.

Foto de matambre de vaca extendido con el relleno antes de enrollar

Enrollado y Atado (Bridado)

  1. Enrollado: Una vez distribuido el relleno, doblar hacia adentro los dos extremos para que no se escape el contenido. Presionando con firmeza, enrollar el matambre desde el borde más cercano hacia el opuesto.
  2. Envoltura en papel film: Este paso es crucial. Se necesita una buena cantidad de papel film para envolver el matambre dos o tres veces, asegurándose de que quede bien sellado y apretado para evitar que el relleno se salga.
  3. Bridado: Para que no se desarme en la cocción, se debe atar la carne con presión utilizando un hilo de matambre que aguante el calor. Se comienza con un nudo en uno de los extremos, se forma un lazo con la mano para pasarlo por el matambre arrollado y se continúa hasta el otro extremo.

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Cocción del Matambre Arrollado

Llevar el matambre enrollado a una olla grande con abundante agua hirviendo, sal gruesa y, opcionalmente, un cubo de caldo de verduras. Si se utiliza papel film, el caldo no es estrictamente necesario, ya que el sabor del relleno quedará concentrado dentro del matambre. Mantener el hervor a fuego bajo entre 1 hora y media y 2 horas, dependiendo del grosor de la pieza. A mitad de cocción, se recomienda darle vuelta.

Prensado y Enfriado

Una vez completada la cocción, apagar el fuego. Para evitar el desarrollo de bacterias, el secreto es enfriar rápidamente el matambre en agua helada. Luego, para que conserve su forma y tenga una textura firme, se debe prensar. Para ello, se coloca el matambre entre dos tablas y se le agrega peso por encima (como diccionarios o una fuente pesada) durante un par de horas, o un mínimo de 5 a 6 horas, mientras se enfría. Una vez prensado, se lleva a la heladera por lo menos una hora antes de consumirlo.

Matambre a la Parrilla

La preparación del matambre de vaca a la parrilla requiere paciencia y técnica para obtener resultados óptimos. Para potenciar el sabor natural de la carne y lograr una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro:

  1. Marinado previo: Se puede realizar un marinado con una mezcla de aceite, ajo, perejil, sal y pimienta, dejando reposar la carne al menos 2 horas antes de la cocción.
  2. Cocción: Colocar el matambre sobre la parrilla con la parte grasa hacia abajo, manteniéndolo a una distancia prudencial del fuego (fuego medio-alto). La clave está en dar vuelta el matambre solo una vez, cuando la primera cara presenta un dorado uniforme.
Foto de matambre de vaca a la parrilla

Matambre al Horno

El matambre de vaca al horno es una alternativa ideal para quienes prefieren una cocción lenta y pareja, resultando en una carne más suave y jugosa. La paciencia es la mejor aliada para evitar que quede duro o chicloso.

Método de Cocción en Leche al Horno

  1. Desgrasar: Estirar el matambre sobre una tabla y retirarle la grasa dura, dejando una capa fina de grasa.
  2. Marinado en leche: Salpimentar el matambre de ambos lados y colocarlo extendido con la grasa hacia arriba en una fuente con un poco de aceite de oliva. En un bol, mezclar medio litro de leche con un diente de ajo picado, cebolla en medios aros, 2 hojas de laurel, una cucharadita de pimentón, perejil, ají molido, nuez moscada y orégano. Volcar esta mezcla sobre el matambre, asegurándose de que quede casi sumergido.
  3. Maceración: Tapar con papel film (doble capa es recomendable) y dejar macerar en la heladera hasta el día siguiente, o un mínimo de hora y media.
  4. Cocción al horno: Precalentar el horno a temperatura media-baja. Colocar el matambre en la fuente con la leche. El tiempo de cocción depende del horno y del grosor del matambre; puede extenderse hasta que la leche se haya consumido. Para matambres rellenos o elaborados, el tiempo puede ser de hasta 90 minutos, controlando que la superficie no se dore excesivamente. La temperatura interna debe alcanzar los 70°C.
  5. Toque final: Una vez la leche se haya consumido y la carne esté tierna, rociar con el jugo de un limón y llevar nuevamente al horno a fuego máximo durante 10 minutos más para dorar la superficie.

Este proceso garantiza un matambre dorado y tiernísimo. Servir y acompañar con puré de papas o papas al horno.

Matambre al horno listo para servir

Otras Recetas Populares con Matambre

  • Matambre a la pizza: La carne se cocina al horno y se cubre con salsa de tomate, queso y otros ingredientes típicos de una pizza. Primero se sella el matambre para dorarlo y luego se hornea con los ingredientes hasta que el queso esté derretido.
  • Matambre a la plancha: Cocinar el matambre en bifes finos a alta temperatura en la plancha sella los jugos y resulta en una textura tierna con un exterior dorado. Es ideal para una preparación rápida.
  • Matambre en estofado: La carne se cocina lentamente en una olla con vegetales y especias, permitiendo que absorba todos los sabores y quede extremadamente tierna y jugosa.
  • Empanadas de matambre: El matambre se cocina lentamente hasta quedar tierno y se desmenuza. Luego se mezcla con cebolla, pimentones y especias antes de ser envuelto en masa de empanada y se fríe u hornea.

Consejos para el Éxito en tus Recetas con Matambre

  • Marinado: Marinar el matambre durante al menos 12 horas permite que los sabores penetren profundamente en la carne. Utiliza una mezcla de ajo, perejil, jugo de limón, sal y pimienta para realzar el sabor natural.
  • Sellar la carne: Antes de cocinar completamente el matambre, séllalo en una sartén caliente. Este proceso carameliza los azúcares naturales de la carne, añadiendo una capa extra de sabor y manteniendo los jugos dentro.
  • Hierbas aromáticas: Son esenciales para aportar frescura y sabor, realzando las cualidades naturales de la carne.

Errores Comunes a Evitar

  • Cocinar a temperaturas muy altas: Cocinar el matambre a altas temperaturas puede resultar en una carne dura y seca. Opta por una cocción lenta y a fuego medio para obtener una textura suave y jugosa.
  • Cortarlo caliente: Cortar el matambre inmediatamente después de cocinarlo puede hacer que pierda jugos esenciales. Deja reposar la carne durante unos minutos antes de cortarla para que los jugos se redistribuyan y mantengan la carne jugosa.

Las recetas con matambre ofrecen una variedad increíble de sabores y texturas. Ya sea que lo prepares en un asado familiar o en una cena especial, siempre hay formas deliciosas de disfrutarlo.

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