El fortalecimiento de la pequeña agricultura ha sido un eje fundamental en las políticas gubernamentales, buscando apoyar los sistemas productivos, la comercialización y, en última instancia, mejorar la calidad de vida de los agricultores y sus familias. Diversas instituciones y programas trabajan conjuntamente para ofrecer incentivos, capital de trabajo, bonificaciones y capacitación a los productores agrícolas a lo largo del país.
Incentivos y Capital de Trabajo para Productores
Uno de los pilares de este apoyo se materializa en la entrega de capital de trabajo, como el que recibió la apicultora Guadalupe Cabrera del sector Puntilla del Ají, comuna de San Esteban. Este bono, gestionado por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), está destinado a la compra de alimento y remedios para las colmenas, permitiendo a los apicultores pasar el invierno sin mayores sobresaltos y mantener la producción. En total, 119 agricultores de los programas de Desarrollo Local (Prodesal) de San Esteban y Calle Larga se beneficiaron de estos incentivos, con una inversión que superó los 13 millones de pesos.
El director de INDAP Valparaíso, Marcelo Herrera, destacó que estos subsidios se alinean con la política presidencial de fortalecer la pequeña agricultura. El capital de trabajo tiene como objetivo apoyar los principales rubros de ambas comunas, incluyendo frutales mayores (nogal, uva de mesa), avicultores, apicultores y ganaderos. Alcaldes como René Mardones de San Esteban y Nelson Venegas de Calle Larga han manifestado su conformidad con estas iniciativas, reconociendo su importancia para la familia campesina y la idiosincrasia agrícola de sus comunas.

Respuesta a Emergencias y Recuperación Productiva
Ante situaciones de emergencia, como aluviones o sequías, el Estado ha demostrado un compromiso con la recuperación de la capacidad productiva del sector silvoagropecuario. Se recordó el eficiente trabajo realizado en conjunto con el sector privado para recuperar la capacidad productiva de Atacama tras los aluviones de marzo de 2015 y enero de 2017, actuando con instrumentos probados y buscando la superación de estas situaciones a través del trabajo conjunto.
Si bien las emergencias pueden ser serias, se ha señalado que para el sector silvoagropecuario no siempre tienen características catastróficas. En estos casos, se prioriza la evaluación definitiva y el catastro de los pequeños agricultores afectados para recuperar los sistemas productivos lo antes posible. Un ejemplo de ello fue la entrega de bonificaciones al riego por un monto cercano a los 170 millones de pesos para que los agricultores de la localidad de Chollay hicieran frente a la emergencia vivida en enero, a través de un convenio con el Gobierno Regional.

Apoyo Específico para Cultivos y Rubros
La institución ha presentado proyectos para cubrir necesidades específicas de pequeños productores. En la provincia de Curicó, se ha diseñado un proyecto para cubrir 100 hectáreas para igual número de productores de cerezas, respondiendo a la necesidad evidente de este rubro. Este concurso, que se abrió el 22 de mayo, permite a los agricultores acceder a cofinanciamiento para cubiertas, con un aporte significativo del Gobierno Regional y de INDAP.
El presidente del Consejo Regional (CORE), Boris Tapia, destacó que esta iniciativa beneficia a productores que generalmente no poseen más de una hectárea y que, debido a las condiciones climáticas adversas, corren el riesgo de perder sus cultivos anuales. Productores como Exequiel Quitral de Sagrada Familia han expresado su entusiasmo por estas oportunidades, reconociendo la problemática generada por el cambio climático y la necesidad de implementar soluciones como las cubiertas para sus cultivos.
Comercio Justo y Fortalecimiento de Vías Comerciales
INDAP trabaja activamente para fortalecer las vías de participación comercial de los pequeños agricultores, promoviendo el comercio justo. Seminarios y mentorías especializadas se realizan para productores de las áreas vitivinícola, apícola y de artesanía, buscando establecer relaciones comerciales más justas y voluntarias entre productores y consumidores.
La Coordinadora Nacional de Comercio Justo ha participado en diversos instrumentos de la plataforma de servicios de INDAP, recibiendo asesorías, incentivos y créditos. Este enfoque busca no solo mejorar la comercialización, sino también incorporar un sentido social a las transacciones, beneficiando a comunidades y productores que trabajan bajo la lógica del comercio justo.

Innovación y Desarrollo de Técnicas Ancestrales
La innovación y la recuperación de técnicas ancestrales son también aspectos importantes del trabajo de INDAP. Un ejemplo de ello es la aplicación de la técnica de torcido de dos hebras de tonos diferentes en la producción textil, fusionando atributos de la fibra de baby alpaca y la lana merino para obtener productos con mayor capacidad térmica, resistencia y brillo.
En la región de Los Ríos, se destaca el rol de la mujer campesina en los procesos de comercialización y la importancia de rescatar técnicas ancestrales. La iniciativa "Volver a Tejer", en colaboración con Paris, busca profesionalizar la técnica y confección de ovillos, incorporándolos a la cadena de valor de la tienda y capacitando a las artesanas para mejorar su competitividad en el mercado textil. Técnicas como el cocimiento del ovillo, que consiste en dar vapor a la lana para que quede más firme, son parte de esta capacitación.

Convenios de Colaboración y Fortalecimiento Técnico
La colaboración entre instituciones es clave para el desarrollo del sector agrícola. El convenio entre INDAP y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) en la comuna de Alto Biobío tiene como objetivo el "Apoyo y Fortalecimiento Técnico de Expertos e Innovación Indígena". Este convenio, que se extiende a otras regiones, busca unir esfuerzos para el desarrollo rural, respetando la identidad cultural y los valores de las comunidades indígenas.
El director de INIA Quilamapu, Rodrigo Avilés, resaltó la importancia de este convenio para llegar a territorios donde antes no se tenía presencia con acciones concretas. La alianza permite la capacitación de extensionistas de INDAP y la colaboración con especialistas e investigadores de INIA, llegando a miles de agricultores a nivel nacional. El convenio tiene dos componentes: capacitación de expertos y un componente destinado a la innovación para pueblos originarios.