Introducción a Francisco José de Caldas
Francisco José de Caldas Tenorio Gamba Arboleda, nacido en Popayán el 4 de octubre de 1768 y fallecido en Santafé el 28 de octubre de 1816, fue una figura polifacética y fundamental en la historia de Colombia. Reconocido como científico, ingeniero militar, geógrafo, botánico, astrónomo, naturalista y periodista neogranadino, su legado trasciende las fronteras de la ciencia para adentrarse en el ámbito de la independencia de su nación, donde se le considera un prócer.
Perteneciente a la privilegiada clase de los criollos ilustrados, Caldas no veía con buenos ojos la presencia del virrey Amar y Borbón, representante de una Corona española debilitada por la invasión napoleónica. Su ascendencia gallega, con raíces en los ayuntamientos de Caldas de Reyes y de Cuntis en la provincia de Pontevedra, añadía una dimensión más a su identidad.

Los Inicios de un Sabio y su Compromiso Político
Los criollos ilustrados, ávidos por establecer un nuevo gobierno, iniciaron una serie de reuniones clandestinas. Sin embargo, pronto descubrieron que sus encuentros en la casa de José Acevedo y Gómez estaban bajo vigilancia.
En 1811, la presidencia de la Nueva Granada fue asumida por Antonio Nariño, y Caldas fue nombrado capitán del Cuerpo militar de Ingenieros. Posteriormente, en 1815, Camilo Torres, entonces presidente y primo de Caldas, lo convocó para liderar la creación de una Escuela Militar en la Nueva Granada. Su labor también incluyó la construcción de fortificaciones, fosas y puentes en las cercanías de la capital.
Tras ser capturado, Caldas fue sentenciado a muerte. Una tradición relata que, al escuchar su sentencia, solicitó clemencia a Pablo Morillo, cuya respuesta habría sido lapidaria: "España no necesita de sabios". En su último acto, mientras descendía las escalinatas de la Universidad del Rosario hacia el patíbulo, dibujó en una pared la letra griega theta (Θ), un enigma interpretado como "Oh, larga y negra partida". Fue fusilado por la espalda el 28 de octubre de 1816 en la plazuela de San Francisco (hoy Parque Santander) de Bogotá, junto a Francisco Antonio de Ulloa.
En febrero de 1905, los restos de Caldas y otros próceres fueron trasladados a Popayán, gracias a la solicitud de Guillermo Valencia, representante a la Cámara, ante la Academia Colombiana de Historia.
La Pasión de Caldas por la Botánica y la Fitogeografía
Antes de destacarse como militar, ingeniero, insurrecto y prócer de la independencia, Francisco José de Caldas dedicó una parte significativa de su vida al estudio de las plantas. Realizó mapas para comprender el crecimiento de especies vegetales y colaboró activamente con la Expedición Botánica.
Durante aproximadamente una década, su vida giró en torno al estudio de la geografía de las plantas. Sus investigaciones, ensayos y "estampas naturales" sentaron bases importantes en la rama de la biología hoy conocida como ecología. Con el mismo rigor que aplicó en su faceta de astrónomo, geógrafo o periodista, Caldas fue un observador minucioso de la naturaleza circundante, adaptando métodos de estudio a la diversidad del trópico.
Aunque se tituló como abogado en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, Caldas amplió autodidactamente sus conocimientos científicos. En una carta a José Celestino Mutis, quien lo alentó en sus estudios, Caldas describió su acercamiento a la botánica como un amor a primera vista: "me entregué a esta ciencia antes de haberla comprendido".

A partir de 1801, su correspondencia con Mutis fue constante, impulsando su observación de la naturaleza. Lecturas como el "Curso elemental de Botánica teórico y práctico" de Casimiro Gómez Ortega, la "Explicación de la Filosofía y Fundamentos Botánicos de Linneo" de Antonio Palau y la "Philosophia botánica" de Linneo, en versión de Gómez Ortega regalada por Mutis, nutrieron su conocimiento.
Durante esta etapa, además de recolectar y examinar plantas, Caldas conoció a Alexander von Humboldt. En 1802, fue reclutado como agregado de la Expedición Botánica, un ambicioso proyecto sobre los recursos naturales de América impulsado por la corona española.
