No hay nada tan gratificante como el crujir de una zamburiña jugosa o el sabor de un langostino recién hervido. Para elevar aún más esa experiencia culinaria, las salsas juegan un papel crucial, transformando bocados simples en creaciones extraordinarias. En la gastronomía, una buena salsa puede convertir un plato sencillo en algo muy especial, y en la española, encontramos un sinfín de recetas deliciosas que son el acompañamiento perfecto para mariscos y pescados.

La Importancia de Elegir la Salsa Adecuada
El marisco es muy apreciado en diferentes gastronomías por su intenso sabor y la textura de su carne. Elegir una salsa adecuada puede suponer un gran cambio a la hora de prepararlo. La idea es seleccionar la más idónea que ayude a potenciar el sabor de nuestro plato sin llegar a enmascararlo, agregando un toque de frescura con cítricos y hierbas aromáticas o un contraste audaz y refrescante con sabores picantes. El componente principal del marisco es el agua, por lo que una salsa puede aportar la untuosidad o el contrapunto perfecto.
Salsas Populares y Versátiles para Acompañar Mariscos
Aquí tienes una lista de las salsas más populares y versátiles que triunfan para acompañar mariscos, con una breve descripción de cada una:
- Salsa Tártara: Hecha con mayonesa, pepinillos, alcaparras, cebolla y a veces huevo duro, es ideal para mariscos fritos, al vapor o a la plancha.
- Salsa Rosa (o Cóctel): Una mezcla de mayonesa, kétchup, jugo de naranja y brandy o tabasco, perfecta para un sabor picante y ácido.
- Alioli: Una emulsión de ajo y aceite, de gusto potente y pronunciado, que combina perfectamente con gambas, langostinos, cigalas, bogavante o langosta.
- Salsa de Mantequilla Blanca con Limón (Beurre Blanc): Incluye jugo de limón, mantequilla, vino blanco y hierbas, ofreciendo frescura y acidez que complementa los mariscos.
- Salsa de Mantequilla y Ajo: Cremosa y rica, hecha con mantequilla y ajo, ideal para un toque reconfortante que complementa mariscos y pescados a la perfección.
- Salsa Picante: Puede incluir tabasco, jalapeño u otros chiles, añadiendo un contraste audaz y refrescante. La dulzura tropical del mango se fusiona con el picante suave del jalapeño para crear una salsa que aporta un contraste audaz y refrescante a los platos de mariscos y pescados.
- Guacamole: Preparada con aguacate, limón, cebolla, tomate y cilantro, es una opción fresca para ensaladas de mariscos o marisco en tempura.
- Salsa de Curry y Coco: Una mezcla aromática que aporta un giro exótico, perfecta para quienes buscan algo diferente.
- Olivada: Una especie de puré de aceitunas ideal para aderezar las ensaladas o los carpaccios de marisco.
- Salsa de Yogur y Soja: Una combinación inesperada pero encantadora, ideal para aderezar marisco en tempura.
- Salsa Rouille: Proveniente de la Provenza francesa, esta salsa debe su nombre a su color "herrumbre" y combina perfectamente con marisco cocido.
- Salsa Verde: Una mezcla de sabores audaces que transporta tus papilas gustativas a tierras lejanas, o una combinación de crema agria, yogur o queso crema con hierbas finas como estragón, cebollino y perifollo.
- Salsa Holandesa: Una emulsión espumosa de yemas de huevo, mantequilla clarificada, zumo de limón y reducción de vino, perfecta para mariscos delicados.
- Salsa Bearnesa: Similar a la holandesa pero con chalota, vinagre, vino blanco, estragón y pimienta negra, que ofrece un sabor más aromático.
- Salsa Agridulce: Con una mezcla equilibrada de dulce y ácido, es un acompañamiento versátil.
- Salsa de Pimienta para Pescado: Una combinación de sabores audaces y dulces que agrega dimensión a los mariscos y pescados.
- Salsa de Tomate con Anchoas y Albahaca: La clásica salsa de tomate con albahaca fresca es un acompañamiento versátil que complementa mariscos y pescados de manera sutil y equilibrada.
