¿Crees que sabes comerte una hamburguesa de la manera más efectiva? ¿Estás harto de que todo se te deslice, se te caiga y acabes completamente desordenado? Tenemos unos cuantos consejos, sin necesidad de recurrir a los cubiertos en la mayoría de los casos, para que comas de la forma más fina y elegante uno de los platos más deliciosos, tentadores y universales, a pesar de que los orígenes de la hamburguesa son mucho menos atractivos que su presente.
Cierto es que, si uno se guía por internet, parece que todo lo comemos mal, pero en el caso de la hamburguesa, verás que hay parte de razón. Desde la manera en que la coges, a la forma en que colocas los ingredientes, pasando por la aplicación del kétchup. Créenos, es posible que lo hagas todo mal, pero corregirlo no es tan complicado.
Estás en un restaurante, justo a punto de dar el primer mordisco, cuando el relleno de la hamburguesa empieza a derramarse. Ya sea el kétchup o la lechuga cayendo por los lados del pan, hay muchos factores que pueden dejarte frustrado.
La Técnica del Dedo Meñique: el Método Científico Japonés
Muchos de nosotros no la cogemos bien. No lo decimos nosotros, lo dicen los japoneses. Tres expertos comprobaron científicamente en un programa de televisión que la técnica habitual de ocho dedos en la parte superior y pulgares en la parte inferior no funciona, ya que se ejerce una presión desigual sobre la hamburguesa y los panes, lo que provoca que todo se caiga por la parte posterior.

El Descubrimiento de la Solución
Seguro que alguna vez ha visto cómo su hamburguesa se le escurría por los lados. Nos pasa a casi todos. No obstante, tres científicos japoneses -un perito en mecánica de fluidos, un ingeniero y un odontólogo- han encontrado la solución a esta situación tan incordiosa y la mostraron en el programa «Honma Dekka!» de la televisión nipona.
La manera habitual de sujetar una hamburguesa es colocando los pulgares en el pan inferior y los demás dedos en el pan superior. ¡Error! Los peritos lo comprobaron tras reproducir la composición de una hamburguesa en un modelo computarizado 3D para analizar cómo interactúan las capas de alimentos cuando se las somete a diferentes puntos de presión.
Tras varios ensayos, los científicos encontraron el método que minimiza este fenómeno. La nueva técnica, probada científicamente por los creadores, consiste en agarrar la hamburguesa, sin apretarla demasiado, con los dedos pulgar y meñique en la parte inferior, y con los otros tres abiertos en la parte superior. De esta manera se evita que los alimentos contenidos en su interior se salgan por los lados.
Al usar el pulgar y el meñique para agarrar la parte inferior del pan, te asegurarás de que los rellenos no se deslicen y caigan por los costados. Con los 3 dedos restantes puedes sostener la parte superior del pan para tenerla cubierta al máximo. ¿Es la posición más cómoda? No. ¿Vale la pena? Tú mismo.
Los científicos explicaron que el fracaso de la forma tradicional de comer hamburguesa se debe a que al colocar los pulgares en el pan inferior y el resto de los dedos en la parte superior se ejerce un tipo de presión que provoca la expulsión de sus ingredientes. Lo anterior fue comprobado tras introducir la composición de este popular alimento en un modelo computarizado 3D, a través de éste analizaron cómo interactuaban las capas de ingredientes al poner los dedos de distintas maneras sobre él.
Otros Consejos Clave para una Experiencia Perfecta al Comer Hamburguesas
La Manipulación del Pan y la Carne
- Dale la vuelta a la hamburguesa: Esto es una cuestión de física y lógica. La parte superior del panecillo es generalmente más gruesa (y por lo tanto más fuerte) que la de abajo. Para una mejor experiencia, deberías girarla. Así, lo de arriba aguanta el peso de todo lo demás y no se deshará en tus manos.
- Tuesta el pan: Si lo tostaras, ganaría en resistencia y en fortaleza, previniendo que absorba enseguida jugos, salsas y condimentos. La textura crujiente que consigues y el sabor, si por ejemplo lo tuestas con un poquito de mantequilla en la sartén, tampoco te dejará indiferente. ¡No volverás a comerte los panecillos sin tostar en tu vida!
