Beneficios del Vegetarianismo para el Bienestar Animal

Elegir una dieta es una decisión personal que involucra factores como la salud, la ética y el estilo de vida. Una opción popular es una dieta vegana, que excluye todos los productos de origen animal. Hay tantas buenas razones para elegir una alimentación vegana basada en plantas que realmente no importa cuál nos motiva más, pero la ética animal es una de las principales.

La Ética Animal como Pilar del Veganismo

La historia de la humanidad está ligada a numerosos avances tecnológicos, sociales y éticos, incluyendo progresivas mejoras en la convivencia con las demás especies animales. Durante largo tiempo, los animales han sido considerados como meros objetos, sin capacidades intelectuales ni sensitivas, incluso sin sentimientos. Por lo tanto, no se les otorgaba ningún tipo de derecho ni reconocimiento moral. Sin embargo, esta percepción ha evolucionado.

Poco a poco, la idea de respeto se fue introduciendo en el pensar de algunos ciudadanos, como por ejemplo los practicantes del budismo y la ahimsa, un concepto que promueve la no violencia y la consideración hacia toda forma de vida. En la Grecia Clásica, filósofos como Plutarco y Pitágoras sustentaban la idea de que humanos y animales tenían el mismo tipo de alma y, ante esta certeza de igualdad, promovían activamente un estilo de vida vegetariano. En la Edad Media, San Francisco de Asís trató de hermanos a las demás especies.

En la Edad Moderna comenzaron a redactarse leyes de protección animal, como se puede comprobar en The Statutes, el corpus legislativo irlandés, donde en 1635 se prohibió atar arados a la cola de los caballos y fisurar lana de oveja, prácticas que suponían un gran sufrimiento para estos animales. Llegó la Ilustración y siguieron aumentando las disposiciones legales para la protección animal. Jeremy Bentham, considerado el padre del utilitarismo, abogaba por buscar soluciones dirigidas a obtener el bien común y la mayor felicidad posible. En el siglo XIX siguieron surgiendo asociaciones que promovían el bienestar animal, algunas ya centrándose en el vegetarianismo como opción de vida y como forma de rechazo activo del maltrato animal.

Llegamos a nuestros días, un periodo histórico en el que la sociedad cada vez se encuentra más concienciada con respecto al trato que se les da a los animales. El veganismo es una tendencia en alza que aumenta de forma imparable, siendo la ética una de las motivaciones principales para abogar por este estilo de alimentación y de vida.

Ilustración histórica de filósofos promoviendo el respeto animal o activistas del siglo XIX

La Cruda Realidad de la Ganadería Industrial

Los animales son las mayores víctimas de la industria agrícola, con miles de millones de animales encarcelados, mutilados, explotados y sacrificados cada año. La mayoría de las personas aman a los animales, pero cada vez que se paga para que alguien produzca carne, leche o huevos, se está pagando para que inflija violencia en nuestro nombre. Es una extraña incoherencia, pero no es sorprendente, dado que hemos sido educados así y bombardeados con mensajes que refuerzan la idea de que comer carne es normal. Sin embargo, cada vez más personas reconocen este conflicto y realizan cambios que hacen que sus acciones estén en consonancia con sus principios.

No son solo los animales de granja los que sufren; cuando comemos carne, leche y huevos, también estamos sacrificando a los animales salvajes. Esto se debe a que la producción de carne y productos lácteos requiere tanta tierra que se le quita a la naturaleza, degradando ecosistemas y eliminando sumideros naturales de carbono, lo que conlleva una pérdida de biodiversidad y el desplazamiento de la fauna.

Sufrimiento Específico en la Cría Industrial

Pollos de la Industria Huevera

Los pollos tienen una vida rica y activa por naturaleza: les encanta bañarse en el polvo, escarbar en la tierra, vagar ampliamente, construir nidos, posarse en los árboles y volar. Aunque las aves criadas selectivamente para rasgos rentables y antinaturales no pueden volar lejos, siguen queriendo intentarlo porque es su forma de evadir a los depredadores y les hace sentirse seguras.

En las granjas de huevos, todo esto se les niega. La mayoría de las gallinas en Estados Unidos -y en muchos otros países también- están enjauladas durante toda su vida adulta. Nunca sienten el sol en sus plumas ni el suelo bajo sus pies. Pierden la condición, se les caen las plumas, se les abren heridas en las patas y sus huesos se vuelven tan frágiles que es probable que se rompan. El estrés que soportan estas aves es tan extremo que descargan sus frustraciones entre ellas, causando a veces graves lesiones.