Estas salsas son versátiles y se adaptan a diferentes preparaciones de mariscos, como gambas, langostinos o pescado. Puedes ajustar las recetas según tu gusto, añadiendo más picante, acidez o hierbas.
Salsa Madre para preparar muchas Comidas Marinas | Receta Facil
Recetas Detalladas de Salsas para Mariscos
Salsa Tártara Casera
La salsa tártara suele usarse como acompañamiento o aliño de platos fríos o calientes que contienen pescado, marisco o pollo, con los que combina a la perfección. El nombre de salsa tártara proviene de las tribus tártaras de Mongolia.
Ingredientes para 4 personas:
- Huevos (para hacer huevo duro y para la mayonesa si es casera)
- Pepinillos (picados finamente)
- Alcaparras (picadas finamente)
- Cebolla (picada finamente)
- Mayonesa (base)
- Mostaza
- Perejil (picado)
- Cebollino fresco (picado)
- Cebolla dulce (en brunoise)
- Cebolla en polvo deshidratada
- Azúcar
- Vinagre
- Zumo de limón
- Sal
- Pimienta
Elaboración:
- Cocer los huevos en agua durante aproximadamente 10 minutos. Luego, enfriarlos en agua fría y pelar.
- En un cuenco, aplastar los huevos duros con un tenedor hasta que tengan una textura cremosa.
- Picar finamente la cebolla blanca, los pepinillos y las alcaparras. También la cebolla dulce en brunoise.
- Mezclar bien todos los ingredientes en un bol con mayonesa. Se incorpora la mostaza y el vinagre, y se suma gradualmente el aceite de girasol para emulsionar. Añadir el azúcar, el vinagre, el zumo de limón, la sal y la cebolla en polvo deshidratada.
- Incorporar las hierbas frescas, el perejil y el cebollino picado. Sazonar con sal y pimienta al gusto.
- Reposar en la nevera durante al menos 30 minutos para que los sabores se fusionen.
Si la salsa tártara lleva huevo crudo (por mayonesa casera), debe servirse de inmediato. Si sobra, podemos guardarla en un táper o bote bien cerrado en la nevera durante no más de uno o dos días. Si antes de que transcurra este tiempo vemos que cambia de aspecto o desprende olores extraños, debemos tirarla para evitar riesgos.
Salsa Rosa (o Cóctel)
Es el acompañamiento perfecto para todo tipo de frituras y para recetas de marisco al vapor o a la plancha.
Elaboración:
- Se prepara mezclando mayonesa con kétchup.
- Cuando la mezcla tome un color rosado uniforme, se le añade el zumo de media naranja y un chorrito de brandy.
- Se sigue mezclando hasta obtener la textura deseada.
Alioli
La salsa alioli es de gusto muy potente y pronunciado, y combina perfectamente con gambas, langostinos, cigalas, bogavante o langosta.
Ingredientes para 6 personas:
- Ajos (cantidad al gusto)
- Sal gruesa
- Aceite (medio litro, preferiblemente de girasol suave o una mezcla con oliva)
Elaboración:
- Comenzamos picando los ajos en trozos pequeños para acortar un poco el proceso. Para que el alioli no repita, retiramos el germen verde si lo tuviera.
- Una vez picados, metemos los trozos de ajo en el mortero y añadimos unos granitos de sal gruesa que nos ayudarán a que no salte el ajo mientras machacamos.
- Empezamos golpeando de arriba hacia abajo, martilleando hasta conseguir una pasta de ajo molido. El mortero se humedecerá con el líquido que suelte el ajo al machacarse.
- Con ese poco de líquido y el aceite, iremos emulsionado hasta conseguir una salsa con textura de mayonesa. Para ello, añadimos el aceite gota a gota, no vale hacerlo con un hilo de aceite porque puede ser demasiado y cortarse.
- Es mejor poco a poco, gotita a gotita de forma continua, mientras cambiamos el movimiento del mazo que ya no irá de arriba abajo, sino que lo moveremos dando giros, y a la vez envolviendo la salsa frotándose con el fondo del mortero.
