El arroz, el grano que ha sido el alimento básico de diversas culturas a lo largo de la historia, es mucho más que simplemente un acompañamiento en nuestros platos y existe una gran variedad de distintos tipos de arroz que muchos no conocen. Este artículo nos sumergirá en el fascinante mundo de los tipos de arroz, explorando sus orígenes, las variedades disponibles y cómo cocinar cada una de ellas para aprovechar al máximo su sabor y textura.

Orígenes e Historia del Arroz
El arroz, considerado uno de los cereales más importantes del mundo, tiene sus raíces en Asia, donde se cultiva desde hace miles de años. Su cultivo se extendió a través de los continentes, adaptándose a diferentes climas y suelos. El arroz se ha convertido en un alimento fundamental en la dieta global, proporcionando energía y nutrientes esenciales a millones de personas. Este grano versátil tiene una historia rica y está presente en diversas tradiciones culinarias. Su adaptabilidad y capacidad para complementar una variedad de platillos lo convierten en un ingrediente básico en cocinas de todo el mundo.
Variedades de Arroz y Sus Características
Existe una gran variedad de arroz en el mundo y cada uno cuenta con características específicas, así como también cada uno se cocina con una proporción de agua y de tiempo diferente. A continuación, te presentamos los arroces más conocidos para que los pruebes desde casa. Seguramente, en tu supermercado más cercano puedes encontrarlos.
Tipos de Arroz según la Longitud del Grano
- Arroz de grano largo: Es conocido por su textura ligera y sus granos largos y delgados. Ideal para platos como pilaf o acompañamiento de curry, este arroz permanece separado después de cocinarlo, brindando una consistencia suelta y aireada.
- Arroz de grano corto o redondo: Contrariamente al grano largo, el arroz de grano corto es más pegajoso y tiende a agruparse. Se encuentra en Japón, Norte de China y Corea. Tiene una gran capacidad de absorción del sabor y los granos se adhieren entre sí con gran facilidad. La subespecie japónica es la ideal para preparar sushi (y sake) mientras que la glutinosa es la indicada para elaborar mochis. También son de grano corto las variedades italianas Arborio y Vialone Nano muy utilizadas en risottos. Es la elección perfecta para sushi, arroces con leche y platos que requieren una textura más compacta.
- Arroz de grano medio: Es el más utilizado en la cocina española e italiana. Absorbe bien los líquidos y no se pasa ni se rompe. Destacan las variedades Carnaroli (el más cremoso para los risottos) y Bomba (el de la paella).
Tipos de Arroz por sus Propiedades y Usos Culinarios
- Arroz integral: El arroz integral conserva su cáscara, lo que le confiere un color más oscuro y un sabor a nuez. A diferencia del arroz blanco, este tipo conserva su germen y salvado, ofreciendo beneficios nutricionales adicionales. Es una excelente opción para platos saludables y nutritivos.
- Arroz basmati: Originario del subcontinente indio, el arroz basmati es apreciado por su fragancia distintiva y granos largos. Perfecto para acompañar platos de curry, este arroz agrega una dimensión aromática a la mesa.
- Arroz jazmín: Este arroz, originario de Tailandia, se caracteriza por su aroma floral distintivo. Con granos sueltos y una textura ligeramente pegajosa, el arroz jazmín es una excelente opción para platos asiáticos.
- Arroz arbóreo: Familiar en la cocina italiana, el arroz arbóreo es esencial para risottos. Su alto contenido de almidón crea esa textura cremosa tan característica de este plato clásico.
- Arroz negro o venere: El arroz negro tiene un sabor terroso y una textura firme. Es un arroz de origen chino, integral y de grano largo y color muy oscuro, con un sabor mucho más intenso que otros arroces. Se le conoce como ‘arroz prohibido’ porque antiguamente sus cosechas eran requisadas para el consumo de los nobles. Para disfrutarlo sólo hay que cocer, escurrir y saltear con mantequilla. Perfecto para ensaladas y guarniciones, añade un toque distintivo a cualquier comida.