Una práctica particularmente cruel es la «inanición forzada», donde las gallinas explotadas por sus huevos son deliberadamente privadas de alimento hasta tres semanas seguidas. Durante ese periodo, su hambre es severa y sus cuerpos comienzan a descomponerse, incluso se les caen las plumas. Esta práctica, habitual y legal, se utiliza porque la industria descubrió que, al realimentar a las aves, estas ponen huevos más grandes y rentables.

Vacas de la Industria Láctea

Al igual que las gallinas, las vacas también son confinadas y explotadas. Las granjas lecheras a menudo optan por mantener a los animales encerrados en corrales y llevarles el alimento, en lugar de dejar que estos pastores naturales paseen y mastiquen el bolo alimenticio. Las vacas tienen que ser preñadas para producir leche, y se les quita la cría para que no beba la leche que su madre produjo para ella. Justo en el momento en que más necesitan a sus madres, muchos terneros son retirados y mantenidos en confinamiento aislado hasta que sus cuerpos puedan ser monetizados por el comercio de la ternera o el cuero.

Cerdas de la Industria Porcina

La norma en las granjas porcinas es encerrar a una madre embarazada en una jaula tan pequeña que ni siquiera puede dar un paso adelante o atrás. No hay ropa de cama ni material para anidar, sólo un suelo de hormigón o listones y barras metálicas alrededor. Las cerdas sufren dolorosas úlceras por presión debido a la dureza del suelo, y el sufrimiento psicológico es igual de grave. A veces se puede ver a estas madres estresadas mordiendo los barrotes, un comportamiento estereotipado que también se observa en animales infelices encarcelados en zoológicos.

En otros países, como el Reino Unido, las jaulas de gestación están prohibidas, pero se sigue obligando a las cerdas a meterse en jaulas de parto, que es lo mismo, pero con otro nombre. Las cerdas deben parir en ellas y permanecerán hasta que sus lechones tengan 3-4 semanas, momento en el que se los quitarán a sus madres. Es una práctica tan cruel que está prohibida en Europa.

Esquema de una jaula de gestación para cerdas o jaula de gallinas ponedoras en batería

Mutilaciones y Sacrificio Prematuro

Cuando se encierra a los animales en jaulas, corrales y cobertizos, y se les niega la libertad y la capacidad de expresar sus comportamientos naturales, se les genera un sufrimiento psicológico grave. Es habitual que los animales en estas situaciones tan estresantes se desquiten de sus frustraciones. En lugar de reconocer la angustia que infligen y remediarla, los ganaderos agravan el sufrimiento mutilando a los animales:

  • A los cerdos se les muelen los dientes y se les corta la cola sin anestesia, en un intento de limitar las mordeduras de cola.
  • A los pollos se les cortan los extremos de los picos para evitar que se lesionen al picotear.
  • A los pavos se les quitan las garras para evitar que se laceren unos a otros.

Los animales criados por su carne son sacrificados cuando son sólo bebés. Una vez que han alcanzado el peso suficiente para que sus cuerpos puedan ser monetizados de la forma más rentable, no hay razón para que un ganadero siga alimentándolos, ya que esto cuesta dinero y reduce los beneficios. La agricultura animal se basa en la rotación: forzar a los animales a crecer lo más rápido posible mediante la cría selectiva y la manipulación artificial de su entorno, iluminación y alimentación, y sacrificarlos lo antes posible para luego repetir el ciclo.

Hoy en día, los pollos no tienen más de seis semanas cuando son sacrificados, pero sus cuerpos tienen el tamaño de los adultos. Los corderos pueden ser sacrificados a los cuatro meses, y los cerdos a los cinco o seis meses. Los animales más jóvenes que se sacrifican son los pollitos machos de la industria del huevo, que se matan en su primer día de vida.

El Transporte y el Matadero

La vida de los animales puede ser insoportable en la granja, pero su muerte tampoco es fácil ni humana. Para llegar al matadero, los animales son cargados en cajas o directamente en camiones y pueden soportar días en la carretera o en el mar con un calor abrasador o un frío cortante. Están hacinados, sin poder descansar ni sentarse. No hay agua ni alimento para ellos y, por supuesto, están asustados. Las leyes que existen para mitigar el peor sufrimiento durante el transporte son demasiado débiles e incluso se incumplen habitualmente.

No existe una forma humana de criar animales. Cuando vemos a otros seres sintientes como valiosos sólo en términos del dinero que se puede exprimir de sus cuerpos, resulta obvio que esta industria se basa en la explotación y la mercantilización de los más vulnerables por parte de los más fuertes.

¿Es ético llevar animales en gestación al matadero? | Materia

El Concepto de "Bienestar Animal": ¿Parche o Solución?