El profesor Álvaro Cogollo Pacheco, biólogo de la Universidad de Antioquia, destacó la labor de Caldas como miembro adjunto de la Expedición. Entre sus tareas se encontraba la exploración de territorios de la Real Audiencia (actual Ecuador) para sentar las bases de un herbario local, con especial énfasis en especies nuevas del árbol de la quina. Caldas ya había estudiado la zona de Quito para su investigación "Memoria sobre la nivelación de las plantas en las vecindades del Ecuador", en la cual elaboró un mapa que señalaba las altitudes de crecimiento de diversas especies vegetales.
Sus investigaciones, que sorprendieron a Mutis y a Humboldt, revelaron su conciencia de la magnitud de su empeño: "La tarea actual de mis estudios es amplia. Un solo hombre no bastará para darle el toque final: se necesita la ayuda de muchos durante una sucesión de años. ¡Por lo pronto hay que empezar con una nivelación de todas las plantas! Pasarán generaciones antes de que la botánica pueda indicar los límites de la extensión de cada vegetal".
Caldas firmó obras como el "Herbario de las plantas ecuatorianas", "El influjo del clima sobre los seres vivos" y numerosas entregas en el Semanario del Nuevo Reino de Granada, donde se publicaban artículos científicos para caracterizar el territorio de la Nueva Granada. Contribuyó también a la obra "Quinología" de Mutis, investigación cuya importancia para su realización fue reconocida tiempo después.
Con la muerte de Mutis y la Expedición Botánica bajo la dirección de su sobrino Sinforoso, la labor botánica de Caldas también llegó a su fin. A finales de la primera década del siglo XIX, se dedicó a apoyar las causas independentistas, transformando el Observatorio Astronómico, del que estaba a cargo, en un centro de reunión para los independentistas.
En 1810, tras el grito de Independencia, la Real Expedición Botánica fue cancelada. En 1816, Caldas fue apresado en la batalla de la Cuchilla del Tambo, juzgado y fusilado junto a Francisco Antonio Ulloa, José Miguel Montalvo y Miguel Buch.
Las "Ectypas" de Francisco José de Caldas: Un Legado Artístico y Científico
Uno de los aportes más valiosos de Caldas fue la colección de "ectypas", o "heptipas" como él las denominó, realizadas durante sus excursiones como agregado de la Expedición Botánica en los actuales territorios de Ecuador y el sur de Colombia. Entre 1802 y 1805, Caldas aplicó esta técnica de impresión, posiblemente aprendida de Humboldt y Aimé Bonpland.
El procedimiento consistía en entintar ambas caras de una hoja de planta y luego prensarla sobre un papel de alta calidad, como el verjurado, para obtener una impresión detallada. Dos de estas singulares estampas, poco comunes entre los expedicionarios, se exhiben en el Museo de Antioquia como parte de la exposición "Mutis, la expedición continúa".
Estas piezas, que forman parte de una colección de más de 1.000 ectypas, permiten acercarse a una faceta poco estudiada del legado de Caldas. Según Esther García Guillén, del Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid, estas estampas son únicas por su antigüedad, volumen y calidad, y se cree que fueron realizadas con tinta china o mediante humo negro obtenido de combustión.
Ambas ectypas muestran el método de Caldas, incluyendo apuntes manuscritos con su número de colección, y en ocasiones, la especie y el nombre científico, así como el lugar de recolección. "Aplicaba el mismo número al espécimen de herbario, a la ectypa, a la descripción y al dibujo, e incluso a los materiales derivados, como su nivelación del Imbabura [en Ecuador], lo que permite conectarlos entre sí", explica García Guillén.
Una de las piezas impresas es la Epidendrum frutex, una orquídea de gran altitud originaria de Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú. El otro ejemplar prensado es la Helicteres brevispira, nativa de los Andes y el valle del Magdalena en Colombia. Estas piezas son un testimonio asombroso de los estudios y métodos de una mente inagotable, que legó obras de belleza artística para la contemplación de la naturaleza.