- Arroz salvaje o grano de agua: Aunque técnicamente no es un arroz, sino una hierba acuática, el arroz salvaje se cocina y se disfruta de manera similar al arroz. Tiene un sabor robusto y una textura firme, añadiendo complejidad a mezclas de granos o ensaladas. Es muy aromático, aunque con un sabor más suave que el negro, y si se cuece de forma adecuada, al dente, resulta crujiente.
- Arroz glutinoso: Muy utilizado en postres de cocina china y japonesa. Después de cocerse los granos permanecen prácticamente pegados. En Japón son típicos los mochis y el sekihan (con judías azuki). En China encontramos el Zongzi (con distintos rellenos dulces) y el Ba bao fan (con frutas o nueces).
- Arroz aromático: Son habituales en India, Pakistán y Tailandia, con variedades como la basmati y jazmín. Son ideales para ensaladas, guarniciones y acompañar platos asiáticos como currys, salteados y sopas.
- Arroz pigmentado: Son arroces integrales y poseen pigmentos en el salvado, lo que le da diferentes colores al grano. Son ideales para guarniciones, salteados, ensaladas y cualquier preparación que pida un arroz suelto y de sabor intenso.
- Arroz rojo o rosematta: Originario de la India, es un arroz integral de grano largo, muy nutritivo.
- Arroz vaporizado o precocido: Son arroces que han sido tratados con calor para facilitar su posterior cocción. Absorben peor el caldo aunque no se pasan ni se rompen.
- Arroz Albufera: Un arroz de aparición reciente, por cruce de las variedades Senia y Bomba. Este arroz es cultivado en el parque natural de la Albufera (Valencia) y su uso se está extendiendo entre los profesionales de la restauración. Absorbe mucho el sabor del caldo y, sin embargo, no se pasa.
De Asia al Mundo: La Fascinante Historia del Arroz y Sus Increíbles Tipos "
Consejos y Recomendaciones para Cocinar Arroz Impecable
Cocinar arroz puede parecer sencillo, pero para lograr resultados perfectos, es esencial prestar atención a los detalles. Aquí hay algunas recomendaciones clave que te ayudarán a cocinar el arroz de manera impecable:
- Lava el arroz: Antes de cocinar, enjuaga el arroz bajo agua fría hasta que el agua salga clara. Esto elimina el exceso de almidón y evita que el arroz se vuelva pegajoso. Es siempre una buena práctica, sobre todo si usamos arroces integrales, por eso de que es la forma de eliminar algunas de las sustancias que éste acumula durante la fase de cultivo, como el arsénico.
- Proporciones precisas: Sigue las proporciones recomendadas de agua a arroz para cada tipo. Esto asegura que el grano se cocine de manera uniforme y obtenga la textura adecuada.
- Remojo opcional: Para arroces integrales, considera remojarlos durante la noche. Esto reduce el tiempo de cocción y mejora la textura.
- Vigila el tiempo de cocción: Cocina el arroz a fuego lento y sigue las indicaciones de tiempo específicas para cada variedad. Evita levantar la tapa innecesariamente, ya que esto puede interferir con el proceso de cocción.
- Deja reposar: Después de cocinar, permite que el arroz repose con la tapa puesta durante unos minutos. Esto completa el proceso de cocción al vapor y mejora la textura.
- Prueba de absorción: Asegúrate de que el arroz haya absorbido completamente el líquido antes de retirarlo del fuego. Un grano bien cocido debe estar tierno, pero aún firme.
Cómo Condimentar los Diferentes Tipos de Arroz
El arroz, aunque delicioso por sí solo, puede transformarse con simples adiciones de sabor. Aquí hay algunas formas creativas de condimentar tu arroz:
- Hierbas frescas: Mezcla el arroz con hierbas frescas como cilantro, perejil o albahaca para agregar un toque vibrante y aromático.