- Conforme vayamos añadiendo el aceite gota a gota, la salsa irá creciendo y cada vez tendremos más cantidad.
- Terminaremos la salsa cuando tenga una consistencia bien espesa y firme y hayamos terminado con el medio litro de aceite.
Guacamole Casero
Esta salsa de origen mexicano combina estupendamente con el salpicón de marisco y también es ideal para aderezar el marisco en tempura.
Ingredientes:
- 1 aguacate maduro
- Zumo de limón
- 1 cebolla tierna (picada a trocitos pequeños)
- 1 tomate maduro (picado a trocitos pequeños)
- 2 dientes de ajo (picados)
- Cilantro (picado)
Elaboración:
- Mezclamos la pulpa de un aguacate maduro con un poco de zumo de limón y lo machacamos con un tenedor.
- Cortamos una cebolla tierna y un tomate maduro a trocitos pequeños.
- Picamos dos dientes de ajo y un poco de cilantro.
- Añadimos estos ingredientes a la mezcla de aguacate y removemos bien.
Olivada
La olivada es una especie de puré de aceitunas ideal para aderezar las ensaladas o los carpaccios de marisco.
Elaboración:
- Para elaborarla, pelamos y picamos un diente de ajo.
- Lo colocamos en un bol junto con unas aceitunas negras y una cucharadita de zumo de limón.
- Lo aderezamos con unas hierbas aromáticas (orégano, romero y tomillo), sal y pimienta.
- Machacamos o trituramos hasta obtener la consistencia deseada.
Salsa de Yogur y Soja
Ideal para aderezar el marisco en tempura.
Elaboración:
- Colocamos en un bol un yogur natural, cuatro cucharadas de salsa de soja, una pizca de sal y pimienta blanca molida.
- Mezclamos bien todos los ingredientes hasta que estén completamente integrados.
Salsa Rouille
Esta salsa de origen francés, que debe su nombre al color que ofrece (Rouille se traduce como herrumbre), es la salsa con la que se sirve el pan en la tradicional sopa de pesca o Bullabesa. Debido a su peculiar sabor, combina perfectamente con marisco cocido.
Ingredientes:
- Azafrán
- Ajo
- Tomate seco
- Aceite
- Huevo
Elaboración:
Aunque hay varias alternativas en cuanto a los ingredientes, los que más se siguen usando en esta salsa son el azafrán, el ajo, el tomate seco, el aceite y el huevo. Se procesan los ingredientes (en un procesador de alimentos o una batidora) hasta obtener una emulsión cremosa y de color rojizo anaranjado característico. Se puede utilizar inmediatamente o guardar en un frasco hermético en la nevera.
Salsa de Mantequilla Blanca con Limón (Beurre Blanc)
Una combinación clásica que nunca decepciona. El vino blanco agrega complejidad y acidez sutil, mientras que el limón aporta un toque cítrico brillante.
Ingredientes para 4 personas:
- Chalota (picada en brunoise muy fino)
- Mantequilla
- Sal
- Vino blanco
- Nata
Elaboración:
- Picamos la chalota en brunoise muy muy fino, para que no notemos tropezones.
- En un cazo, ponemos la chalota y la rehogamos uno o dos minutos con un pegote de mantequilla y una pizca de sal.
- En cuanto empieza a ablandarse, agregamos el vino blanco y llevamos a ebullición, dejando que cueza unos minutos mientras se evapora.
- Vamos preparando la mantequilla, que tendremos a temperatura ambiente. Podemos irla cortando en dados.
- Fuera del fuego y sin que la salsa cueza, poco a poco, empezamos a agregar dados de mantequilla al cazo, sin dejar de remover para que la mantequilla se incorpore a la salsa de manera paulatina.
- Luego seguimos con el fuego muy bajo. Hay que procurar que la temperatura del fuego esté al mínimo para que la salsa no llegue a hervir o se nos cortaría.
- Cuando hayamos incorporado toda la mantequilla, añadimos la nata y mezclamos bien.