Caldas y la Fitogeografía: Pionero en el Estudio de la Distribución de las Plantas
Existe evidencia de que Francisco José de Caldas concibió los fundamentos de la fitogeografía, o geografía de las plantas, antes de su encuentro con Alexander von Humboldt en 1802. Aunque Humboldt ha sido reconocido mundialmente como fundador de esta disciplina, investigaciones recientes comienzan a reconocer la contribución del neogranadino.
Las anotaciones de Caldas en el trabajo de Humboldt publicado en el Semanario de la Nueva Granada en 1809 demuestran su profundo conocimiento de las condiciones del trópico andino. Es plausible que las observaciones y deducciones de Caldas, fruto de sus viajes por la Nueva Granada, fueran de gran utilidad para Humboldt en sus conversaciones y excursiones conjuntas, a pesar de no haber recibido crédito formal por parte de este último.
Más de dos siglos después de sus aportes a la geografía de las plantas, Caldas está recibiendo un merecido reconocimiento internacional. Este resurgimiento se debe, en parte, a la recuperación en España de importantes láminas fitogeográficas de Caldas, un logro de Mauricio Nieto-Olarte.
El estudio de la obra de Caldas revela una división en seis partes: el trabajo independiente de Humboldt y Caldas; el encuentro de ambos naturalistas y su aproximación a la geografía de las plantas; las principales publicaciones de ambos; comentarios de diversos autores sobre su relación; los créditos internacionales recibidos por Caldas; y conclusiones.
En 1799, Humboldt y Aimé Bonpland iniciaron su viaje al Nuevo Mundo, visitando la isla Tenerife y escalando el pico Teide. Humboldt se apoyó en datos proporcionados por Auguste Broussonet. Carl Ludwig Willdenow, mentor de Humboldt, fue el primero en establecer las bases para la geografía de las plantas en un trabajo de 1792.
Por su parte, Caldas escribió su "Memoria sobre la nivelación de las plantas que se cultivan en la vecindad del ecuador", fechada en Quito el 6 de abril de 1803 y enviada a José Celestino Mutis. En este documento, Caldas informaba que la memoria fue elaborada en 1802 y era fruto de su viaje de Popayán a Quito en 1801. Al leer esta memoria, se evidencia la conciencia de Caldas sobre haber observado un fenómeno natural, refiriéndose a una nueva disciplina: "Esta ciencia, de que apenas existe el nombre…". Su ambicioso proyecto era la "nivelación de todas las plantas que produce nuestro suelo".
En sus viajes de 1801 y años anteriores, Caldas efectuó una nivelación de varias plantas entre Santafé y Quito, presentada en cuatro láminas. La primera de ellas muestra la variación de las plantas con respecto a la altitud.

El Encuentro con Humboldt y la Biogeografía
Los dos naturalistas se encontraron en Ibarra, Audiencia de Quito, el 31 de diciembre de 1801. Tras el encuentro, Caldas acompañó a Humboldt y Bonpland durante varios meses en la Audiencia de Quito. Discutieron ampliamente sobre el método hipsométrico desarrollado por Caldas, aunque los detalles de sus conversaciones sobre geografía de las plantas no son completamente conocidos.
Una referencia clave sugiere que Caldas y Humboldt discutieron aspectos centrales de lo que hoy se conoce como biogeografía. La visión de Humboldt era más holística, mientras que Caldas priorizaba las plantas con valor económico, aunque su deseo era extender la observación a toda la Nueva Granada, apuntando hacia una geografía económica.
Humboldt consideraba la Tierra o la biosfera como un organismo vivo, lo que lo convierte en precursor de la hipótesis Gaia. Los Andes se constituyeron en un laboratorio natural para Humboldt, cuyas alturas y biodiversidad facilitaban el estudio de las zonas de vida de las plantas, a diferencia de las zonas templadas.
Caldas también era consciente de haber descubierto un fenómeno natural general: la distribución de la población vegetal como función de la altitud. En algunas de sus láminas, incluyó la variación de las plantas con respecto a la latitud.

