Aunque las celebraciones de las fiestas patrias han terminado, el interés por preparar versiones alternativas de los tragos típicos chilenos se mantiene vigente. El terremoto es un trago de aparición relativamente reciente en la cultura chilena, y aunque muchas recetas tradicionales han evolucionado con el paso del tiempo -al igual que preparaciones como el pastel de choclo-, la esencia de este cóctel persiste en la creatividad de quien lo prepara.
La alternativa: Terremoto con helado de frambuesa
Lograr un terremoto delicioso, que no tenga nada que envidiarle al original, es perfectamente posible. Esta versión propone una alternativa más sana, rápida y fácil de preparar, eliminando el uso de azúcar refinada. Si bien el resultado sigue siendo un producto alto en azúcares, estas provienen exclusivamente de fuentes no refinadas.

Preparación del helado casero
El secreto para una textura perfecta, similar a cualquier helado comercial, es utilizar fruta natural congelada. Al igual que el plátano o el mango, la piña natural congelada y posteriormente procesada adquiere la consistencia ideal. Para esta receta, se recomienda el uso de un slow juicer, utilizando el filtro de batidos y masas.
- Sacar la piña del congelador y dejarla reposar a temperatura ambiente durante exactamente 10 minutos.
- Procesar la piña en el momento preciso para lograr la textura de helado deseada.
- Moler las frambuesas (frutillas) utilizando una procesadora, minipimer o licuadora hasta obtener un puré homogéneo.
Adaptación de ingredientes
En Chile, el terremoto se elabora tradicionalmente con pipeño. Sin embargo, al ser un ingrediente difícil de conseguir en otros países como Estados Unidos, existen excelentes alternativas para emular su sabor:
| Ingrediente | Alternativa recomendada |
|---|---|
| Pipeño | Mezcla de vino blanco con espumante o un vino Moscato económico. |
| Granadina | Versión sin colorantes artificiales o la tradicional. |
| Toque extra | Fernet, para quienes buscan un perfil de sabor diferente. |
El Mojito 🌿 El coctel mas sabroso del mundo! #shorts
Esta versión, que bien podríamos llamar un terremoto light, logra un impacto en el paladar tan potente como el original, pero sin las toneladas de azúcar añadida. Es una propuesta técnica donde la experimentación con frutas naturales y la selección cuidadosa de los vinos permiten mantener viva una tradición chilena adaptada a nuevos tiempos y necesidades nutricionales.