Aunque para los chefs profesionales es un secreto a voces, mucha gente quizás todavía no lo sabe: utilizar agua mineral natural carbónica en la cocina puede mejorar significativamente tus recetas favoritas. Solo un chorrito nos puede ayudar a perfeccionar un plato como por arte de magia. El agua con gas o agua carbonatada, definida por Rocío Mateo Gallego, dietista-nutricionista, como “agua mineral natural o de manantial con ácido carbónico (H2CO3) o dióxido de carbono (CO2)”, ha ganado popularidad en los últimos años, no solo como bebida, sino como un ingenioso ingrediente culinario. Estas aguas también contienen otros minerales, como sodio, calcio, magnesio, cloro, nitrógeno, según el suelo del que procedan. Ese CO2 que aparece disuelto en el agua puede estar presente de manera natural en el manantial de donde brota, o bien se puede añadir en el proceso de embotellado. Del agua carbonatada destaca una propiedad especialmente curiosa: produce una ligera sensación de hormigueo y una leve anestesia de la lengua.
El Agua con Gas como Ingrediente Culinario Estrella
La versatilidad del agua con gas en la cocina va más allá de lo que muchos imaginan, siendo un truco empleado por grandes chefs para realzar diversas preparaciones.
El Secreto para Rebozados Ligeros y Crujientes
¿Sabías que incorporar agua con gas en la preparación de rebozados crea una textura más ligera y crujiente en frituras? Cuando se trata de lograr una corteza crujiente y ligera en frituras, la elección de los ingredientes del rebozado es clave. Esta técnica se usa en cocinas de todo el mundo y es la clave detrás de algunos de los rebozados más icónicos, como la tempura japonesa, los fish and chips británicos y el pollo frito extra crujiente. Conseguirás siempre unas masas mucho más ligeras utilizando únicamente agua con gas. Posiblemente sea la aplicación más conocida.
El secreto de la textura ligera y aireada que aporta el agua con gas está en su contenido de dióxido de carbono (CO₂). Este gas se libera durante la cocción, creando pequeñas burbujas que al expandirse aligeran la masa y la hacen más crujiente.

Consejos para un Rebozado Perfecto con Agua con Gas
- Para que consigas una buena tempura, además de utilizar harina especial, el truco es que el agua esté muy fría, y que sea agua con gas.
- Usa agua con gas bien fría. La baja temperatura ayuda a que la mezcla se mantenga ligera y que las burbujas de gas no se escapen prematuramente.
- Agrégala poco a poco a la mezcla de harina.
- No mezcles demasiado la masa; unos cuantos grumos son aceptables para mantener la ligereza.
- Fríe en aceite caliente (175-190°C) para asegurar una cocción rápida y un rebozado dorado y crujiente.
- Úsala en lugar de agua o leche en cualquier receta de rebozado para experimentar la diferencia.
Los chefs japoneses llevan siglos usando esta técnica, confirmando la eficacia del agua con gas en la preparación de frituras, haciendo que el rebozado sea más ligero, aireado y crujiente. Es un secreto culinario que transforma las frituras. Si aún no has probado esta técnica, atrévete a añadir agua con gas en tu próximo rebozado y sorpréndete con los resultados. ¡Dale un toque de chef a tus recetas y disfruta de frituras más perfectas que nunca!
Otras Aplicaciones del Agua con Gas en la Cocina
- En la repostería, el agua con gas también se usa para conseguir masas mucho más ligeras.
- A la hora de preparar tus zumos o smoothies, si sustituyes una parte del agua o del zumo por agua con gas conseguirás una textura más sedosa y, dependiendo de la cantidad que eches, también puede quedar burbujeante.
- Es otro de los trucos de los grandes chefs: usar agua con gas hace que las verduras brillen más y conserven mejor sus colores.
Beneficios para la Salud del Consumo de Agua con Gas
Más allá de sus aplicaciones culinarias, el agua con gas se ha consolidado como una alternativa saludable a otras bebidas, ofreciendo una serie de beneficios respaldados por expertos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve la ingesta de aguas minerales naturales, con o sin gas, porque pueden complementar la dieta y ayudar a alcanzar las ingestas recomendadas de minerales necesarios para el organismo. Existe la creencia de que es mejor el agua con gas que la del grifo, pero es una verdad a medias. Es cierto que añade ciertas propiedades extra al agua corriente, esa que debemos beber de forma regular a lo largo del día para estar bien hidratados.