Publicaciones y Reconocimiento Mutuo (o Falta de Él)
Humboldt publicó en 1805 la versión francesa de su ensayo sobre geografía de las plantas y en 1807 la versión alemana. En estas publicaciones, la mención a Caldas es escasa y no se refiere directamente al tema de la geografía de las plantas. Otras publicaciones de Humboldt tampoco mencionan a Caldas en este contexto.
Por su parte, Caldas no menciona en su "Memoria sobre la nivelación de las plantas…" haber conversado con Humboldt al respecto, ni tampoco hay referencia en sus cartas a discusiones sobre dicho tópico antes de su encuentro. Esto es notable, dado que Caldas era conocido por ser comunicativo y compartir sus trabajos.
Sin embargo, Caldas rinde homenaje a Humboldt en el Semanario de la Nueva Granada. A partir del 23 de abril de 1809, publicó el trabajo de Humboldt sobre geografía de las plantas, traducido por Jorge Tadeo Lozano. Caldas añadió un Prefacio y extensas Notas, en las cuales realizaba observaciones y correcciones a los datos del prusiano, demostrando su mayor conocimiento de las condiciones tropicales.
Un ejemplo de estas discrepancias se observa en la Tabla 1, donde Caldas señala grandes diferencias con respecto a los datos de la zona de la quina, pero confía en la exactitud de sus propios datos. Resulta revelador que Caldas no publicara su "Memoria" de 1803.
En otro escrito, Caldas expresa su cautela respecto a los trabajos de otros geógrafos: "No soy el zoilo de este grande hombre, detesto el vicio de deprimir los trabajos ajenos, pero es preciso decir la verdad, y creo que los geógrafos posteriores tendrán que corregir bastante, no en los lugares que haya examinado este viajero célebre, sino en los que estén levantados por puras relaciones. Siento esta mezcla, y deseo que en su publicación se separe con alguna nota lo dudoso de lo cierto."
La relación entre Caldas y Humboldt ha sido objeto de análisis. Algunos autores sugieren que Caldas pudo haber influido en Humboldt, y que este último pudo haber aprovechado las ideas del neogranadino sin darle el crédito adecuado. La prisa de Humboldt por publicar su ensayo sobre fitogeografía ha sido señalada como un posible indicio de esto.
A pesar de la falta de crédito explícito, la obra de Caldas sobre la fitogeografía está siendo reivindicada internacionalmente. Se considera que su trabajo más importante se relaciona con la geografía de las plantas, más que con la hipsometría, como se cree comúnmente. Stephen Jackson, en la introducción a la edición de 2008 del "Essay on the Geography of Plants" de Humboldt, reconoce que hubo un intercambio beneficioso entre ambos científicos.
Si Francisco José de Caldas viviera hoy, sería reconocido como un genio. Este criollo ilustrado, llamado "El Sabio", es recordado como uno de los intelectuales más prominentes de la Nueva Granada y un prócer de la independencia.
El Legado de Caldas como Padre de la Ingeniería y Educador
Francisco José de Caldas y Tenorio fue llamado "El Sabio" y pasó a la historia como uno de los intelectuales más destacados de la Nueva Granada y prócer de la independencia. Su legado de fortalecimiento de la investigación cobra vigencia en la actualidad, pues para él, el conocimiento era el camino hacia la libertad.
El Sabio Caldas estudió la geografía nacional, participó en la Expedición Botánica y fue uno de los precursores de la Geografía de las Plantas. Obtuvo el título de Bachiller en Derecho del Seminario Mayor de Popayán y estudió en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario de Santafé de Bogotá, aunque no completó el título de Licenciado y Doctor en Derecho por motivos de salud.
"Se puede decir que El Sabio fue el primer decano de ingeniería de Colombia, él dirigió la Academia Militar de Ingenieros que se fundó en Antioquia en 1814", señaló un experto.
El profesor Darío Valencia Restrepo, miembro de la Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales, resaltó la visión de conjunto de Caldas sobre la naturaleza y sus pobladores, y su objetivo de "poner al servicio de sus conciudadanos el conocimiento del territorio y sus recursos".
Los logros y limitaciones de la obra de Caldas deben ser examinados en el contexto de su desempeño en la periferia del trabajo científico internacional. El escritor y divulgador científico Gabriel Jaime Gómez Carder se refirió a este tema en 2016, con motivo de la conmemoración de los 200 años de la muerte del prócer.
