En los años sesenta, el tímido proceso de "apertura" política y cultural (más aparente que real) comenzó a permitir que los medios de comunicación pudieran hacerse eco de los estilos musicales europeos y americanos, sobre todo a través de la radio y las publicaciones de vanguardia. Fue una adaptación al gusto internacional sin grandes alteraciones, sobre todo gracias a la juventud. En este contexto de cambio económico, social y cultural, las emisiones en diferido de la Office de Radiodiffusion-Télévision Française, radiadas a través de emisoras españolas locales, permitieron que canciones interpretadas por artistas franceses pudieran ser escuchadas.
Los Inicios de un Icono Francés: Hervé Vilard

René Villard (París; 24 de julio de 1946), más conocido por su seudónimo Hervé Vilard, es un cantautor francés. Hijo de una humilde vendedora de violetas y partituras de nombre Blanche (originaria de Dordogne), René Paul Hervé Villard nació en París el 24 de julio de 1946, dentro de un taxi que se dirigía hacia el Hospital Saint Antoine. Su madre era pobre y se dedicaba a la venta de violetas. Alguien del vecindario denunció la pobreza y se le retiró la custodia a su madre. De aquí en adelante, Hervé fue de un orfanato y más tarde pasó por siete familias que le brindaron refugio.
A la edad de 11 años, en 1957, conoció al abad Angrand, cura del condado de Berry. La influencia del abad en René fue decisiva en el futuro del cantante, dado la esmerada educación que le otorgó, además del alto sentido humano y espiritual que logró imbuir en él. A los trece años, Hervé logró obtener su certificado de estudios. Pero a los 14, decidió que la música era su futuro, siendo un apasionado radioyente.
Aconsejado por Angrand, Hervé salió a París en busca de empleo, que consiguió en un bar. Trabajó también como vendedor de discos. No fue sino hacia mediados de los sesenta que conoció personalmente a la gran cantante Dalida, quien lo amadrinó y lo llevó de la mano a convertirse en estrella de la música francesa. Hervé Vilard se destacó en una onda más pop y juvenil, en contraste con la mayoría de los cantantes franceses de su época.
"Capri c'est fini": El Éxito que lo Catapultó

Vagando por el metro de París, Hervé se encontró con un póster publicitario de Capri, que lo inspiró para escribir su canción inmortal. Rápidamente, el tema "Capri c'est fini" logró colocarse en las listas de popularidad de Francia. Este éxito lo llevó a una gira artística.
Gira con Salvatore Adamo y Consolidación Internacional

La canción "Capri c'est fini" rápidamente rebasó las fronteras del idioma y se convirtió en un hit internacional ya para 1966, junto con el tema «Aline» de su coterráneo el cantante Christophe. El éxito fue tal que llevó a Hervé Vilard a una gira artística al lado de Salvatore Adamo, otro reconocido cantautor de origen italiano, célebre en Francia.
Su gira artística junto a Salvatore Adamo sirvió de gran apoyo en su carrera. En 1968, tras conocer al gigante francés Maurice Chevalier por su gira en México y Río de Janeiro, estos encuentros terminaron por catapultarlo al éxito internacional.
Anakos-Huesos en directo-Versión de "Capri c´est fini" de Hervé Vilard
Legado Personal y Profesional
En 1967, Hervé Vilard confesó su homosexualidad, lo que lo convirtió en el primer cantante francés en aceptar dichas preferencias sexuales en público. Tras su éxito, y transcurridos 20 años, un periodista, Jean Dolí, al conocer su historia, se dio a la tarea de localizar a la madre de Vilard, organizando el encuentro. Hervé vivió con ella durante cuatro años. Aunque la relación nunca fue del todo firme, siempre se mantuvo pendiente de ella. Su madre, alcohólica y enferma de Alzheimer, murió en 1981.
Marguerite Duras era una gran admiradora de Hervé Vilard y le confió a Libération: "Le gustaban las canciones completamente desconocidas. Con cada disco me enviaba una notita diciéndome que prefería esto y aquello, con mucha delicadeza y picardía". Hervé Vilard se mudó a La Celette en 1989, donde compró y restauró el presbiterio del abad Anthony Angrand para convertirlo en su casa principal.