- No presiones la carne: Otra de lógica. La carne nunca se presiona para que no pierda los jugos. Por lo tanto, y por muy alta e inabarcable que sea la hamburguesa, tampoco lo hagas con tal de que te quepa en la boca. Si la aplastas, saldrán los jugos del filete, te empaparán el pan, lo desharán y echarás todo a perder.

La Colocación Estratégica de los Ingredientes
El orden y la posición de los componentes de tu hamburguesa son fundamentales para evitar el desastre:
- Condimentos: Si mojas cada bocado en kétchup, te cargas el balance de sabor del resto de ingredientes constantemente. Si lo mezclas con todo a la vez -kétchup, mostaza y mayonesa-, ya ni hablamos. Las salsas siempre en el panecillo superior si utilizas solo una, por ejemplo una cucharada de kétchup. Si las mezclas, mejor la mayonesa arriba, que es más suave, y el kétchup y la mostaza combinados en el pan de abajo. Modera su uso, ya que el exceso de salsa crea un desastre después y es uno de los motivos principales por los que el relleno de la hamburguesa se derrama.
- El Queso: Y del lugar en el que pones el queso depende tu resultado hamburguesil final y definitivo. Es una cuestión de física. Puedes colocarlo entre la hamburguesa y el panecillo inferior si te preocupa que este se empape, o puedes colocarlo directamente encima del filete y no encima de todo lo demás para que la cobertura no se deslice. Cualquier otra posición, mal.
- El Orden de los Toppings: Repasemos: pan de abajo, kétchup y mostaza, pepinillos, filete, queso, tomate, lechuga, cebolla, mayonesa, pan de arriba. El orden es particularmente importante cuando se trata del tomate y la lechuga porque las rebanadas de tomate resbaladizas se adhieren al queso derretido, de tal manera que no saldrán disparadas al primer mordisco. En cuanto a la lechuga, si la pusieras más cerca de la hamburguesa caliente, se marchitaría rápidamente. Una lechuga pocha es lo menos atractivo que puede llevar tu plato favorito, así que sigue estos consejos y te asegurarás de que te la estás comiendo como Dios manda desde el bocado número uno.
Estrategias Adicionales para una Experiencia Impecable
- Come en bocados pequeños: Entre más grande sea el bocado, más probable es que los rellenos se derramen. Al comerla en bocados pequeños, limitarás la cantidad de rellenos que se salen del pan.
- Usa mondadientes: Introduce 1 o 2 mondadientes en la hamburguesa para que se mantenga en su lugar.
- Manejo de hamburguesas muy grandes: Muchos restaurantes, ya sean de comida rápida o de manteles largos, sirven las hamburguesas ya envueltas, normalmente con papel, papel vegetal u otro tipo de envoltorio. A veces las hamburguesas son demasiado grandes para morder. Si este es el caso, al cortarla en mitades (o incluso en cuartos) con utensilios, tendrás partes más fáciles de comer. Si le quitas rellenos como la lechuga o el tomate con un tenedor y luego los pones a un lado, también será más fácil de cortar.
- Servilletas siempre a mano: Ya sea que vayas a comerte una hamburguesa con las manos o con utensilios, siempre cabe la posibilidad de que los jugos o rellenos se derramen y ensucien. Asegúrate de siempre tener servilletas cerca para limpiar cualquier derrame o mancha no deseados.
Perspectivas de Etiqueta y Protocolo
La experta en protocolo María José Gómez y Verdú también comparte consejos. Indica que, en el caso de la hamburguesa, se debe partir por la mitad, coger una de las mitades y comerla dando pequeños bocados. "El meñique se debe poner detrás para sujetar", añade. Cuando la hamburguesa está más cargada de ingredientes, María José explica que deben partirse porciones más pequeñas y se deben comer con cubiertos. Si la hamburguesa se come con las manos, se pueden comer las patatas fritas con la mano, pero si, en cambio, se come con cuchillo y tenedor, se deben comer también utilizando los cubiertos.