La Tarta Mimosa es un postre italiano icónico, dedicado especialmente al Día de la Mujer, el 8 de marzo. Su nombre y su distintiva decoración, inspirada en la flor de la mimosa, simbolizan la delicadeza y la belleza de esta fecha. Es una tarta de sabor suave gracias a su relleno de crema diplomática, que acompaña muy bien las capas de bizcocho genovés.

Orígenes e Historia de la Tarta Mimosa
En Italia, la mimosa fue elegida como símbolo del Día de la Mujer en 1946 por la Unione Donne Italiane. Se comenta que un árbol de mimosas se encontraba en una fábrica donde hubo un terrible incendio y murieron varias mujeres. También se dice que fue elegido por votación en un sindicato de mujeres para que la mimosa fuera la flor representativa de su día. Independientemente del hecho, un pastelero decidió realizar una tarta que representase la flor de la mimosa en homenaje a las mujeres obreras, y así nace la Tarta Mimosa.
La flor de la mimosa es suave, delicada y, sobre todo, amarilla, detalles que no podemos olvidar a la hora de preparar la tarta mimosa. Por esto, el bizcocho debe ser muy suave y esponjoso, el genovés es sin duda el mejor. Su llamativa decoración, un bizcocho genovés cortado en daditos amarillos, simula la flor de la mimosa, que es, precisamente, el símbolo del Día de la Mujer en Italia.
Ingredientes
Para 2 bizcochos genoveses
- 8 huevos L, claras y yemas separadas
- 40 g de agua, a temperatura ambiente
- 260 g de azúcar, separado en dos partes iguales (130 g + 130 g)
- 240 g de harina floja de repostería
- 120 g de Maicena o almidón de maíz
- 8 g de levadura química o impulsor
- Ralladura de un limón
- Pizca de sal
- Colorante comestible amarillo (opcional, para intensificar el color)
Para el almíbar/sirope
- 50 g de zumo de limón
- 120 g de agua
- 130 g de azúcar
- Licor (opcional, por ejemplo, Grand Marnier o ron)
Para la crema diplomática/crema Madame
- 300 g de leche
- 100 g de nata líquida para montar (crema de leche para batir)
- 50 g de yemas
- 100 g de azúcar
- 40 g de almidón de maíz
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 270 g de nata líquida para montar + 40 g de azúcar glas
Material necesario
- 2 moldes redondos desmontables (uno de 20 cm de diámetro y otro de 23 cm de diámetro, o dos de 20 cm)
- Papel de horno
- Batidora eléctrica o de pie (KitchenAid o similar)
- Cacerolas
- Bol y espátulas
- Lira de pastelería o cuchillo de sierra afilado
- Rejilla de enfriado
- Manga pastelera con boquilla lisa

Elaboración - Primer Día: Bizcocho
Esta receta consiste en una tarta de sabor suave gracias a su relleno de crema diplomática con sabor a limón, que acompaña muy bien las capas de bizcocho genovés. Para hacer la receta de tarta mimosa, primero debes saber que tiene varios pasos.
Preparación del bizcocho genovés
Precalentar el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasar y forrar con papel de horno un molde de 20 cm de diámetro y otro de 23 cm de diámetro (o dos de 20 cm).
Bizcocho de forma tradicional (método alternativo)
- Colocar los huevos, el azúcar blanca, la esencia de vainilla y el colorante (si se usa) en un bol. Batir con batidora eléctrica hasta llegar a punto letra/punto cinta.
- Tamizar la harina e incorporar a la preparación con movimientos suaves y envolventes.
- Derretir la manteca en un bol. Colocar un poco de la preparación en la manteca derretida e integrar para equiparar las densidades. Luego incorporar al total de la preparación.
- Volcar la preparación en los moldes y llevar rápidamente al horno para no perder el aire del batido.
- Hornear por 18 minutos o hasta que al pincharlos con un palito éste salga seco. Asegúrate de llevar la preparación rápido al horno.
Bizcocho genovés (método detallado)
- En el bol de la batidora, incorpora las yemas junto con el agua y 130 g de azúcar. Bate con la varilla a velocidad media-alta hasta lograr un color blanquecino y una textura cremosa.
- Añade el colorante amarillo (si se usa) y vuelve a batir para que se distribuya de manera uniforme.
- Comienza a incorporar la harina tamizada poco a poco, mezclando a velocidad 1 hasta integrar.
- Añade la levadura química o impulsor junto con la sal y mezcla. Reserva esta mezcla.
- En otro bol, añade las claras y comienza a montar. Una vez que empiece a espumar, añade los 130 g restantes de azúcar.
- Monta con la varilla a velocidad media-alta hasta lograr un merengue semi-montado. En ese momento, incorpora la Maicena o almidón de maíz en dos tandas, batiendo hasta obtener un merengue de picos firmes.
- Incorpora el merengue poco a poco a la mezcla de yemas. Añade una pequeña cantidad y mezcla con una espátula hasta integrar por completo. A medida que incorporas más cantidad, la mezcla se irá suavizando y aligerando.
- Al añadir la última tanda de merengue, incorpora la ralladura de limón y mezcla con movimientos suaves y envolventes para integrarlo.
- Vierte la mezcla en ambos moldes, distribuyendo la misma cantidad. Golpea suavemente sobre una superficie de trabajo para asentar la mezcla.
- Hornea el molde de 23 cm de diámetro durante 25 minutos y el molde de 20 cm de diámetro durante 28 minutos.