- Ajo y cebolla: Sofríe ajo y cebolla en aceite antes de agregar el arroz para darle un sabor más profundo y reconfortante. Si queremos darle un punto de gracia al arroz blanco, uno de los trucos más comunes es el de sofreír unos dientes de ajo antes de añadir el arroz y el agua. Otra alternativa para hacer arroz blanco con ajo (o con aroma de ajo, mejor dicho) para quienes van justos de tiempo, es mezclar en la base de la cazuela aceite de oliva virgen extra y una cucharada de ajo molido.
- Caldo en lugar de agua: Cocina el arroz en caldo de pollo o vegetales en lugar de agua para una infusión extra de sabor.
- Frutos secos y frutas: Mezcla nueces, almendras o frutas secas como pasas con el arroz para una combinación de texturas y sabores.
- Especias y condimentos: Experimenta con diferentes especias como cúrcuma, comino o canela para darle un toque exótico a tu arroz.
- Aceite de sésamo: Agrega un toque de aceite de sésamo al arroz para un sabor a nuez que complementa especialmente las variedades asiáticas.
- Queso rallado: Mezcla queso rallado con arroz caliente para una textura cremosa y un sabor reconfortante.
- Sofrito: Prepara un sofrito o un guiso con tomate, pimiento y ajo para una base de sabor intensa.

Preparaciones Populares de Arroz
El arroz es el ingrediente que más se consume en el mundo y es la base de muchas de las gastronomías que más apreciamos. Multitud de técnicas y elaboraciones son compatibles con el arroz blanco. Los guisos, las sopas, ensaladas y sofritos son posibles junto a productos como el pescado, la verdura y la carne. Partiendo con una base de arroz hervido, podrás acompañarlo de muchas maneras. A continuación, exploramos algunas de las formas de cocinar arroz más típicas, desde el método clásico para arroz blanco hasta elaboraciones más complejas:
Arroz Blanco Suelto para Acompañar
Nuestro objetivo es hacer un arroz blanco suelto, con el que hacer un arroz a la cubana, o acompañar unos filetes de carne o pescado. Podemos optar por cualquier tipo de arroz para hacer arroz blanco para acompañar: arroz redondo, arroz largo, arroz basmati aromático, etc.
Método Clásico para Arroz Blanco Suelto
Añadimos 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra por cada taza de arroz que vayamos a utilizar. Echamos el aceite en una cazuela a temperatura media y cuando veamos que está caliente añadimos el arroz y removemos durante un minuto aproximadamente a temperatura media para tostar el arroz. Vertemos 2 tazas y media de agua por cada taza de arroz, dejamos a fuego fuerte durante 4 minutos hasta que pille mucha temperatura y empiece a hacer borbotones. Dejamos que repose con la tapa puesta o con un trapo de algodón durante unos 5 minutos. Mientras reposa, el arroz absorberá el resto de agua y te debería quedar en su punto.
Preparación de Arroz Blanco Básico Hervido
Lo primero es lavar el arroz. Mientras lavamos el arroz cambiando el agua varias veces, ponemos un cazo con agua abundante y sal al fuego y lo llevamos a ebullición. Cuando el agua ya está hirviendo, echamos el arroz y removemos bien para que no quede en el fondo. Cuando el agua vuelva a hervir, removemos de nuevo para separar bien unos granos de otros. Dejamos cocer durante 15 minutos aproximadamente sin tapar la cacerola, -el tiempo exacto dependerá del tipo de arroz, la dureza del agua o la altitud- ya que con el lavado previo no necesitará llegar a los 20 minutos tradicionales. Probamos y sacamos si está a nuestro gusto. A continuación, ponemos el arroz en un colador y lo escurrimos, y lo enfriamos ligeramente para cortar la cocción del calor residual, dejándolo bajo el grifo un minuto.

