Leche y Alcohol: Mitos, Realidades y Efectos en el Organismo

El consumo de alcohol en ocasiones especiales, encuentros o en el día a día resulta ser una práctica común en varios lugares del mundo. Sin embargo, excederse puede conducir a efectos negativos y riesgos que afectarían notablemente a la salud. Ante esto, surgen diversas creencias populares sobre cómo mitigar estos efectos, y una de las más extendidas se refiere a la interacción entre el alcohol y la leche.

Persona considerando un vaso de leche antes de consumir alcohol

¿La leche protege el estómago antes de beber alcohol?

Existe una idea extendida entre la población que dice que "antes de tomar bebidas alcohólicas conviene tomar leche para proteger el estómago". Esta creencia se basa en la suposición de que la leche puede crear una capa protectora en el estómago que evitaría la rápida absorción del alcohol en el organismo. De hecho, si una persona ingiere leche antes que alcohol, este lácteo permitirá que su estómago tenga una especie de capa protectora que evitará la rápida absorción de alcohol en el organismo. Este mismo efecto se tendría si se bebe algún tipo de yogur.

Sin embargo, la realidad es más compleja. Cuando se toma leche, el estómago produce ácido que se encarga de digerir la leche y los alimentos que la acompañen. La leche contiene una serie de nutrientes que necesitan metabolizarse para poder utilizarlos. Con el alcohol no ocurre de la misma manera, ya que el alcohol es un producto innecesario para nuestro organismo que necesita metabolización por parte de enzimas diferentes.

A pesar de que la leche retrasaría la absorción de alcohol en el torrente sanguíneo, es crucial entender que no detendrá que se alcancen niveles peligrosos de embriaguez, e indudablemente el exceso de alcohol es perjudicial para la salud. Expertos señalan que la leche no protege completamente al cuerpo de los efectos dañinos del alcohol. Incluso, algunas fuentes advierten que luego de consumir leche, la persona podría sentir más ganas de beber, incluso más de lo que haría normalmente. Esto podría desencadenar una “intoxicación profunda y potencialmente peligrosa una vez que la leche se ha digerido y el alcohol ingresa al torrente sanguíneo”.

Infografía comparando el efecto de beber alcohol con el estómago vacío vs. lleno

Siempre se ha sugerido a una persona que, cuando va a ingerir alcohol, debe tener su estómago lleno de tal manera que los efectos del alcohol serán leves o muy leves. Comer antes de beber evita los riesgos de una acidez estomacal o gastritis y puede disminuir la hipoglicemia, pero nunca interfiere con el metabolismo del alcohol. Este sigue circulando por el flujo sanguíneo y se demora diez horas en metabolizarse o eliminarse del cuerpo.

¿La leche ayuda a pasar la resaca (caña)?

Frecuentemente, después de una noche de consumo excesivo de alcohol, se buscan remedios para aliviar la resaca o "caña". Entre las diversas teorías sobre qué cosas se deben tomar o comer, la leche a menudo aparece en la lista. Aunque parezca raro, la leche sí ayuda a enfrentar la “caña”. Según explicó la nutricionista de Clínica INDISA, Dana Bortnick, esto se debe a que “contiene una excelente proporción de proteínas, hidratos de carbono, minerales y agua, que favorecen la rehidratación”.

Persona sufriendo resaca con un vaso de leche

Otros remedios y mitos sobre la resaca

  • Bebidas isotónicas: Son el primer SOS al que se acude al despertar con los efectos de la caña. Las bebidas isotónicas efectivamente sí ayudan para combatir los efectos de la resaca. Dana Bortnick explicó que, “dado que después de consumir alcohol lo que más afecta es la deshidratación, estas bebidas sí nos ayudan a pasar la resaca, ya que contienen agua, electrolitos y azúcares, que favorecen la absorción del agua”.
  • Cerveza o michelada para pasar la caña: Según la nutricionista, esta afirmación es falsa, porque “al ingerir más alcohol, se alarga su efecto, por lo tanto, a mayor deshidratación, mayor hipoglicemia y mayor malestar general”. Así que no es cierto el dicho “la caña se pasa con más alcohol”.
  • Café: Sobre este punto, Bortnick señala que “la cafeína tiene varios efectos en nuestro organismo”. Puede ayudar a aliviar el cansancio, pero no acelera la eliminación del alcohol.
  • Alimentos dulces: Por el contrario, el dulce compensa la hipoglicemia que produce el consumo del alcohol, lo que puede ayudar a mejorar el malestar general.