- Saca del horno, deja reposar durante 5 minutos en el molde y desmolda. Coloca sobre una rejilla boca abajo para alisar la cúpula y deja enfriar casi por completo.
- Envuelve el bizcocho en film transparente cuando esté templado y deja enfriar por completo. Refrigera hasta el día siguiente. Envolver el bizcocho con film, templado tirando a frío, favorece que se mantenga muy jugoso y tierno. Refrigerar el bizcocho facilita el corte.
Torta Mimosa
Elaboración - Segundo Día: Almíbar y Crema Diplomática
Preparación del almíbar
- En un cazo, añade el zumo de limón, el agua y el azúcar. Calienta a fuego medio hasta que hierva y el azúcar se disuelva por completo.
- Una vez que rompa a hervir, reduce a fuego medio, cocina durante 5 minutos y apaga el fuego.
- Deja que enfríe por completo. Si lo deseas, puedes aromatizar el almíbar con algún licor, por ejemplo, Grand Marnier o ron.
Preparación de la crema diplomática
La crema diplomática se obtiene mezclando crema pastelera con nata montada. Las claras que te sobran de la crema pastelera, puedes reservarlas para otra preparación.
Crema pastelera
- En un cazo, vierte la leche junto con la nata y calienta a fuego medio hasta que alcance una ebullición suave.
- Mientras tanto, en un bol, bate las yemas junto con el azúcar y la Maicena tamizada hasta homogeneizar por completo.
- Una vez que la leche haya llegado a ebullición, vierte un poco sobre la mezcla de las yemas, batiendo rápidamente para templarlas y evitar que cuaje.
- Incorpora el resto de la leche poco a poco y mezclando muy bien cada vez.
- Vuelca la mezcla en el cazo de nuevo y cocina a fuego medio-suave sin dejar de remover. Observarás que la textura se volverá más densa, pero tardará un poco. No aumentes el calor para agilizar el proceso, ya que corres el riesgo de que la crema se adhiera al fondo y se queme.
- Una vez que la crema tenga una textura cremosa, estará lista. Vierte en un recipiente amplio.
- Cubre con film transparente en contacto con la superficie para evitar que se forme una costra y deja enfriar por completo. Puedes elaborarla el día anterior y refrigerar.
Nata montada
- La nata debe estar muy fría (al menos 24 horas en la nevera) y el bol donde se monte también debe estar frío.
- Vierte la nata en el bol frío junto con el azúcar glas. Monta con la varilla a velocidad media, aumentando gradualmente sin llegar a la máxima. Ten cuidado de no sobrebatirla, ya que se cortará y obtendrás mantequilla.
- Reserva en el frigorífico hasta el momento de su uso.
Integración para la crema diplomática
- Bate la crema pastelera ya fría con una varilla para suavizarla y pásala a un bol amplio.
- Reserva 70 g de nata montada sin incorporar a la crema diplomática (para cubrir los bizcochos) y guarda en un bol cubierto con film en el frigorífico.
- Comienza a incorporar poco a poco el resto de nata montada a la crema pastelera. Integra ambos elementos con ayuda de una espátula de silicona, realizando movimientos suaves y envolventes para evitar licuar la nata.
- Introduce la crema diplomática en una manga pastelera con boquilla lisa de 1 cm de diámetro y reserva en el frigorífico.
Torta Mimosa
Montaje y Decoración de la Tarta Mimosa
Corte de los bizcochos
- Desmolda los bizcochos. Con ayuda de una lira o un cuchillo de sierra afilado, corta el bizcocho de 20 cm de diámetro en tres partes iguales.
- Retira la corteza exterior (los bordes más duros y coloreados) de ambos bizcochos, así como la parte superior e inferior, intentando eliminar solo la parte más oscura para reducir el desperdicio.
- Corta el bizcocho de 23 cm (o el que se usará para la decoración) en tiras y luego en cubitos pequeños. Reserva estos cubitos.
Armado de la tarta
- Coloca la primera capa de bizcocho (del molde de 20 cm) en un plato o pie de tarta. Humedécelo generosamente con el almíbar.
- Añade una capa de crema diplomática por encima, extendiéndola de manera uniforme.
- Coloca la segunda capa de bizcocho, humedece con almíbar y cubre con otra capa de crema.
- Coloca la tercera capa de bizcocho encima. Humedece con el almíbar restante.
- Cubre los laterales y la parte superior de la tarta con la crema restante, dándole forma de domo si lo deseas en la parte superior. Al escudillar la crema diplomática, no presiones los bizcochos para ajustar, ya que la crema adquirirá una consistencia más firme en el frigorífico y, si aprietas, se desbordará.
- Decora la tarta cubriéndola completamente con los cubitos de bizcocho que tenías reservados, también por las paredes, hasta forrarla por completo. Los cubitos se pegarán fácilmente a la crema diplomática.
- Para un acabado más fino, espolvorea con azúcar impalpable.
Reposado y presentación
- Una vez montada la tarta, cúbrela con film transparente para evitar que los bizcochos se resequen y refrigera durante al menos un par de horas, o idealmente, toda la noche. El reposo en el frigorífico permite que los sabores se asienten y la crema adquiera mayor firmeza.
- Sírvela bien fría. Puedes decorar la superficie con una fresa laminada y unas hojitas de menta, o simular una planta de mimosa con glasa real coloreada en amarillo y verde, creando volumen para las "flores".
Esta deliciosa Torta Mimosa se puede servir como postre de la comida y acompañar de un café o infusión. Es una delicia que combina texturas y sabores muy agradables.