Ventajas Clave del Consumo de Agua con Gas
El dietista y nutricionista David Cusó explica en su canal de YouTube algunos de los beneficios de beber agua con gas, que incluyen:
- Aporta nutrientes al organismo: el agua con gas incluye minerales como el calcio, el potasio, el magnesio, el cloro, el sodio y el litio.
- Facilita la digestión: esta bebida estimula la secreción de jugos gástricos y mejora el peristaltismo intestinal, es decir, el movimiento de los intestinos. También estimula la liberación de ácido clorhídrico y disminuye el tono del esfínter esofágico en los primeros minutos tras su ingesta. Pérez-Calahorra añade que “podría contribuir a una correcta digestión ya que parece que estimula la secreción de ácidos gástricos, o la secreción de bilis”. Algunos estudios sugieren, apunta Mateo, que el agua con gas mejora la deglución, tanto en sujetos sanos como en pacientes con disfagia, ya que las burbujas de la carbonatación producen cierta estimulación sobre los músculos deglutorios.
- Da una mayor sensación de saciedad: las burbujas del agua con gas contribuyen a calmar el apetito. Consumir un litro de agua con gas a lo largo del día puede ayudar a reducir la cantidad de calorías ingeridas, al disminuir el apetito.
- Es una alternativa saludable a los refrescos: el agua con gas cuenta con burbujas similares a las de los refrescos, pero no tiene azúcares añadidos y no engorda. Se recomienda consumir agua con gas como sustituto de refrescos azucarados o bebidas alcohólicas.
- Mejora el perfil lipídico: al aumentar el pH del estómago y disminuir la liberación de bilis en el intestino. Varios estudios han observado cómo el consumo de un litro al día de agua con gas parece reducir los biomarcadores de riesgo cardiometabólico (colesterol total, colesterol LDL, ratio LDL/HDL y glucosa). Sin embargo, en los triglicéridos, peso e IMC no habría cambios.
- Mejora la glucemia en la sangre: los electrolitos del agua con gas regulan el nivel de azúcar en sangre y ayudan al transporte de nutrientes en el organismo. Es una opción segura para personas con diabetes o que buscan mantener niveles estables de azúcar en sangre, ya que no contiene hidratos de carbono ni azúcares que puedan afectar los niveles de glucosa.
- Combate la inflamación corporal: los electrolitos de esta bebida también ayudan a eliminar desechos y a que músculos, órganos y nervios funcionen correctamente.
- Hidrata tu organismo: el agua, sea con o sin gas, ayuda a cubrir las necesidades de hidratación del cuerpo. Muchas personas tienen dificultades para mantener un consumo de agua adecuado a lo largo del día. En estos casos, el agua con gas puede ser una excelente alternativa para incrementar la hidratación, especialmente para aquellos que prefieren una bebida refrescante con una textura diferente.
- No perjudica la salud ósea: el agua con gas no erosiona los huesos, como explicó en su programa de televisión Gabriela Uriarte, dietista-nutricionista. En cambio, los refrescos azucarados sí pueden influir negativamente en el nivel de densidad ósea. Algunos estudios han sugerido que el agua mineral natural con gas puede tener efectos positivos en la salud ósea y cardiovascular, debido a su contenido en minerales como el calcio y el magnesio, que son esenciales para la salud ósea.
- Ayuda a mantener la tensión arterial normal: Diferentes estudios indican que el agua con gas, debido al efecto alcalinizante y al aporte relevante de ciertos minerales, como magnesio o calcio, podrían mejorar los mecanismos de vasoconstricción y la frecuencia cardiaca.
¿Por qué DEBERÍAS BEBER AGUA con GAS? [CARBONATADA]
Mitos y Consideraciones sobre el Consumo de Agua con Gas
A pesar de sus beneficios, existen algunas precauciones y mitos sobre el agua con gas que es importante aclarar.
¿Cuándo no se recomienda consumir agua con gas?