Alcohol y Lactancia Materna

El alcohol pasa fácilmente hacia la leche materna. No se sabe cuál es la cantidad “segura” para un bebé, y los bebés prematuros o con afecciones médicas complejas pueden verse más afectados por el alcohol. Es crucial esperar al menos dos horas por bebida alcohólica antes de amamantar o usar el sacaleche para que a su bebé le llegue menos alcohol. Por ejemplo, si una madre toma dos bebidas con alcohol entre las 7 y las 8 p. m., debería usar el sacaleche y desechar la leche hasta la medianoche. El nivel de alcohol en la leche materna es igual al nivel de alcohol en la sangre. Si en algún momento la madre puede sentir los efectos del alcohol, no es seguro que use esa leche para alimentar a su bebé.

Madre amamantando a su bebé con una señal de prohibido alcohol

*Una bebida alcohólica equivale a 12 onzas de cerveza 5% ABV, 5 onzas de vino 12% ABV o 1.5 onzas de licor 40% ABV. Los porcentajes son promedios.

Efectos del consumo excesivo de alcohol en el organismo

Los efectos etílicos de la excesiva ingesta de alcohol son diversos y dañan al cuerpo de múltiples formas:

  • Cerebro: El alcohol inhibe las funciones de la región frontal, anulando la memoria, reduciendo la capacidad de concentración y el autocontrol.
  • Hígado: Sufre daños debido al etanol y metanol, que producen náuseas, vómitos y dolor de cabeza. Además, una de las enzimas que metaboliza el alcohol lo convierte en un compuesto más tóxico, el acetaldehído, responsable de las molestias de la resaca.
  • Riñón: Hay una notable disminución de la hormona antidiurética, provocando deshidratación.
  • Estómago: Se produce un claro aumento de la secreción de ácidos, lo que puede llevar a irritación y gastritis.
  • Corazón: Aumenta la actividad cardíaca y, por ende, el pulso se acelera.
  • Pulmones: Si se ha bebido alcohol, la respiración se acelera, pero si la ingesta ha sido excesiva, la respiración puede detenerse.

A largo plazo, el alcohol propicia el desarrollo de diferentes afecciones y desmejora la calidad de vida, pudiendo incluso alterar la personalidad de los individuos y afectar su salud mental.

Infografía detallando los efectos del alcohol en diferentes órganos del cuerpo humano

¿Cómo se elimina el alcohol del cuerpo?

Hasta el día de hoy, no hay método ni truco para eliminar el alcohol del cuerpo de forma rápida. Solo se sabe que el propio organismo realiza esta función de tres formas:

  1. A través de la secreción.
  2. Por la evaporación.
  3. Por el metabolismo.

Por ejemplo, el hígado solo es capaz de metabolizar 0,12 g/l de alcohol en sangre cada hora, con lo cual el proceso de eliminación (dependiendo del alcohol consumido) podría llegar a finalizarse incluso 19 horas después.

Mitos sobre el tipo de alcohol y su peligrosidad

¿Las bebidas fermentadas hacen menos daño que las destiladas?

Este es un mito. El alcohol es el mismo en todos los tipos de bebidas; la diferencia radica en su concentración. El peligro de las mezclas de tragos es que se pierde fácilmente la perspectiva de la cantidad de alcohol que se ingiere, aumentando la intoxicación. Aunque se asimila rápidamente en el estómago, los efectos dependerán de la cantidad total de alcohol consumido.

Expertos señalan que hay un tipo de alcohol que es el que menos daño le hace al cuerpo: el vino. Todo parece indicar que el vino tendría más beneficios que contras, pues ayudaría a contrarrestar el envejecimiento prematuro, contribuiría al tratamiento de las encías infectadas, ayudaría a la pérdida de peso y a reducir significativamente los niveles de colesterol.

Vinos y cervezas en una estantería

Contenido de alcohol en diferentes bebidas

El portal Guarda 14 explicó cuánto alcohol contiene cada bebida:

Tipo de bebida Graduación de alcohol (aproximada)
Destilados
Absenta entre 65 y 89 grados
Ron entre 30 y 80 grados
Whisky entre 40 y 62 grados
Orujo entre 40 y 60 grados
Vodka entre 37 y 60 grados
Mezcal 55 grados
Tequila entre 37 y 50 grados
Ginebra entre 35 y 47 grados
Fermentados
Vino entre 3,5 y 15 grados
Cerveza entre 2,5 y 15 grados
Sidra entre 5 y 7 grados

Cabe mencionar que existen casos extremos en los que la graduación de alcohol supera el 95 %. “El título de la bebida con más alcohol del mundo se reparte entre un vodka de Polonia, un aguardiente de Bolivia y un licor de grano de Estados Unidos”, reveló Guarda 14.

Consumo responsable

El consumo de alcohol, aunque común, requiere responsabilidad. Excederse no solo aumenta el riesgo de padecer enfermedades a largo plazo, sino que también puede afectar la salud mental y la calidad de vida. Mantenerse informado y tomar decisiones conscientes es fundamental para mitigar los efectos negativos en la salud.

Los 6 consejos que debes de saber para el consumo responsable de alcohol

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