Salsa Verde
Una salsa de color verde vibrante que realza el sabor de pescados y mariscos.
Ingredientes para 6 personas:
- Cebolla (picada en trocitos pequeños)
- Ajo (picado en trocitos pequeños)
- Aceite de oliva virgen extra
- Harina
- Vino blanco
- Perejil (solo las hojas, picadas finas)
- Caldo de pescado o fumet
- Sal y pimienta al gusto
Elaboración:
- Picamos la cebolla y el ajo en trocitos pequeños y los pochamos a fuego lento en dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, salpimentando al gusto. No queremos que la cebolla se dore, sino que se quede blandita, por lo que mantenemos baja la potencia de la cocina y removemos con frecuencia.
- Agregamos la harina y mezclamos bien para que impregne la cebolla y dejamos sofreír un minuto aproximadamente.
- Agregamos el vino blanco y removemos bien.
- Mientras tanto, retiramos los palitos al perejil y picamos finas las hojas. Las añadimos a la mezcla de cebolla y harina y removemos, agregando seguidamente el caldo de pescado o fumet.
- Removemos bien y pronto nuestra salsa tomará un color verde.
- Dejamos que todos los ingredientes se integren, añadiendo un poco más de caldo si vemos que nos queda demasiado espesa.
- En dos o tres minutos más a fuego lento, nuestra salsa estará en su punto.
- Probamos y rectificamos de sal y ya la tenemos lista para cocinar en ella nuestras recetas de pescado o de marisco, consiguiendo un sabor suave y redondeando cualquier elaboración.
Salsa Holandesa
Esta es una salsa inestable que se puede cortar, por lo que hay que hacerla en el momento, ya que no es fácil de recalentar.
Ingredientes para 4 personas:
- Mantequilla (300 g para clarificar)
- Agua
- Vino blanco
- Yemas de huevo (2 unidades, limpias sin restos de clara)
- Zumo de limón (3 cucharadas)
- Sal
- Pimienta (opcional)
- Cayena (opcional)
Elaboración:
- Nuestra primera tarea es conseguir la grasa de la mantequilla o mantequilla clarificada. Para ello, ponemos 300 g de mantequilla en un cazo y la ponemos a calentar con el fuego al mínimo, controlando para que la mantequilla no pase de 60ºC. Sin remover, y esperando unos 20 minutos, veremos como la grasa de la mantequilla se va separando del suero -es parecido a el agua- quedando flotando sobre éste. Con un cacito, recuperamos la grasa y con ella, elaboraremos después la salsa holandesa. Con 300 g de mantequilla, conseguiremos aproximadamente los 250 g de mantequilla clarificada necesarios para la salsa.
- Por otro lado, reducimos el agua y el vino poniéndolo a cocer hasta que se reduzca a la mitad.
- Para hacer la salsa, usaremos las yemas de dos huevos limpias sin restos de clara, que pondremos en un bol con la reducción de agua y vino una vez enfriado y una cucharada de zumo de limón.
- Batimos las yemas colocando el bol al baño María, manteniendo todo a unos 55ºC, hasta conseguir una crema espumosa, moviendo continuamente las varillas, hasta que las yemas doblen su volumen.
- A continuación vamos añadiendo poco a poco la mantequilla clarificada que tendremos templada, sin dejar de batir para que se produzca la emulsión.
- Una vez conseguida la salsa, se añaden la sal y opcionalmente, la pimienta y la cayena, junto a las otras dos cucharadas de zumo de limón, y se mezcla con movimientos de forma envolvente para que no se nos corte.
- Tenemos que conseguir dar a esta salsa una consistencia espumosa, mucho más ligera que la mayonesa.
- Una vez elaborada, se mantiene la salsa al calor del baño María porque es una salsa inestable que se puede cortar.
Salsa Bearnesa
Una variante de la salsa holandesa, con un toque aromático distintivo.
