La industria salmonicultora enfrenta diversos desafíos que afectan su productividad y sustentabilidad. Tradicionalmente, las mallas para el cultivo de salmones, al sumergirse en el mar, se cubren rápidamente de bacterias, algas y moluscos, un fenómeno conocido como biofouling. Este problema no solo provoca pérdidas en la productividad y aumenta los costos de mantención, sino que también contribuye a la sedimentación del fondo marino cuando las algas se desprenden.
Además del biofouling, la industria ha sido golpeada por enfermedades virales. Un producto tecnológico emergente busca combatir el principal dolor de cabeza de los salmonicultores: los virus. Un ejemplo notable es el virus ISA, que, al provocar anemia en los peces y su posterior muerte, arrasó con la producción chilena de salmón a mediados de la década pasada, causando la mayor catástrofe en la historia de la salmonicultura chilena.
Con una inversión superior a los US$ 3 millones, la construcción de jaulas de cobre busca dar solución a estas problemáticas que afectan a la industria salmonera con las mallas de nylon, tales como la excesiva adherencia de moluscos y algas, la formación de bacterias y el permanente ataque de depredadores como los lobos marinos.

Innovación con Cobre: Solución a los Problemas
El uso de cobre en la fabricación de jaulas representa una innovación tecnológica significativa. Al usar cobre, no se adhiere el "fouling" o material orgánico corrosivo. Esto no solo mejora la oxigenación de los peces durante los 18 meses de crecimiento del salmón, sino que también elimina la necesidad de cambiar las redes.
Este desarrollo tecnológico se basa en la capacidad de controlar las propiedades del material. Dependiendo del polímero, se determina qué tipo de nano-partículas son necesarias para conferirle al compósito estas características. Las jaulas de cobre ofrecen resultados superiores en la prevención de la formación de bacterias y la adherencia de algas y moluscos, fenómeno conocido como fouling en la jerga industrial.
Gracias a las jaulas de cobre, se han reducido todos los índices negativos. No solo se evita el fouling, sino que también se disminuyen los índices de estrés en los peces, lo que se traduce en una notoria reducción de su mortalidad. Adicionalmente, mejoran ostensiblemente la oxigenación de las mallas, asegurando una producción eficiente. La fuerza mecánica y la resistencia inherentes a estas jaulas las hacen impenetrables para depredadores como los lobos marinos, lo que también previene la fuga de peces.
Las redes de cobre son una alternativa superior a sus similares de nylon. Sus inherentes propiedades y su estructura rígida tienen el potencial de mejorar el ambiente de cultivo, reducir las interacciones con los depredadores, disminuir los escapes, minimizar el mantenimiento y prolongar el tiempo entre reemplazos de las redes. Estas mejoras en el rendimiento operativo resultan en una mejor circulación del agua y niveles de oxígeno disuelto, reducción del estrés en los peces y una mejora general de su salud.
Otro beneficio es que el material de cobre no acumula biomasa en su superficie, requiriendo una mínima mantención. Se ha demostrado que las mallas de cobre son más efectivas que las usuales de plástico o nylon, que deben ser cambiadas, limpiadas y reparadas cada cuatro meses en promedio, afectando con ello el crecimiento y la producción de peces.

EcoSea y el Liderazgo Chileno en Tecnología de Cobre
La empresa EcoSea, filial de Codelco y ganadora del premio Avonni 2011 por su tecnología, está revolucionando la industria. Esta compañía es un consorcio de innovación acuícola formado por Codelco, la International Copper Association (ICA), la Fundación Chile, la firma Sitecna y las universidades de Concepción y Católica de Valparaíso. El proyecto se desarrolló bajo un Consorcio Tecnológico liderado por la Universidad de Concepción, entidad que gestionó en 2007 la adjudicación de un subsidio de Conicyt para su cofinanciamiento.
El presidente ejecutivo de Codelco, José Pablo Arellano, anunció que la estatal Codelco está trabajando con diversas empresas del rubro salmonicultor, como la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. El 12 de abril de 2012, EcoSea realizó la cosecha de los primeros salmones atlánticos post virus ISA en jaulas de aleación de cobre, ubicadas en las cercanías de Hornopirén, Región de Los Lagos. "Estas jaulas son capaces de eliminar hasta el 99,9% del virus ISA, que se depositan potencialmente en las superficies de las mallas de aleación de cobre de EcoSea."
