Secado de Maíz para Molienda y su Impacto en la Calidad del Producto Final

El maíz es el cereal más consumido del mundo, consolidándose como un alimento básico en muchas partes del planeta y superando en producción al trigo y el arroz. Desde su domesticación hace unos 10.000 años en el sur de México, se ha convertido en un elemento cultural imprescindible para numerosas civilizaciones. Este cereal, parte de la familia de las gramíneas, es rico en almidón y, en menor medida, en grasas y proteínas. Se cree que fue fundamental para las civilizaciones maya y azteca, y llegó a Europa tras los viajes de Colón en los siglos XV y XVI.

El maíz se utiliza principalmente para alimentación, tanto humana como animal. Existen muchas variedades que se diferencian por su color y su uso. El maíz vítreo, con grano duro y liso, menor cantidad de almidón y más proteínas, es el más común para secar y se usa para harinas, papillas y sémolas. El maíz reventón, de color anaranjado, grano duro y pequeño, es el que se usa para las “palomitas”.

Procesos de Transformación del Maíz

La transición desde el cultivo en la plantación hasta el consumo humano se conoce como proceso de transformación del maíz.

La Molienda en Seco

La molienda en seco consiste en reducir el tamaño del grano y separar y romper sus partes: endosperma, germen y pericarpio. Posteriormente, se cierne y clasifican las distintas fracciones del grano. A partir de la molienda en seco se obtienen cereales para el desayuno, sémolas y harinas. Con el germen, se puede producir aceite. La harina de maíz es muy válida para elaborar panes, arepas, tortillas y otros productos panificados. Este proceso es el más extendido en muchos países, especialmente en Estados Unidos, uno de los grandes productores mundiales.

La Molienda Húmeda

El proceso de molienda húmeda se inicia con la maceración de los granos de maíz en agua a 50 grados centígrados en tanques de acero inoxidable, por un periodo de tiempo que oscila entre 30 y 40 horas. Previo a este paso, es crucial inspeccionar y limpiar todos los granos para separar elementos ajenos al cereal. La humedad durante la maceración avanza del 15% al 45%. Pasado este tiempo, se muelen los granos y se separan los elementos mediante procesos de tamización, centrifugación y lavado. El almidón resultante se utiliza como tal o como componente para producir alcohol y colorantes alimentarios, lo que requiere someterlo a procesos de hidrólisis. Con este método, 100 kilogramos de maíz procesado dan lugar a 67 kilogramos de almidón, 9 kilogramos de germen y 24 kilogramos de gluten.

Esquema del proceso de molienda húmeda del maíz y sus subproductos

Importancia del Secado del Maíz para Almacenamiento y Molienda

El maíz, como muchos otros cereales, para no degenerar durante la fase de almacenamiento, necesita ser sometido a procesos de estabilización. Para su correcta conservación y comercialización, el maíz debe ser llevado a un nivel de secado de seguridad que cumpla con los términos de la ley. Retrasar la cosecha para reducir la humedad del grano de forma natural puede aumentar la probabilidad de podredumbre de los tallos y la producción de micotoxinas, que inutilizarían el maíz cosechado y anularían los esfuerzos de cultivo. Por lo tanto, el producto húmedo debe secarse en un plazo inferior a 48 horas.

Para un correcto y rápido secado, es necesario eliminar la humedad mediante secadores debidamente calibrados, empujando aire caliente entre los granos para facilitar la evaporación. Este equilibrio se obtiene secando a temperaturas variables según la humedad del producto entrante y saliente, la temperatura exterior y la conformación del grano (pequeño, mediano, grande o plano). El objetivo es obtener una humedad residual del 14% con una tolerancia máxima de +0,5%, y una temperatura que evite la rotura del endospermo por cambios bruscos de temperatura. En cuanto a la humedad de almacenaje, es recomendable trabajar con valores por debajo de 14%, ya sea para moler o garantizar un almacenamiento seguro.

Tecnología y Proceso de Secado

Recepción y Pre-acondicionamiento del Maíz

El proceso comienza con la recepción del producto a granel, normalmente de la cosecha. En primer lugar, se toma una muestra representativa y se inspecciona visualmente el estado general de la mercancía, incluyendo sus propiedades organolépticas, posibles contaminaciones o suciedades en exceso. Además, se analiza el peso específico y la humedad del producto para clasificarlo adecuadamente en la nave ventilada previa al secado.