Ingredientes para 6 personas:
- Chalotas (finamente picadas)
- Vinagre
- Vino blanco
- Granos de pimienta negra
- Mantequilla común (para clarificar)
- Yemas de huevo (2 unidades)
- Hojas de estragón picadas (opcional)
Elaboración:
- Empezaremos picando las chalotas finamente. Las ponemos en un cacito y añadimos el vinagre y el vino blanco más los granos de pimienta negra. Dejamos hervir hasta que reduzca a un tercio de su volumen.
- Retiramos del fuego, colamos quedándonos con el líquido y dejamos enfriar. Si deseamos un toque extra de potencia, podemos incorporar una o dos guindillas muy picadas y dejar que cuezan con la chalota y las pimientas.
- Mientras se hace ese proceso podemos clarificar la mantequilla común, poniéndola en otro cazo con el fuego al mínimo. Los sólidos precipitarán al fondo y en la superficie tendremos la mantequilla clarificada y limpia.
- Ponemos un bol al baño María sobre otro cazo con agua que haya hervido, y poniendo el fuego al mínimo. Batimos las dos yemas con la mezcla de vinagre, vino, chalota y pimienta que hemos colado.
- Con las varillas, vamos dando movimientos de zig zag hasta emulsionar.
- Poco a poco, vamos añadiendo la mantequilla clarificada, casi a hilo, sin dejar de remover.
- La mezcla empezará a tomar cuerpo, como una mayonesa, mientras seguimos añadiendo la mantequilla hasta terminar.
- Finalmente, se pueden incorporar unas hojas de estragón picadas si se desea.
Salsa Agridulce
Elaboración:
- Introducimos el vinagre, el azúcar, el kétchup, la sal y el agua en un cacito y lo llevamos al fuego.
- Calentamos a fuego fuerte al tiempo que removemos para que los ingredientes se mezclen bien y el azúcar se disuelva.
- Cuando la mezcla comience a hervir bajamos el fuego y cocemos el conjunto durante tres minutos o hasta que se vaya el olor a vinagre y a kétchup.
- Mientras tanto mezclamos la maicena y el agua en un cuenco.
- La incorporamos poco a poco y removemos para que la salsa espese sin que se formen grumos, dejando que hierva un par de minutos más antes de retirar.
- Una vez fría la salsa agridulce está lista para usar.
Salsa de Pimienta para Pescado
Una salsa con un toque especiado que acompaña muy bien al pescado y marisco.
Ingredientes para 4 personas:
- Pimientas variadas (en grano)
- Vino de Oporto
- Brandy o Coñac
- Nata
- Glas de carne (caldo concentrado, opcional)
Elaboración:
- Lo primero que debemos hacer es triturar los granos de pimientas variadas en un mortero y los esparcimos, vuelta y vuelta, sobre el pescado que queramos preparar.
- En una sartén hacemos el pescado. Y entonces desglasamos los restos que hayan quedado con ayuda del vino de Oporto y el brandy o coñac.
- Lo flambeamos y dejamos que reduzca hasta la mitad.
- Cuando haya reducido hasta la mitad, añadimos la nata y el glas de carne (si se usa).
- Dejamos que espese.
- Al final añadimos unos granos de pimientas molidas y dejamos cocer un par de minutos.
Salsa de Tomate con Anchoas y Albahaca
Una combinación de sabores audaces y dulces que agrega dimensión a los mariscos y pescados.
Ingredientes para 6 personas:
- Tomate (pelado y sin pepitas, carne en trocitos pequeños)
- Ajo (picado)
- Anchoas (picadas)
- Aceite
- Albahaca
- Perejil
- Vinagre
- Sal
- Pimienta negra molida
- Zumo de limón
Elaboración:
- Pelamos el tomate y le retiramos las pepitas, cortando la carne en trocitos pequeños.
- Picamos también el ajo y las anchoas, y lo ponemos todo en un cazo con el aceite, calentando a fuego medio durante 8 minutos.
- Cuando el tomate empieza a cambiar de color, agregamos la albahaca y el perejil, y añadimos un buen chorro de vinagre, dejando que se cocine durante otro minuto.
- Apagamos el fuego y añadimos sal y pimienta negra molida y el zumo de medio limón.