Si llevas tiempo experimentando con una dieta vegana o vegetariana, probablemente has escuchado hablar del Tempeh. Este alimento fascinante tiene su origen en la isla de Java, en Indonesia, y surgió como una respuesta inteligente a la necesidad de conservar la soja durante largos periodos. Aunque suele generar dudas iniciales sobre su sabor y preparación, es un recurso sumamente versátil, delicioso y de alto valor nutricional.

¿Qué es el Tempeh y cuáles son sus beneficios?
El tempeh es un alimento fermentado que consiste en una barra firme y terrosa, elaborada tradicionalmente a partir de frijoles de soya. El proceso se basa en la inoculación de legumbres cocidas con un cultivo de hongos llamado Rhizopus oligosporus. Este hongo inicia la fermentación, convirtiendo los granos en una masa compacta.
- Alto valor nutricional: Es una excelente fuente de proteína vegetal completa, baja en grasas saturadas y sin colesterol.
- Digestión mejorada: El proceso de fermentación reduce la cantidad de oligosacáridos y ácido fítico, facilitando la digestión en comparación con la soya sin fermentar.
- Perfil de sabor: Posee un sabor característico a nuez con notas umami, similar a los champiñones o al queso parmesano.
- Versatilidad: Su textura firme permite cortarlo, rebanarlo o desmenuzarlo, convirtiéndolo en un sustituto ideal de la carne.
Cómo preparar Tempeh de arvejas en casa
Aunque puedes adquirirlo listo, prepararlo en casa te permite ver todo el proceso. Si no deseas utilizar soya, puedes usar otras legumbres, como las arvejas, para obtener resultados igualmente nutritivos.
Pasos para la elaboración:
- Remojo: Pon a remojar las arvejas por 24 horas. Asegúrate de que tengan abundante agua.
- Cocción: Enjuaga y cuece las arvejas con sal marina. Despúmalas al hervir y cocina a fuego medio por 15 minutos; los granos deben quedar al dente, no muy cocidos. Escurre muy bien y deja enfriar.
- Inoculación: En un bol, mezcla las arvejas escurridas con vinagre y el starter de tempeh (hongo Rhizopus). Remueve muy bien.
- Incubación: Reparte la mezcla en bolsas de plástico con cierre, previamente agujereadas (cada 2.5 cm aprox.) para permitir la ventilación. Aplana la mezcla uniformemente.
- Fermentación: Coloca los bloques en una rejilla y guárdalos en un lugar cálido (30-35°C) o en el horno apagado. El tiempo varía de 12 a 48 horas. El tempeh estará listo cuando el micelio blanco cubra completamente las arvejas.
Tempeh casero, soja fermentada
Consejos para cocinar y conservar
El tempeh debe cocinarse siempre antes de consumirse. Hervirlo previamente ayuda a que quede más tierno. Una vez preparado, puedes freírlo, hornearlo, saltearlo o marinarlo con especias cajún, salsa de soja o jengibre para potenciar su sabor.
Si deseas almacenarlo, puedes refrigerarlo en un recipiente hermético o congelarlo. Para congelarlo, cocínalo al vapor, córtalo en rebanadas y déjalas remojar en agua con sal durante una noche. Para descongelar, pásalo a la nevera la noche anterior o cocínalo directamente al vapor.