Es muy importante separar las diferentes entradas de producto para disponer de partidas homogéneas en cuanto a humedad. De lo contrario, el proceso posterior de secado no se podría realizar correctamente al tener que configurar la máquina para las humedades más altas de la mezcla, lo que supondría dejar los granos con menor humedad excesivamente secos y, por lo tanto, un desperdicio de tiempo y energía.

Importancia de la Limpieza antes del Secado del Grano

La limpieza previa es fundamental para optimizar la eficiencia del secado. Los equipos de pre-limpieza, como ciclones y mesas densimétricas (ver Foto 1), ayudan a segregar impurezas como polvillo, piedras, granos quebrados, livianos, marlos e incluso partículas metálicas. El sistema de limpieza para el maíz tiene una capacidad de 30 toneladas por hora y su aportación es crucial por cuatro motivos:

  • Rechaza materiales que no entran al secadero, utilizando menor espacio interior.
  • El grano se ventila al pasar por las cribas, perdiendo algún grado de humedad.
  • Ahorro energético al secar solamente el producto limpio.
  • El grano final seco es de mayor calidad al quedar limpio sin impurezas como pajas o cascarillas.
Foto de una mesa densimétrica para la limpieza de granos de maíz

Una vez que el grano ha pasado por la limpieza, se dirige al secadero de cereal.

Sistemas de Secado

El secadero de Cereales Arasanz, por ejemplo, está configurado para procesar diferentes tipos de productos, tanto para alimentación como para semillas, siendo el maíz el más importante actualmente. Dispone de dos quemadores automodulantes que regulan automáticamente su potencia, ajustando el consumo energético a la necesidad real del secadero, dependiendo del grado de humedad del producto y de las condiciones climáticas. Su configuración y control se realizan de forma electrónica, permitiendo monitorear y gestionar remotamente todos los elementos, indicadores y avisos. La capacidad de este secadero con el maíz oscila entre 25 y 30 toneladas por hora.

El secadero se basa en un serpentín por el que circula aire caliente a través del grano. El producto inicia su recorrido por la parte superior y va descendiendo a un ritmo proporcional a la humedad: a mayor humedad, más lento es el movimiento. De esta forma, cuando llega al 70% del trayecto, ya tiene un 14% de humedad. En el 30% restante se realiza el enfriamiento del grano para que, al salir del secadero, la temperatura nunca supere los 30 grados centígrados.

Secado Indirecto de Cereales

Durante el proceso de secado, el grano nunca está expuesto a la llama, ya que los quemadores están destinados a calentar el aire, y son potentes ventiladores los que hacen circular dicho aire caliente a través del producto húmedo. Esto se conoce como secado indirecto. Esta característica permite secar productos destinados a semilla, la cual dejaría de ser fértil si el germen se calentara en exceso.

Esquema de un secadero de cereales con sistema de secado indirecto

La instalación dispone de diferentes flujos del grano en función del tipo de producto o de la operación a realizar. Por ejemplo, es posible realizar solo la limpieza de un grano ya seco si se recibe con excesivas impurezas. Si el material a secar está limpio, se puede dirigir directamente al secadero sin pasar por la limpieza.

Soluciones de Secado Especializadas (Mecmar)

Mecmar ofrece diversas soluciones de secado para reducir residuos y amortizar riesgos climáticos, aumentando la productividad y los beneficios. Con los secadores móviles Mecmar, el maíz puede secarse desde cualquier contenido de humedad hasta el nivel de seguridad para el almacenamiento, gracias a su estructura compacta y ruedas. Para grandes cantidades de maíz, Mecmar ofrece secadores de torre continuos, que permiten recuperar el calor del cereal durante la fase de enfriamiento, reduciendo considerablemente el consumo de combustible. A partir de su experiencia, Mecmar ha creado el secador de mazorcas de maíz CD30, con capacidad para secar 14/15 toneladas de mazorcas. Este secador es fácil de montar y utilizar, y su intercambiador de calor lo hace ideal para un secado delicado y respetuoso, utilizando solo aire caliente y limpio, libre de productos de combustión.