Cronología de la Vida y Obra de Francisco José de Caldas
- 1793: Recibe el título de abogado.
- 1801: Establece comunicación con José Celestino Mutis. Comienza a recolectar y estudiar diferentes clases de plantas.
- 1808: Bajo su mando, y ya sin Mutis, el Observatorio Astronómico se convierte en lugar de reunión de los independentistas.
- 1810: Meses después del grito de Independencia, la Real Expedición Botánica es cancelada.
- 1812: Se adhiere a la causa contra Antonio Nariño.
- 1813: Participa en la insurrección armada contra Nariño. Tras el fracaso de la causa rebelde, huye a Antioquia. Allí, el gobernador Juan del Corral lo nombra Ingeniero General y Director de Fábricas, siendo ascendido a coronel.
- 1815: El presidente Camilo Torres le encarga la fundación de una Escuela Militar, la continuación del atlas de la Nueva Granada, la construcción de puentes en las llanuras inmediatas a la capital y el montaje de baterías y fosas.
- 1816: Es apresado en la batalla de la Cuchilla del Tambo, juzgado y fusilado el 28 de octubre.
Caldas como Científico y Divulgador
Como representante destacado de la generación de criollos cultos de la época, Caldas adoptó una posición americanista y nacionalista, enfocada en la utilidad de la ciencia. Subrayó la importancia de reconocer geográfica y etnográficamente a la América española para superar el letargo y la dependencia tras tres siglos de dominación.
Planteó la necesidad de elaborar una carta geográfica, realizada por nacionales, que abordara los problemas locales y promoviera el progreso y el desarrollo comercial. Fue en materia geográfica donde Caldas tuvo importantes aciertos.
Al igual que otros miembros de su generación, Caldas defendió al hombre y la naturaleza americana, enfatizando su diferencia y diversidad. Sostenía que el trópico no podía ser analizado con los mismos criterios que el mundo europeo. Destacó las contribuciones de América al conocimiento universal, como el descubrimiento de nuevas plantas.
Criticó la administración española en sus colonias y rescató elementos de las culturas precolombinas, como los testimonios arqueológicos y la estatuaria de San Agustín.
El Semanario del Nuevo Reino de Granada, fundado por Caldas a principios de 1808 y publicado hasta 1810, fue el principal medio de difusión de su obra científica en forma de ensayos. Complementado por once artículos llamados Memorias, este semanario se convirtió en el órgano de difusión del pensamiento científico y cultural de la época.
Además del Semanario, Caldas dirigió y editó, junto con Joaquín Camacho, el Diario Político de Santafé (agosto de 1810 - febrero de 1811), donde se publicaron las comunicaciones de la Junta Suprema de Gobierno. En 1812, se comprometió con la publicación del Almanaque de las Provincias Unidas del Nuevo Reino de Granada para el año bisiesto de 1812.
El Parque Francisco José de Caldas en Manizales
El parque Francisco José de Caldas, conocido popularmente como parque Caldas, es uno de los primeros espacios públicos de la ciudad colombiana de Manizales. Inicialmente llamado parque Sucre, recibió su nombre actual tras la inauguración de la estatua del sabio Francisco José de Caldas.
La plaza de Sucre obtuvo su nombre debido a la presencia de la Penitenciaría o Prisión (actualmente cuartel de la policía nacional). En 1902, el poeta Samuel Velázquez propuso, junto con el Ingeniero Carlos Clavijo, la reconformación de este espacio. El jardín fue trazado por el Ingeniero Julián Arango, y los soldados colaboraron en el aplanamiento y deshierba del terreno.
El 30 de abril de 1911 se le otorgó el nombre de Parque de Caldas. Posteriormente, se complementó el jardín y se construyó la iglesia de la Inmaculada Concepción en la esquina nororiental. En 1914 se adquirieron los escaños y la reja de hierro. En 1937, se instaló un busto en bronce de José María Guingue. Con motivo de los Juegos Atléticos Nacionales, se realizaron obras de embellecimiento, se retiró la reja y se podaron algunos árboles.