Según Rodrigo Sánchez, gerente general de EcoSea, el objetivo principal de esta iniciativa fue crear una jaula que permitiera a los salmonicultores criar los peces de forma saludable en las áreas aptas para la acuicultura. Además, buscaba evitar daños causados por mal tiempo, evadir los blooms de algas, brotes de virus como el ISA y asegurar las mejores condiciones de oxígeno dentro de la columna de agua.
El ministro de Minería, Hernán de Solminihac, afirmó que "las mallas de cobre llegaron para quedarse en la industria acuícola chilena. El uso de jaulas de cobre en nuestro país es una innovación tecnológica que mejora la productividad, da solución a problemas sanitarios y optimiza los costos de operación en los centros de cultivo". La experiencia ha sido muy positiva, con la cosecha de casi 60.000 truchas salmonideas durante el segundo semestre de 2009 en mallas de cobre, lo que constituyó la primera producción de esta especie en jaulas de metal rojo en Chile.
Además, a través del uso de mallas de cobre, la industria minera contribuye a la sustentabilidad y bioseguridad de la salmonicultura chilena. La vida útil de estas redes permite su recambio recién después de unos cinco o más años. Son cien por ciento reciclables y, al final de su vida útil (cuatro a cinco años), las jaulas se devuelven a Codelco para ser recicladas, recuperando el metal y permitiendo la construcción de mallas nuevas. También pueden ser una valiosa herramienta de reducción de huella de carbono para la industria salmonera, una tendencia creciente a nivel mundial. Las jaulas, fabricadas en un 65% de cobre y el resto de zinc, son 100% reciclables.
Las patentes generadas de este desarrollo fueron licenciadas a la empresa Pasticopper, quienes podrán utilizar esta tecnología comercialmente.
Jaulas de Cobre para Salmones
Impacto y Proyección Global de las Jaulas de Cobre
Juan Pablo Schaeffer, gerente general de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Codelco, sostuvo que "estamos frente a una noticia que revolucionará la acuicultura mundial". El ministro de Minería, Hernán de Solminihac, consideró la creación de estas jaulas como uno de los procesos de innovación más relevantes en la historia de este negocio, asegurando que "estamos viendo el nacimiento de la industria salmonera 2.0".
La demanda de pescado para satisfacer la creciente necesidad de alimentos en el mundo se duplicará entre los próximos 10 y 15 años. Ante la escasez de este recurso alimentario, la posibilidad de realizar una explotación sustentable es a través de la acuicultura. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el 45% del pescado que se consume en el mundo proviene de centros de cultivo, lo que equivale a más de 50 millones de toneladas.
Para Rodrigo Sánchez, gerente general de EcoSea, los beneficios de las mallas de aleación de cobre, compuestas en más de 65% por este metal, no se limitan a aspectos sanitarios. El ejecutivo reveló que actualmente existen 68 jaulas no sumergibles operativas en Chile, donde se cultivan cuatro millones de peces, entre salmón atlántico y trucha, equivalentes a veinte millones de toneladas de pescado. Esto hace factible la acuicultura offshore a nivel mundial; es decir, la crianza en lugares alejados de las costas y más expuestos al mal tiempo, las corrientes y las grandes olas.
Los planes de EcoSea son comercializar unas 400 jaulas a nivel mundial para el año 2015, como parte de un plan de internacionalización de las ventas. La firma ya estableció contacto con autoridades noruegas. Se tomó contacto con SINTEF, un instituto de investigación noruego, y con el directorio de pesca de ese país para obtener la certificación de los sistemas, con el objetivo de comercializar las jaulas de cobre en ese importante mercado a partir de 2013. Además, se está trabajando con Marine Harvest, el mayor operador acuícola del mundo, para llegar al mercado de Escocia, donde se firmó un acuerdo para la instalación de un sistema de cultivo.
A pesar de tener su foco principal en Chile y el norte de Europa, EcoSea tiene una agenda de trabajo que incluye Australia, China, Estados Unidos, Grecia y Turquía. En Chile, el consorcio tecnológico-empresarial espera crecer con la comercialización de 400 sistemas de cultivo. El plan contemplaba la instalación de 40 de estos sistemas en Noruega, generando ingresos cercanos a los US$ 15 millones para la empresa.
La comunidad científica también respalda estos avances. Según científicos, los resultados de estudios, como el publicado por Martin et al. en 2015 ("Environmental performance of copper-alloy Net-pens: Life cycle assessment of Atlantic salmon grow-out in copper-alloy and nylon net-pens" en Aquaculture), indican que el uso de aleaciones de cobre (CAM) mejora varias características clave del rendimiento, incluyendo el suministro de alimento, el uso de energía, la aplicación de antibióticos y las horas de trabajo.