Arroces Caldosos
La clave está en subir la proporción de agua o caldo, utilizando 3 partes de agua por cada parte de arroz. Cocinaremos el arroz sobre 18/20 minutos, hasta que comprobemos que está hecho (lo probamos) y además todavía queda líquido en la cazuela.
Arroz al Horno
Una técnica que se usa en muchos restaurantes, ya que permite tener el arroz medio preparado y terminarlo con un toque de horno.
Arroz Seco en Paella
Probablemente el más “español” y conocido internacionalmente. Lo particular es el uso de la “paella”, de hierro o acero, muy amplia y de poca altura. La capa de arroz debe de ser fina, para que resulte en su punto. Usaremos el arroz de grano grueso, redondo o tipo bomba. Todos ellos cuentan con gran capacidad de absorción de caldo. Para preparar un arroz seco en paella, utilizaremos 1 parte y media de caldo por 1 de arroz. Al cocinarse en un recipiente tan amplio, se produce una mayor evaporación y el caldo resultante está más concentrado de sabor. Es frecuente que se produzca el “socarrat” en la base de la capa de arroz, un “agarrado” a la superficie de la paella, que se origina en la parte final de la cocción. Otro “truco” que podéis utilizar es que una vez terminado de cocinarse el arroz, durante el tiempo final de reposado, vertáis un chorro de aceite de oliva uniformemente por toda la paella (en círculo).
Receta de Arroz con Mariscos
Ingredientes: 200g de mejillones (solo la carne), 200 g de almeja fina, 200 g de langostinos, 1 calamar, 160 g de arroz bomba, caldo de pescado o fumet o de marisco al gusto.
Elaboración: Para hacer el caldo, vamos a usar el agua de cocer los mejillones y abrir las almejas y el caldo que haremos con las cabezas y cuerpos de los langostinos. Por eso nuestra primera tarea será pelar éstos, abrir aquellas y juntar todos los líquidos. Así conseguiremos un caldo intenso, lleno de sabor. Vamos a usar un sofrito fruto de una cocción prolongada de cabezas de ajo enteras, tomate pelado, pimiento verde y ñoras, que también podemos hacer en el momento: doramos una cabeza de ajo partida por la mitad, añadimos un pimiento verde muy picado y 3 tomates picados. Dejamos que se cocine durante una hora y trituramos. Ponemos en una cacerola dos cucharadas de aceite de oliva y agregamos los calamares cortados en trozos, removiendo hasta que se doren. Entonces agregamos dos cucharadas soperas de nuestro sofrito. Removemos bien y añadimos el arroz y el caldo. Medimos el arroz y agregamos cuatro veces la medida del arroz en caldo para que quede perfecto. Dejamos cocinar a fuego vivo durante 12 minutos y añadimos los langostinos, las almejas abiertas, los mejillones a los que habremos retirado las conchas. Después de cuatro minutos apagamos el fuego y llamamos a los comensales a la mesa que el arroz no debe esperar o se abrirá.
Risotto
En el blog encontraréis un buen número de recetas de risotto, ya que es una elaboración que nos encanta, debido a su cremosidad en el plato. Usaremos un tipo de arroz italiano, tipo arborio o carnaroli. Derretimos mantequilla (40 gr.) en una sartén, añadimos el arroz (300 gr.) y lo tostamos durante un par de minutos. Vertemos medio vaso de vino blanco y dejamos que se evapore. Ahora añadimos un cucharón de caldo y dejamos que se cocine a fuego lento, hasta que casi no quede líquido. Retiramos del fuego, y vamos a “mantecare”: añadimos otros 20 gr. de mantequilla y unos 80/100 gr. de queso parmigiano reggiano rallado. En el blog podéis encontrar muchos tipos de risottos, de setas, con pulpo, al azafrán, con alcachofas y cordero, al parmesano, con boletus y langostinos (mar y montaña), con pera y gorgonzola o risotto alla zucca (con calabaza).