Centro de Acopio, recepcion, Limpieza, Secado, almacenamiento de Granos OMG Keppler Weber

Monitoreo y Control del Proceso de Secado

Durante el secado, cada cierto tiempo se recogen muestras para comprobar que el producto queda en condiciones óptimas para su almacenaje. Parte de estas muestras se analizan de forma más exhaustiva para detectar posibles problemas sanitarios como las micotoxinas. Es crucial que la temperatura máxima del grano no supere los 60°C durante el proceso para mantener su calidad. Si la temperatura promediada es de 100°C y el tiempo de permanencia es prolongado, el grano puede calentarse en exceso. Sin embargo, en los secaderos continuos, el grano solo se calienta de 20% a 30% a 40% del tiempo total, lo que asegura que no llega a calentarse en exceso. La altura y la profundidad de la cámara de secado influyen en la capacidad. La rotación de los ventiladores debe ser regulable.

Para controlar el proceso, se consideran:

  • El porcentaje de humedad del grano.
  • El tamaño de los granos, ya que los más pequeños se secan con mayor facilidad.
  • El tipo de grano, pues los harinosos pierden humedad más rápido que los vítreos.
  • La precocidad de los dentados.

Después del secado, los granos entran en una zona de enfriamiento donde los quemadores están apagados, permitiendo que el grano salga a 20°C - 25°C. La instalación dispone de flujos de grano que se pueden modificar. Por ejemplo, es posible modificar la proporción entre la cámara de secado y la de enfriamiento para adaptarse a la humedad inicial del maíz, o para que el aire frío entre de forma cruzada, siendo menos severo que si entrara por el lado interno. Se recomienda que el secadero esté aislado suficientemente del exterior.

Impacto de la Humedad y Características del Grano en la Molienda

La humedad con la que ingresa el maíz al molino afecta de manera significativa el proceso de molienda. Si el maíz está muy húmedo, los granos se comportan como caucho, dificultando la molienda. Por otro lado, si los granos están muy secos, tienden a ser muy frágiles y el molino de martillos puede pulverizarlos, lo que puede resultar en una granulometría baja (entre 500 y 600).

La variación de humedad influye en la molienda; a mayor humedad, más difícil se hace el proceso. Igualmente, el contenido de grasa afecta la molienda, ya que a mayor contenido de grasa, mayores dificultades. Se recomienda tabular datos de humedad, grasa, amperaje del motor, agujero de malla y granulometría para un control efectivo.

Además de la humedad, otros factores influyen:

  • Tipo de grano: el tipo de grano (cristalino o harinoso) también influye.
  • Clima: la humedad y temperatura ambiental pueden afectar el proceso, especialmente si el aire es caliente y muy húmedo, ya que contiene más agua.
  • Tipo de molino: un molino horizontal con aspiración forzada puede verse afectado por el aire ambiental, mientras que uno vertical con alimentación por aire circular podría tener un comportamiento distinto.
  • Almacenamiento: problemas como filtraciones de agua de lluvia, condensación en los silos o ventilación irregular pueden mojar o resecar los granos de forma heterogénea. Es importante analizar el grado de llenado de los silos para entender si se están moliendo granos más húmedos de los bordes o del fondo, o más resecos del centro.
  • Tamaño del maíz: el tamaño de los granos también influye en la granulometría. Colocar clasificadoras de granos y dar un tratamiento distinto a granos grandes y pequeños podría ser beneficioso.

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Optimización del Proceso de Molienda

Existen dos procesos de molienda seca principales: la molienda total para obtener harinas con el mismo contenido graso que el grano entero (utilizada en pequeños molinos regionales), y el proceso de degerminado que permite la separación de los diferentes componentes del grano.

Etapas Clave de la Molienda

El proceso de molienda incluye varias etapas esenciales para obtener el producto final deseado:

  • Remojo: Inmersión de los granos en una solución de dióxido de azufre (SO2) hasta alcanzar un 45% de humedad.
  • Humectación: Agregado de un 1-2% de agua y un corto tiempo de reposo antes del siguiente proceso.
  • Degerminado: Separación del germen y el pericarpio por fricción. Estos componentes, al humectarse, tienen una dureza menor y se desprenden del endospermo en forma de harina, siendo segregados por una corriente de aire.
  • Clasificación: Permite separar las diferentes fracciones del endosperma en función del tamaño.

