Extracción y Germinación de Semillas de Frambuesa

Las frambuesas, al igual que las moras, son frutos del tipo polidrupa, es decir, están compuestas por pequeñas bolitas agregadas alrededor de un receptáculo. Cada una de esas bolitas que se pueden apreciar exteriormente, en su interior contiene una semilla, la cual, en principio, debería ser capaz de germinar. Para obtener las semillas de frambuesa, el proceso se reduce a separarlas de la pulpa, algo que se puede realizar de al menos dos formas.

Cómo extraer las semillas

Método manual

Una forma sencilla de extracción manual consiste en poner unas cuantas frambuesas en un cuenco o en un plato y aplastarlas con un tenedor. Otra modalidad es meter las frambuesas en un trapo, doblarlo para evitar que se salgan, y luego aplastarlas con las manos, frotando sobre una superficie. Se puede ir mojando el trapo para facilitar el proceso. Es importante que se rompan las pequeñas bolas que forman el fruto, ya que son las que contienen las semillas.

frambuesas aplastadas para la extracción de semillas

Cuando las frambuesas estén completamente desmenuzadas, las semillas estarán listas para el siguiente paso. Tanto si el primer paso se ha realizado con un tenedor como con un trapo, al terminar, se vierte la mezcla de pulpa y semillas en un colador. A continuación, es necesario limpiarlas con agua, frotándolas con los dedos contra la malla del colador. Esto se puede hacer de dos maneras: metiendo el colador en un cuenco con agua, o bien debajo de un chorro, aprovechando el agua para regar.

Finalmente, con el colador boca abajo, se golpea en un plato para que las semillas se desprendan. Al concluir este proceso, las semillas deberán estar completamente limpias, sin apenas restos de pulpa.

Método con licuadora

El método manual es el más sostenible y ecológico para separar las semillas de frambuesa de la pulpa, pero existe una forma mecanizada y más rápida, especialmente útil cuando se ha preparado un batido o zumo de frambuesa y se desean desechar las semillas.

Germinando semillas de frambuesa

Este método consiste en introducir las frambuesas dentro del vaso de una licuadora y triturar. En uno o dos minutos, dependiendo de la cantidad de frambuesas, las semillas se habrán liberado. Si la pasta resultante es muy espesa, se puede añadir agua. Luego, al igual que en la modalidad manual, se utiliza un colador. Se vierte el batido a través del colador, dejando las semillas en él, junto con algunos restos de pulpa, mientras el batido cae a un cuenco. A partir de aquí, el proceso es idéntico al manual, siguiendo los pasos de limpieza y separación para dejar las semillas limpias.

Secado de las semillas

Las semillas de frambuesa están muy húmedas justo después de separarlas de la pulpa. Aunque esta humedad no impide su germinación inmediata, sí es necesario secarlas si se van a guardar por algún tiempo. Sin embargo, si la germinación se va a realizar justo después de extraer las semillas, entonces no es necesario secarlas.

Para que las semillas pierdan el exceso de humedad, solo hay que extenderlas sobre un papel absorbente o cartón y dejarlas en un lugar soleado y ventilado durante un par de días. Si el ambiente exterior es húmedo, también se pueden secar al lado de un radiador, estufa o cerca de un electrodoméstico que emita calor. Una vez bien secas, se guardan en un tarro pequeño o en una bolsa hermética. Si el proceso se realiza correctamente, mantendrán su capacidad para germinar durante al menos unos cuantos meses.

proceso de secado de semillas de frambuesa

Germinación de las semillas

Una vez las semillas están limpias y preparadas para germinar, conviene realizar dos procesos adicionales antes de sembrarlas. Si no se hacen, algunas semillas podrían germinar, pero muchas no lo harán de manera óptima.

Escarificación

Se trata de un proceso que simula el paso de la semilla por el aparato digestivo de un animal, como un pájaro que se comió los frutos. La escarificación ayuda a ablandar la cubierta externa de la semilla, permitiendo que el agua y el aire penetren. Una vez que el agua y el aire pueden acceder al interior de las semillas, la germinación puede comenzar.

esquema del proceso de escarificación de semillas

Estratificación fría

En el caso de la frambuesa, después de la escarificación, aún queda un paso más para que la germinación ocurra eficazmente: hay que simular el paso del invierno (frío seguido de calor), lo que se conoce como estratificación fría. Este proceso favorece enormemente la germinación de las semillas de frambuesa, preparando la semilla para romper su latencia.

Germinando semillas de frambuesa

Preparación para la siembra

Superada la estratificación, las semillas de frambuesa están listas para germinar con fuerza, pero para ello necesitan un soporte o sustrato. Podrían sembrarse en macetas, pero es más recomendable hacerlo en un semillero, ya sea de alvéolos individuales (un agujero por planta) o un semillero colectivo (donde todas las plantas comparten el mismo sustrato).

¿Por qué es mejor en semillero?

El uso de semilleros proporciona un ambiente controlado y óptimo para el desarrollo inicial de las plántulas, aumentando las tasas de germinación y supervivencia antes de su eventual trasplante.

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