El solomillo de cerdo trenzado es un plato ideal para quedar de maravilla ante cualquier comensal: tus suegros, tus cuñados los sibaritas o esos amigos que te avisan el día antes de su visita. Es una receta fácil, muy vistosa y nutritiva, llena de olores y sabores clásicos que siempre conquistan todos los paladares. Esta forma de preparar la carne, además de ser estéticamente atractiva, permite que los sabores de la salsa y las especias penetren mejor en la pieza.

Ingredientes necesarios
Para preparar esta exquisita receta para 4 personas, necesitarás los siguientes ingredientes que puedes encontrar fácilmente en cualquier supermercado:
- 2 solomillos de cerdo grandes y limpios.
- 200 gr de champiñones frescos o setas.
- 1 cebolla blanca grande.
- 2 dientes de ajo.
- 1 rama de romero fresco.
- 1 cucharada de mostaza antigua.
- 1 cucharada de pimentón y una de harina.
- 1 vaso de vino blanco o caldo de carne.
- Aceite de oliva virgen, sal y pimienta negra molida.
- Opcional: Patatas y manzanas para la guarnición.
Solomillo Wellington: receta tradicional inglesa
Preparación del solomillo y la trenza
El primer paso fundamental es preparar la carne para darle su forma característica:
- Limpieza: Limpiamos bien la carne de cerdo de la grasa y el exceso de nervios.
- Corte: Cortamos cada solomillo en 3 tiras iguales desde un extremo, pero sin llegar al otro extremo para que las tiras permanezcan unidas por la base.
- Trenzado: Formamos la trenza con las tres tiras de carne de cerdo de manera firme pero sin apretar en exceso.
- Sellado: En un caldero chato o sartén grande con una cucharada de aceite de oliva, doramos la trenza de solomillo por ambos lados durante unos minutos para sellar los jugos. Retiramos la carne y reservamos.

Elaboración de la salsa y cocción
Una vez sellada la carne, procedemos a preparar la base de sabor que acompañará al plato:
Pelamos la cebolla y los ajos, cortándolos en cubos pequeños (brunoise). Limpiamos los champiñones con un paño limpio y los laminamos. En la misma sartén donde doramos el cerdo, añadimos otra cucharada de aceite y sofreímos la cebolla con los ajos. Cuando la cebolla esté tierna, incorporamos los champiñones y removemos bien.
A continuación, incorporamos a la mezcla el romero, la mostaza, la sal, el pimentón y la harina (rehogándola un poco para que no sepa a crudo). Vertemos el vaso de vino blanco o agua y cocinamos 2 minutos más para que ligue la salsa.
| Fase de Cocción | Temperatura | Tiempo Estimado |
|---|---|---|
| Precalentado del horno | 180°C - 190°C | 10-15 minutos |
| Horneado de la trenza | 180°C | 20 - 30 minutos |
| Reposo de la carne | Temperatura ambiente | 10 minutos |
El toque final en el horno
Introducimos la trenza de solomillo de cerdo en la fuente junto con la salsa. Llevamos al horno precalentado a 180°C y cocinamos durante unos 20-30 minutos, dependiendo del grosor de la pieza y del punto de cocción deseado. Un consejo profesional: si dispones de un termómetro de carnes, el cerdo está en su punto ideal cuando el interior alcanza los 63°C.
Si deseas un acabado más brillante y dulce, puedes sacar la fuente 5 minutos antes de terminar y pintar los solomillos con un poco de miel antes de devolverlos al horno para un breve glaseado final.

Consejos para un resultado espectacular
- El descanso: Es muy importante dejar descansar el cerdo unos 10 minutos tapado con papel de aluminio antes de cortarlo. Esto permite que los jugos regresen a su lugar y la carne no se seque.
- Guarnición: Esta receta queda increíble acompañada de unas patatas cortadas en rodajas finas o manzanas peladas dispuestas en el fondo de la fuente para que se asen junto a la carne.
- Salsas alternativas: También puedes optar por una versión con nata, añadiéndola al final de la cocción de los champiñones para obtener una salsa más cremosa.
Recuerda que los solomillos se deben terminar de hacer en el momento de consumirlos, ya que si se recalientan en exceso en el horno pueden perder su jugosidad característica.