Métodos Avanzados de Molienda

Para lograr una molienda eficiente y de alta calidad, se emplean métodos que buscan optimizar la separación y el tamaño de las partículas. Un proceso avanzado descrito en la técnica, por ejemplo, implica:

  1. Desgerminación inicial: El maíz bruto se desgermina en un desgerminador de impacto, que rompe el grano en trozos relativamente grandes, sacando el germen. Esta etapa es opcional y/o deseada.
  2. Separación post-desgerminación: La desgerminación va seguida de una etapa de separación para eliminar las "cáscaras" o afrecho y el germen. El germen puede ser separado por gravedad mediante aspiración.
  3. Molienda gradual: Este método utiliza múltiples etapas de molienda para reducir el tamaño de partícula gradualmente y evitar la pulverización excesiva.
  4. Rodillos de rotura: Los fragmentos de maíz, libres de germen y afrecho, se dirigen a un primer rodillo de rotura, preferiblemente corrugado. La distancia entre los rodillos y el perfil de las corrugaciones pueden variar según el producto final deseado. Rodillos que giran a diferentes velocidades producen partículas más finas.
  5. Cribado: Tras cada etapa de rotura, se realiza un proceso de cribado para separar las partículas por tamaño, obteniendo corrientes finas (harina fina, harina gruesa, sémolas, etc.). Los tamices de malla de alambre número 12, 30 y 62 son ejemplos utilizados.
  6. Aspiración: La aspiración es crucial para eliminar el afrecho libre de las partículas que caen y para clasificar las fracciones.
  7. Múltiples etapas de rotura y cribado: El material que no pasa los tamices iniciales se envía a subsiguientes rodillos de rotura (segundo, tercero, etc.), con cribados intermedios. Esto permite una molienda más controlada y una mejor recuperación de las diferentes fracciones.
  8. Desinsectación por impacto: Para garantizar la calidad, puede aplicarse una desinsectación por impacto.

Los desgerminadores, como el Beall o el Entoletor, rompen el grano contra una superficie cónica anidada y una rejilla, o mediante impactos, respectivamente. El desgerminador Entoletor incluye un eje vertical de accionamiento que acciona un rotor. Una de las ventajas de estos procesos es la reducción de la contaminación de la corriente fina y la mejora en la calidad del producto final al minimizar la abrasión del afrecho y la alteración del contenido de humedad, lo que evita la decoloración del producto.

En Cereales Arasanz se cuenta con los medios técnicos y personal cualificado para realizar los análisis en su propio laboratorio, garantizando el control de calidad en cada etapa del proceso. Además, la capacidad de procesar diferentes tipos de productos con configuraciones flexibles, incluso permitiendo la retirada del producto final de la corriente en diferentes momentos, contribuye a una producción eficiente y a un mejor rendimiento.

Almacenamiento Seguro del Maíz

Para un buen almacenamiento y conservación de granos, es importante inicialmente limpiar y desinfectar los silos previo al ingreso del cereal. En cuanto a la humedad de almacenaje, es recomendable trabajar con valores por debajo de 14% para moler o garantizar un almacenamiento seguro. El uso de la termometría es una herramienta clave para monitorear la temperatura en los distintos puntos del granel, permitiendo detectar a tiempo posibles focos de calentamiento. La utilización de aireadores ayuda de manera oportuna y estratégica a enfriar el granel, considerando las características del aire externo.

Para aquellos productores que acopian granos en silo bolsa, es importante saber que cuando se almacena maíz por encima de 14% de humedad, el riesgo de deterioro es mayor, ya que crece la probabilidad de que se desarrollen microorganismos anaeróbicos o anaeróbicos facultativos como bacterias y levaduras. También es importante mantener la bolsa correctamente cerrada, con estiramiento uniforme y presión adecuada. Es importante tener presente que el grano de maíz se encuentra vivo, respira y genera dióxido de carbono, liberando agua y calor.

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