Risotto de Pera y Queso Parmesano
Ingredientes para 2 personas. Elaboración. Pelar y descorazonar la pera. Poner a calentar el caldo a fuego moderado. Separar una pequeña cantidad a un vaso para infusionar las hebras de azafrán machacadas (unas 4). Calentar el aceite de oliva en una cazuela y sofreír el puerro con una pizca de sal y los granos de pimienta negra. Agregar el arroz, remover bien un minuto y regar con el vino blanco. Cuando se haya evaporado, incorporar la pera, remover bien y echar la infusión de azafrán. Comenzar la cocción del risotto a fuego lento, agregando caldo poco a poco, siempre caliente, removiendo con suavidad. Cocer hasta el tiempo marcado por el fabricante, unos 18-20 minutos. Añadir más caldo si fuera necesario. Al final mantecar con la mantequilla y queso parmesano recién rallado. Comprobar el punto de sal y servir con pimienta negra recién molida y más queso al gusto.
Arroz Pilaf
Este arroz, de grano largo, es necesario lavarlo para quitarle el almidón exterior. Una vez esté rehogado, añadimos sobre él caldo muy caliente, con una proporción de 2 partes de caldo por 1 de arroz. Comenzamos por cocerlo sin tapar, unos 10 minutos y a continuación lo tapamos para seguir cocinándolo a fuego bajo, otros 8/10 minutos. Los granos del arroz deben de quedar sueltos, que se separen bien unos de otros. Este método de hacer el arroz pilaf es típico en Oriente Medio y Asia Central.
Variación del Arroz Pilaf (con Arroz Basmati)
Este tipo de arroz es una variación del arroz pilaf. Utilizaremos arroz basmati, que previamente lavamos y dejamos en remojo. Escurrimos el arroz. Vertemos agua en una cazuela, salamos y añadimos el arroz en cuanto comience a hervir. Cocinamos unos 5 minutos y retiramos. Continuamos con el proceso. En una sartén, podemos a derretir un par de cucharadas de mantequilla (para medio kilo), añadimos el arroz, removemos y cocinamos tapado unos 30 minutos, con el fuego al mínimo.

Sushi
Esta es una preparación bastante especial, que requiere su técnica. Usaremos un arroz de grano corto y glutinoso. En una cazuela, echamos 3 partes de agua por 2 y media de arroz. Tapamos y dejamos cocinar unos 10 minutos. Lo dejamos reposar otros 10 minutos, tapado con un paño limpio. La proporción será de 75 ml. de vinagre para medio kilo de arroz. El arroz no puede quedar nunca húmedo. Una vez frío ya podemos usarlo para preparar sushi.
Arroz Thai o Jazmín
Aquí usaremos un arroz de grano largo o del tipo jazmín. Puede que ya lo encontréis a la venta como “arroz thai”. Ponemos a calentar 1 parte de agua por 1 de arroz, salamos al gusto y llevamos a ebullición. Removemos de vez en cuando para que no se nos pegue. Ahora retiramos del fuego y dejamos reposar otros 15/20 min, bien tapado.
Arroz al Vapor (Estilo Chino)
El arroz que se suele servir en un restaurante chino es arroz al vapor y para eso se suele usar una olla eléctrica especial para arroz. Con un arroz de grano corto, lo lavamos bien debajo del grifo para quitarle el almidón. En una cazuela grande, ponemos el arroz a hervir durante 10 minutos. Escurrimos y lo colocamos sobre un paño limpio y húmedo, dentro del cesto de bambú, para cocinar al vapor. Lo tapamos y lo colocamos dentro de otra cazuela, sobre agua hirviendo.
Arroz con Leche
Ingredientes. Elaboración. Empezamos poniendo al fuego una cazuela con el agua, la sal y el arroz. Dejamos que el arroz se haga un poco a fuego muy lento unos pocos minutos. Después agregamos la leche, la piel de limón, la mantequilla, la vainilla y la canela y dejamos que cueza a fuego muy bajo durante 1 hora o hasta que el arroz esté hecho y se forme una crema. Una vez cocido, agregamos el azúcar y dejamos que cueza unos 5 minutos más. Lo dejamos reposar un poco y lo repartimos en recipientes individuales.