No se aconseja el consumo de agua con gas a personas que notan molestias por tener la barriga hinchada, con problemas de gases y acidez. Aquellas que comen muy rápido, mastican poco los alimentos y tragan aire suelen sufrir distensión abdominal, una condición que se agravaría con esta bebida. Tampoco se recomienda este tipo de agua a los celíacos, las personas con problemas intestinales (colon irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn...) y las que padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Si bien el agua con gas puede facilitar la digestión, en algunas personas también puede causar distensión abdominal y gases debido a la presencia del gas carbónico. Esto puede resultar incómodo para quienes son sensibles a la hinchazón o padecen síndrome del intestino irritable. La otra precaución es sobradamente conocida por muchas personas que notan que el agua con gas hincha la barriga.
¿Es bueno beber agua con gas todos los días?
Los expertos de Saber Vivir señalan que se puede beber agua con gas a diario y que no genera ningún perjuicio tomar dos o tres vasos a lo largo de una misma jornada: "No es perjudicial que esté presente en tu día a día, a no ser que tengas problemas digestivos". En general, los expertos recomiendan consumir entre 1,5 y 2 litros de agua al día para mantener una buena hidratación. En el caso del agua con gas o agua carbonatada, se puede incluir dentro de este límite, siempre y cuando no se presenten efectos secundarios como distensión abdominal o molestias digestivas. Si se elige beber agua con gas, es importante no superar estos 2 litros al día, para evitar posibles molestias digestivas.
¿Se puede beber agua con gas durante el embarazo?
Las mujeres embarazadas pueden beber agua con gas sin problemas, aunque deben tener en cuenta su contenido en sodio y que es un producto que puede aumentar la hinchazón. "La sensación de saciedad que puedes sentir ocurre por la presión que se ejerce sobre el estómago cuando crece el bebé dentro del útero", expone la marca de agua Peñaclara. Mateo señala que “en la actualidad, no existen estudios que hayan explorado, específicamente, el efecto del agua con gas durante el embarazo”.
Desmontando Mitos Comunes
- ¿El agua con gas engorda? Muchas personas creen que el agua con gas contribuye a aumentar de peso porque asocian sus burbujas a las que tienen los refrescos. La realidad es que el agua con gas no engorda, a diferencia de las bebidas azucaradas. Puesto que no aporta calorías, “el agua con gas no parece tener un efecto relevante sobre el peso corporal”, comenta Pérez-Calahorra. Tanto los estudios in vitro como otros realizados en jóvenes sanos concluyen que el consumo de agua no determina la ingesta del total de calorías ingeridas. Es FALSO que engorde; se le atribuye este efecto a las bebidas azucaradas por la elevada proporción de fósforo, azúcares y sodio.
- ¿El agua con gas es mala para los riñones? Las expertas dejan claro que, en principio, el agua con gas no es mala para los riñones. Asimismo, dado que cada agua carbonatada contiene una mineralización diferente, conviene saber qué minerales aporta en cada caso. Un consumo de agua con gas rica en calcio podría aumentar la unión de calcio a oxalato en el intestino. Esta rápida lección de química explica por qué a las personas con riesgo de cálculos renales de base oxálica se les sugiere a largo plazo beber agua con gas embotellada rica en calcio, magnesio y bicarbonato.
- ¿Daña el esmalte dental? Es FALSO; el agua con gas no contiene una cantidad de ácido tan elevada como para dañar nuestro esmalte.
Es importante recordar que el consumo de agua con gas debe formar parte de un estilo de vida equilibrado y no sustituir por completo el agua sin gas. Los beneficios del agua con gas son variados y pueden contribuir al bienestar general de diferentes maneras. Desde mejorar la digestión y proporcionar sensación de saciedad hasta favorecer el consumo de agua y la salud ósea, esta bebida refrescante puede ser una gran aliada para muchas personas. Sin embargo, su consumo debe ser moderado en aquellos que sufren de reflujo gastroesofágico o sensibilidad a la distensión abdominal. En cualquier caso, siempre es recomendable escuchar a nuestro cuerpo y adaptar nuestro consumo de agua con gas según nuestras necesidades individuales.