Cómo Regar las Arvejas Recién Plantadas y Otros Cuidados Esenciales

La arveja, también conocida como Pisum sativum, guisante o chícharo, es una leguminosa anual perteneciente a la familia de las Fabáceas. Esta planta puede alcanzar una altura de hasta 1,60 metros, presentando hojas de color verde. Tras su floración, que puede manifestarse en tonos blancos, rosados o violetas, produce vainas de 5 a 10 cm de largo que contienen entre 4 y 10 semillas.

Ilustración de una planta de arveja con flores y vainas.

Clima y Sustrato Ideales para el Cultivo de Arvejas

El clima adecuado para cultivar arvejas es templado, favoreciendo inviernos suaves. Si bien la planta es resistente a las heladas durante las etapas de germinación y crecimiento inicial, las bajas temperaturas pronunciadas en la fase final del cultivo pueden afectarla negativamente. Para un desarrollo óptimo, las arvejas requieren entre 6 y 8 horas de luz solar directa al día. Las temperaturas ideales oscilan entre los 5°C y 10°C en su rango más bajo, y entre 25°C y 30°C en su rango más alto; temperaturas superiores a esta última pueden acortar el ciclo de producción.

En cuanto al sustrato, las arvejas prefieren suelos sueltos y fértiles, enriquecidos con una buena cantidad de materia orgánica. Es fundamental que el sustrato tenga la capacidad de retener humedad de manera adecuada, pero sin llegar a encharcarse. Para asegurar la aireación y un desarrollo radicular correcto, se recomienda incorporar perlita o vermiculita al sustrato.

¿Cuándo Sembrar y Cómo Germinan las Arvejas?

La siembra de arvejas se puede realizar durante el otoño y el invierno, procurando que la cosecha se complete antes del aumento de las temperaturas. Las semillas de guisantes son redondas, de aproximadamente 7 mm de diámetro, de color beige y se almacenan en buen estado en un lugar seco y sin luz por hasta dos años.

La temperatura ideal para la germinación de la semilla de arveja se sitúa entre los 15°C y 25°C. En condiciones óptimas de temperatura y humedad, la arveja germina en un período de 8 a 15 días.

Proceso de Siembra y Distanciamiento

La siembra de arvejas puede realizarse directamente en el lugar definitivo o en semilleros. Algunas prácticas sugieren remojar las semillas durante la noche antes de la siembra, aunque esto puede ser perjudicial si la hidratación es excesiva. Para asegurar una buena germinación, se pueden colocar dos semillas separadas por al menos 2 cm, permitiendo trasplantar una si ambas germinan.

Posteriormente, se cubren las semillas con una capa de sustrato de unos 2 cm. Si se cultivan en bancales, se recomienda sembrar en surcos, depositando cada semilla a una distancia mínima de 30 cm.

Es importante mantener una separación de 20 a 30 cm entre planta y planta para un crecimiento adecuado.

Riego del Cultivo de Arveja

El riego de las arvejas debe ser moderado, incrementando la frecuencia durante las épocas de floración y desarrollo de frutos. Al regar, es crucial evitar mojar las hojas para prevenir la aparición de hongos. La tierra debe mantenerse húmeda, pero nunca encharcada.

¿Cuándo regar las arvejas? Se debe regar cuando el sustrato esté seco a más de 3 cm de profundidad. El exceso de agua puede generar problemas, por lo que un buen drenaje es esencial.

Infografía sobre la frecuencia y método de riego de las plantas de arveja.

Cuidados Esenciales del Cultivo de Arvejas

A medida que comienzan a aparecer los brotes, es fundamental colocar tutores. Las arvejas son plantas trepadoras y necesitan un soporte para que sus zarcillos se enganchen y continúen su desarrollo. La altura de los tutores dependerá de la variedad, pudiendo variar entre 50 cm y 1 metro.

Cuando las plantas alcanzan unos 15 cm de altura, se realiza un aporque, técnica que consiste en acumular tierra en la base del tallo para favorecer la formación de raíces. Cuando la planta llegue a los 30 cm de altura, se procederá a entutorarla.

Plagas y Enfermedades Comunes en las Arvejas

Una de las enfermedades más comunes que pueden afectar a las arvejas es el Tizón, que se manifiesta en las hojas con manchas de color pardo-rojizo. Otra enfermedad relevante es la Antracnosis, favorecida por lluvias intensas durante la floración y formación de vainas, presentando manchas pardas con contornos oscuros en vainas, hojas y tallos. Para prevenir hongos, se recomienda el uso de fungicidas.

Entre las plagas más frecuentes se encuentran los pulgones.

Ilustración mostrando los síntomas del Tizón y la Antracnosis en plantas de arveja.

¿Cómo y Cuándo Cosechar las Arvejas?

La cosecha de las arvejas, cuando se recolectan en verde para consumo, se realiza generalmente entre 120 y 150 días después de la siembra. La cosecha puede efectuarse de forma directa, sin necesidad de corte o hilerado previo. Se puede aplicar una cosecha a contrapelo en uno o dos sentidos de la siembra para minimizar las pérdidas.