Sugerencias de Acompañamientos Creativos con Arroz
El arroz es un alimento que nunca falta en nuestras cocinas. Podemos preparar con él desde un plato espectacular cómo una guarnición básica para acompañar una carne o un pescado. La versatilidad es una de sus grandes virtudes. Cuando la nevera está medio vacía y no se puede ir a hacer la compra, el arroz siempre te sacará de un apuro para cocinar. Aquí te presentamos algunas ideas para acompañar tus platos con arroz blanco:
- Salteado de espárragos, gambas y ajos tiernos: Un buen acompañamiento para el arroz blanco es un salteado de espárragos, gambas y ajos tiernos. La combinación de estas verduras con las gambas y el arroz es muy suculenta si se prepara correctamente. Para conseguirlo, sigue estos pasos: Escoge el tipo de arroz. Te recomendamos uno integral y de grano largo. El rojo o el salvaje son dos buenas opciones. Saltea los espárragos y los ajos tiernos con el arroz. Finalmente, añade los langostinos pelados o las gambas en los instantes previos a retirarlo del fuego.
- Arroz hervido con guisantes, menta y butifarra: Es un plato muy completo y nutritivo. La receta original de este arroz basmati cuenta con butifarra de perol y arroz salvaje, pero puedes optar por el arroz que tengas en casa y cualquier salchicha, butifarra e incluso morcilla. Si añades morcilla, que sea en poca cantidad para que no protagonice todo el sabor del plato.
- Ensalada de arroz blanco: La ensalada de arroz blanco permite comer un plato frío con una gran aportación energética.
- Sofrito de panceta, judías verdes y cebolla dulce: Es un gran acompañamiento para el arroz blanco.
- Mejillones en escabeche y tomates cherry: Son otra alternativa si no sabías con qué acompañar el arroz blanco saludable.
- Arroz cremoso con curry y leche de coco: Esta elaboración requiere de caldo de verdura para cocer el arroz. Además, debes dorar las zanahorias cortadas en varias rodajas y sin aceite. En los minutos previos a terminar la cocción del arroz, añade un chorro de leche de coco y un poco de curry en pasta o en polvo.
- Tortilla de arroz: Es un excelente método para aprovechar las sobras de otras comidas en un gran plato. Este plato es el conocido como "arroz a la cubana" añadiendo el plátano verde cocinado, sea uno macho o que no esté muy maduro.
- Arroz cremoso con berenjenas: Prepara este rico plato con cebolla, tomate y berenjenas rehogadas en la sartén con aceite de oliva. Debes esperar a que las verduras estén tiernas y el arroz cocido para servir el plato. Antes de servirlo, puedes colocar por encima del arroz con berenjenas un poco de queso en trozos.
- Muffins salados de arroz: Si te ha sobrado arroz en alguna comida, aprovéchalo preparando estos sencillos muffins salados. Tan solo tienes que mezclar los ingredientes (arroz, guisantes, zanahoria y huevos) y rellenar los moldes de los muffins con cucharadas de la mezcla elaborada.
- Hamburguesas de arroz y lentejas: ¿Convertir el arroz blanco en hamburguesas? Sí, es una posibilidad. Tan solo necesitas procesarlo junto a unas lentejas en conserva y con el arroz cocido. Añadir carne también es una buena opción si no sabes con qué acompañar el arroz blanco.
- Arroz con acelgas y patatas: Se trata de una receta saludable y llena de propiedades beneficiosas para el organismo (rica en potasio por las acelgas y en hidratos por las patatas y el arroz). Es un entrante que puede ser todavía más suculento si añades unos tacos de jamón y queso rallado (mejor si es parmesano).