La creciente preocupación por el bienestar animal y la aceptación del veganismo como única opción libre de crueldad choca frontalmente con los intereses de la industria. Para confrontar este problema, de forma estratégica, se están implementando medidas destinadas a mejorar las condiciones de vida de los animales durante el proceso de explotación.

El proyecto europeo Welfare Quality establece doce criterios para valorar el bienestar, como la ausencia de hambre y sed, ausencia de dolor, miedo, lesiones y enfermedades, o confort térmico y en el descanso. Para cumplir con estos principios, la tendencia es aplicar pequeños cambios como el aumento del tamaño de las jaulas, la reducción del número de individuos en las áreas de alojamiento, la revisión de los métodos de transporte o la obligatoriedad del aturdimiento antes del sacrificio.

Críticas a las Medidas de Bienestar

La intención de estos proyectos es integrar el bienestar animal en la cadena alimentaria, pero existen distintas opiniones al respecto. Por una parte, se presenta el dilema de que la creación de certificados transmite la falsa idea de que se pueden consumir productos de origen animal sin provocarles sufrimiento. Por otra parte, estos certificados pueden no ser fiables. Por ejemplo, una investigación realizada en el Reino Unido en una granja porcina premiada con uno de estos certificados reveló que los animales eran sistemáticamente maltratados, a pesar de haber recibido varias visitas de inspección.

Otras investigaciones realizadas por ONG en granjas ecológicas han revelado una cruel realidad de sufrimiento extremo que nada tiene que ver con lo que promocionan los certificados. Sin embargo, hay quien sostiene que todas estas regulaciones son un medio para conseguir un fin último, que sería la abolición de la explotación animal, como ocurriera en su día con la esclavitud.

¿Es Moral la Explotación Animal?

De todo lo expuesto, podemos deducir que el sufrimiento de los animales es un aspecto que ha preocupado al ser humano a lo largo de distintas etapas de la historia, incitando siempre un debate sobre su bienestar. Sin embargo, la verdadera cuestión no termina de ponerse sobre la mesa: ¿es moral que las demás especies animales estén dominadas y explotadas por los humanos? Es importante entender que no hay benevolencia en un encierro agradable, ni en una muerte prematura, aunque esta sea indolora.

Aunque se les proporcionase una vida mínimamente placentera y feliz, esto no haría que su privación de libertad, su explotación y su muerte fuesen moralmente más aceptables. El bienestar animal es un parche que no debe apartarnos del objetivo, y por eso es importante seguir concienciando a la sociedad para que continúe evolucionando y avanzando en el desarrollo de una moral colectiva que respete a los demás animales como a iguales.

Gráfico comparativo entre granja industrial y granja con certificación de

Impacto Ambiental de la Ganadería en los Animales y Ecosistemas

No son solo los animales de granja quienes sufren. El veganismo se promociona por su impacto positivo en el medio ambiente. La ganadería contribuye significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero y a la deforestación. Al no consumir productos de origen animal, se puede reducir la huella de carbono y mitigar los impactos del cambio climático, los cuales afectan la supervivencia de las especies.

La cría de ganado, incluida la producción de carne, leche y huevos, es particularmente intensiva en carbono y consume grandes cantidades de recursos naturales, como agua y tierra. Además, la deforestación para la expansión de pastizales y la producción de alimentos para animales agrava aún más el problema al eliminar sumideros naturales de carbono y degradar los ecosistemas forestales.

En todo el mundo, la producción de carne y lácteos utiliza el 83% de las tierras agrícolas y produce el 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura (Science, 2018). Al minimizar la demanda de productos de origen animal, se puede frenar la deforestación y promover prácticas agrícolas más sostenibles, preservando así los ecosistemas naturales y la vida silvestre.

Un estudio demostró que las dietas vegetarianas y veganas emiten la mitad de emisiones y utilizan la mitad de tierra que las dietas basadas en carne y derivados de animales, pero optando por una dieta vegana se pueden llegar a reducir las emisiones en un 75%. Ese mismo estudio asegura que las dietas basadas en vegetales también disminuyen el consumo de agua en un 54%, la destrucción de la fauna en un 66% y la producción de metano en un 93%.

La producción de carne requiere grandes cantidades de recursos naturales, incluida agua, tierra y energía, lo que contribuye a la pérdida de biodiversidad y a la degradación de los ecosistemas.

Conclusión: El Veganismo como Vía para el Respeto Animal

Vivir de forma vegana es uno de los pasos más importantes que podemos dar para exigir un cambio en el sistema económico y en las formas de producción de alimentos. Tenemos todos los medios a nuestro alcance para vivir de manera saludable y evitar participar de la explotación animal.

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