Consideraciones Adicionales para el Cultivo de Invierno

Las arvejas son un cultivo ideal para el invierno, especialmente en climas templados con inviernos suaves. Su ciclo de cultivo corto, que abarca desde principios de julio hasta finales de agosto, permite aprovechar esta temporada. Son una fuente importante de proteínas, con un contenido de nitrógeno entre el 20% y 24%, y tienen la ventaja de fijar nitrógeno en el suelo, beneficiando a cultivos posteriores.

Para obtener rendimientos óptimos, es importante implementar controles de malezas antes de la siembra y dos semanas después de la emergencia, así como monitorear posibles plagas y enfermedades.

Otras Hortalizas Adecuadas para el Invierno

Además de las arvejas, el invierno es propicio para el cultivo de diversas hortalizas, incluyendo:

  • Crucíferas: Repollo, brócoli, coliflor, kale, mizuna, mostaza, rúcula, pak choi, tatsoi.
  • Leguminosas: Habas y arvejas.
  • Cultivos de hoja: Lechugas, acelga, espinaca, apio.
  • Cultivos de raíz: Zanahoria, betarraga, rabanitos.

La mayoría de estos cultivos resisten el frío, pero se debe tener precaución con las heladas. Las plantas de verano que aún queden, como pimentones o ajíes, deben ser protegidas o trasladadas a interior o invernadero.

Recomendaciones Específicas para Otros Cultivos de Invierno

  • Repollo, coliflor, coles de bruselas, brócoli, col china: Requieren suelos profundos y ricos en materia orgánica. Necesitan poca agua, ya que se benefician de las lluvias, pero deben regarse en profundidad si el sustrato está seco. Son resistentes al frío y las heladas. Las plagas comunes son orugas, pulgones y chinches; se recomienda plantar flores como la capuchina para atraer orugas y caléndulas o alyssum para atraer insectos benéficos. Pueden tardar hasta 6 meses en madurar.
  • Habas y arvejas: Fijan nitrógeno en el suelo. Las habas crecen erguidas y no necesitan tutor, mientras que las arvejas sí. Las habas requieren una distancia de unos 10 cm entre plantas, y las arvejas pueden ir más juntas. No necesitan suelos muy nutridos. En macetas, se pueden cultivar varias plantas juntas, asegurando espacio para el crecimiento. Las plagas comunes pueden ser la mosquita blanca.
  • Pak choi, tatsoi, acelga, rúcula, espinaca, lechuga, achicoria, kale, mostaza, mizuna: Hortalizas de hoja que prosperan en invierno, con precaución ante heladas en plantas jóvenes. Requieren una distancia de plantación de unos 20 cm (pak choi, acelga, espinacas) o 10 cm (rúcula, tatsoi). En macetas, se pueden cultivar varias plantas juntas, con un sustrato nutritivo. Plagas comunes son la mosquita blanca y los pulgones. Son de cosecha rápida, a partir de los 2 meses.
  • Hierbas aromáticas (cilantro, perejil, orégano, romero, menta, salvia, tomillo): Se pueden cultivar en invierno con precauciones, protegiéndolas del frío y lluvias excesivas, preferiblemente en macetas para trasladarlas según el clima. Algunas prefieren semisombra (perejil, cilantro, menta), mientras que otras toleran pleno sol (tomillo, orégano, romero, salvia). Es crucial evitar el encharcamiento de raíces, especialmente en cilantro, perejil, tomillo y orégano.
  • Betarraga, zanahoria, ajo, cebolla, rabanitos: Cultivos de raíz que funcionan bien intercalados con cultivos de hoja. Requieren suelos sueltos y sin piedras para su desarrollo. Son resistentes al frío y necesitan riego normal, sin excederse. Los tiempos de cosecha varían de 2 meses (rabanitos) a 5-6 meses (betarragas, zanahorias, ajos, cebollas).

Tips para Proteger tus Cultivos Invernales

  • Mulch o cubierta vegetal: Cubrir el suelo con hojas secas, pasto seco, cartón, cáscaras de huevo o paja ayuda a aislar las bajas temperaturas.
  • Tapar plantas: Se pueden formar túneles con tubos de PVC cubiertos con malla antihelada o plástico, o usar botellas plásticas cortadas sobre plantas pequeñas para mantener una temperatura más alta y proteger de heladas.
  • Frecuencia de riego: En invierno, el riego es menos frecuente. Se recomienda usar un palito de brocheta para verificar la humedad del suelo antes de regar.

Manejo de Cultivos de Verano en Invierno

Las plantas de verano como tomates y berenjenas, que requieren altas temperaturas y sol, suelen morir en invierno y deben ser replantadas en primavera. Si se desea conservarlas o iniciar almácigos en esta época, es indispensable el uso de invernaderos o ubicarlas en interiores con acceso a luz. Los ajíes y pimentones pueden resistir el invierno si están protegidos, pudiendo ser trasladados a macetas bajo techo.

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