La gastritis es una inflamación de la mucosa gástrica que puede ocasionar numerosas molestias y, para su mejora, tiene un papel muy importante la alimentación. Esta condición consiste en una hinchazón del revestimiento del estómago que puede ser aguda, cuando se presenta durante un corto periodo de tiempo, o crónica, si se prolonga durante meses o años.
Los síntomas son muy variables, ya que cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Se asocia comúnmente a sensaciones como el ardor de estómago, sensación de hinchazón, pesadez o digestión lenta tras la ingesta. También pueden producirse náuseas e incluso vómitos, lo que se traduce en una falta de apetencia debido al malestar posterior a las comidas.

Causas principales de la gastritis
Una de las causas de la gastritis más frecuente es la infección por una bacteria conocida como Helicobacter pylori, que puede transmitirse de persona a persona y llegar a infectar al 50 % de la población. Sin embargo, existen otros factores determinantes:
- Tomar de manera continuada medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como la aspirina o el ibuprofeno.
- El consumo excesivo de alcohol, que irrita y erosiona la mucosa estomacal.
- El estrés, los nervios y la ansiedad elevada, que aumentan los ácidos gástricos provocando la llamada gastritis nerviosa.
- El hábito de fumar.
- Trastornos autoinmunes y el abuso de comidas copiosas o muy picantes.
Es posible que se encuentren varias causas al mismo tiempo, en cuyo caso su efecto y malestar se potencia significativamente.
Helicobacter pylori ¿Cómo se transmite y cómo tratarla?
Verduras y hortalizas: cuáles elegir y cuáles limitar
En una dieta para la gastritis, las verduras deben estar, por lo general, muy bien cocinadas. Sin embargo, la tolerancia personal es clave, ya que algunos vegetales pueden dificultar la digestión.
Verduras recomendadas
Se pueden consumir vegetales como el calabacín y la zanahoria, siempre cocidos, sin cáscara ni semillas. Estas preparaciones deben ser blandas y melosas para favorecer la digestión. Una vez superada la crisis, se pueden reintroducir gradualmente vegetales crudos como la lechuga o el berro, según la tolerancia individual.
Verduras a evitar o limitar
Algunas personas presentan mala tolerancia a los vegetales flatulentos. Este tipo de verduras presentan una gran cantidad de fibra, la cual provoca un enlentecimiento del vaciado gástrico. Se recomienda evitar:
- Coliflor, col, coles de Bruselas y brócoli.
- Alcachofas.
- Pimiento, pepino, ajo y cebolla.
- Tomate: por ser un alimento ácido, sobre todo si se consume crudo.

Frutas, lácteos y otros grupos de alimentos
La dieta debe ser variada, pero centrada en alimentos que no irriten las paredes estomacales. A continuación se detallan las recomendaciones por grupos:
| Grupo de alimento | Alimentos aconsejados | Alimentos a evitar |
|---|---|---|
| Frutas | Fruta madura, al horno o en compota (manzana, pera, papaya, melón, banana). | Cítricos (naranja, limón, kiwi) por su elevada acidez y frutas poco maduras. |
| Lácteos | Leche desnatada o semidesnatada, queso fresco, requesón (ricotta) y yogur natural desnatado. | Nata, mantequilla, leche entera, quesos curados y postres lácteos como natillas o flanes (en fase aguda). |
| Cereales y tubérculos | Arroz blanco, pasta, patata, camote (batata) y pan blanco. | Cereales integrales en exceso, bollería, pastelería y productos con chocolate. |
| Proteínas | Carnes blancas (pollo, pavo sin piel, conejo), pescados blancos y huevos (revueltos o en tortilla). | Carnes rojas (ternera, cordero, cerdo), embutidos, salchichas y carnes muy procesadas. |
Bebidas y sustancias irritantes
Es fundamental priorizar siempre el agua frente a otras bebidas. Se deben evitar las sustancias que aumentan la secreción gástrica o irritan la mucosa:
- Café y té: incluso el descafeinado puede aumentar la acidez.
- Bebidas con gas y bebidas de cola.
- Alcohol: irrita y erosiona directamente la mucosa estomacal.
- Sustitutos: se pueden tomar infusiones suaves de hinojo, melisa, hierba luisa, manzanilla o romero.
En cuanto al uso de bebidas isotónicas comerciales ante problemas digestivos, se debe tener precaución: la distribución de electrolitos de estas bebidas está indicada para el sudor, no para la deshidratación digestiva. Lo ideal es utilizar un suero oral de farmacia.
Hábitos y técnicas de cocción recomendadas
Tan importantes son los alimentos seleccionados como la forma de prepararlos y consumirlos. Las preparaciones deben ser suaves y utilizar poca o nada de grasa:
- Técnicas preferentes: Hervido, vapor, horno, escalfado o papillote.
- Cuidado con la plancha: Si cocinas a la plancha, es vital no llegar a dorar demasiado o quemar los alimentos. Las partes quemadas o marrón intenso son irritantes.
- Fraccionamiento: Come pequeñas cantidades frecuentemente durante el día (unas 4-5 veces).
- Masticación: Come lentamente y mastica bien para que el estómago trabaje menos.
- Temperatura: Evita las comidas a temperaturas extremas (muy frías o muy calientes), ya que potencian la irritación.
- Reposo: No te acuestes justo después de comer. Deja pasar al menos 2 o 3 horas antes de ir a dormir.
Recuerda que la dieta para la gastritis debe ser personalizada. Una estrategia útil es llevar un diario de alimentos para identificar qué productos empeoran tus síntomas específicos, ya que la tolerancia varía considerablemente de una persona a otra.