La selección de rugby de Nueva Zelanda, oficialmente apodada All Blacks, es la selección oficial de rugby de varones representativa de Nueva Zelanda. Reconocida mundialmente como una de las escuadras más dominantes en la historia del deporte, ha ganado la Copa Mundial de Rugby en tres ocasiones (1987, 2011 y 2015), demostrando una trayectoria de éxitos que la sitúa entre los equipos más laureados en cualquier disciplina. Dentro de esta lista de ilustres personalidades y figuras legendarias del rugby, es imposible esquivar el nombre de Jonah Lomu, un ala que trascendió más allá de la disciplina y se convirtió en una de las personalidades más reconocibles y la primera superestrella mundial de este deporte.
Orígenes y Primeros Años

Jonah Tali Lomu nació en Pukekohe, Auckland, Nueva Zelanda, el 12 de mayo de 1975. Hijo de padres tonganos, Semisi y Hepi Lomu, que habían emigrado de Holopeka, un pueblo en Lifuka, en las islas Haʻapai, Lomu siempre estuvo orgulloso de su ascendencia tongana. Pasó parte de su primera infancia en Holopeka con su tía Longo y su tío Mosese, donde hablaba el idioma con fluidez. Sin embargo, su juventud estuvo marcada por conflictos familiares y la violencia de bandas en Mangere, un suburbio de Auckland, donde residía y perdió a un tío y un primo en ataques. Su madre, preocupada por su entorno, lo envió al Wesley College, donde comenzó a prosperar como atleta.
En el colegio, Lomu destacó en diversas disciplinas atléticas, incluyendo los 100 metros lisos, lanzamiento de peso, jabalina, salto de altura, vallas y relevos. En su último año, registró un impresionante tiempo de 11,2 segundos en los 100 metros lisos. Entrenaba su sprint arrastrando un rodillo de césped atado con una cuerda a la cintura por todo el campo. Jugó Rugby League hasta los catorce años y fue entrenado por Chris Grinter en el Colegio Wesley.
El Surgimiento de una Leyenda del Rugby
Observado por ojeadores provinciales de rugby, Lomu fichó por el Counties Manukau del Campeonato Nacional Provincial (NPC). Aunque inicialmente comenzó su carrera como forward, con el tiempo pasó a ocupar la posición de wing izquierdo, una posición poco habitual para alguien de su tamaño (casi dos metros de altura y 119 kilogramos de peso). Lejos de caer en los estereotipos, aprendió a jugar en esa zona y desde ese entonces su ascenso al estrellato fue imparable. Apareció en la selección Sub-19 de Nueva Zelanda en 1993 y representó a la Sub-21 un año después.
Jonah Lomu's Greatest Game | New Zealand vs England | Rugby World Cup Semi-Final 1995 Highlights
Con solo 19 años y 45 días, Jonah Lomu se convirtió en el jugador más joven de la historia en representar a la selección absoluta de Nueva Zelanda, al debutar como ala contra Francia en el Lancaster Park de Christchurch en 1994, batiendo el antiguo récord que Edgar Wrigley ostentaba desde 1905. Su entrada al escenario mundial fue en la Copa del Mundo de Rugby de 1995, donde fue recibido como una sorpresa. Considerado un "comodín" por el seleccionador Laurie Mains, las actuaciones de Lomu en el torneo pronto dejaron en ridículo a quienes dudaron de él. Aunque fue el combinado de Sudáfrica el que se coronó, el ala anotó siete tries en total en cinco encuentros (récord en aquel momento).
La imagen que dejó en la semifinal frente a Inglaterra, arrasando a toda velocidad a una selección entera y marcando cuatro tries, fue la que definió su carrera y lo llevó a ser nombrado el mejor jugador del certamen. El capitán inglés Will Carling pronosticó: “Lomu es un monstruo que cambiará este deporte”. Inmediatamente después del Mundial, se lo comenzó a comparar con atletas de la talla de Pelé, Diego Armando Maradona, Tiger Woods y Muhammad Ali. Su presencia imponente y su capacidad para arrollar a sus rivales lo convirtieron en un jugador de dibujos animados, y la asistencia a sus partidos creció exponencialmente, haciéndolo un héroe para los neozelandeses y las personas con raíces de las islas del Pacífico. De este modo, Lomu se convirtió en el primer rostro comercial de su deporte, apareciendo en numerosos anuncios de Adidas y de la compañía eléctrica de Nueva Zelanda.
Logros con los All Blacks
En 1996, se celebró por primera vez el Torneo de las Tres Naciones de rugby, y Nueva Zelanda y Lomu se convirtieron en los primeros ganadores del evento, con el ala marcando un ensayo en la victoria inaugural contra Australia. En 1998, ganó la medalla de oro en el evento de rugby a siete de los Juegos de la Mancomunidad que se celebraron en Kuala Lumpur. La temporada de 1999 comenzó con una victoria abultada contra Samoa, en cuyo partido Lomu anotó uno de los nueve tries de los All Blacks. En la Copa Mundial de 1999, Lomu volvió a destacar, anotando ocho tries en la competición, incluyendo dobles contra Tonga e Italia, y un ensayo crucial contra Inglaterra y Escocia, asegurando el primer puesto del grupo.
En 2001, Lomu condujo a su selección a adjudicarse el título de la Copa del Mundo de Rugby 7 en Mar del Plata, Argentina, donde Nueva Zelanda venció a Australia en la final. A lo largo de su carrera, se enfrentó dos veces al seleccionado argentino en partidos oficiales en 2001, con victorias neozelandesas. En total, Lomu jugó 63 partidos con los All Blacks entre 1994 y 2002, anotando 37 tries y 185 puntos, y es oficialmente el jugador con más tries en la historia de la Copa del Mundo de Rugby con 15 ensayos, cifra récord empatada con Bryan Habana.
La Batalla Contra la Enfermedad

Después de varios años de éxitos, Jonah Lomu sufrió un revés inesperado. A finales de 1996, se le detectó una rara y grave enfermedad renal: el síndrome nefrótico, lo que lo obligó a alejarse del deporte durante un tiempo y causó varias interrupciones en su carrera entre 1996 y 1998. La enfermedad se agravó en 2002, cuando se le diagnosticó nuevamente el síndrome nefrótico y problemas renales severos, que aparentemente le apartaron del rugby de forma definitiva. En 2003, se conoció que Lomu se sometía a diálisis tres veces por semana en turnos de seis horas seguidas debido al deterioro de su función renal. “Es una batalla intentar levantarse cada mañana como paciente renal. Es una de mis mayores luchas,” analizó en su momento.
El deseo de Jonah Lomu de jugar se vio recompensado en 2004, cuando recibió un trasplante de riñón el 28 de julio en Auckland, Nueva Zelanda, donado por su amigo y locutor de radio Grant Kereama. Recuperado de su enfermedad, fichó por los Cardiff Blues en 2005 y luego por el North Harbour en un intento de recuperar su mejor forma y optar a un contrato en la Super 14 de 2007, requisito indispensable para volver a representar a Nueva Zelanda. Aunque su regreso al rugby profesional generó enormes expectativas, no fue el éxito que se esperaba debido a las lesiones debilitantes posteriores a la importante operación.
En 2009, anunció que volvería a jugar a partir de noviembre en el Marseille Vitrolles Rugby, de la tercera división francesa, donde disputó sus últimos partidos oficiales. Lamentablemente, nunca volvió a vestir la camiseta de los All Blacks en partidos oficiales después de su enfermedad.
Legado y Reconocimientos
Jonah Lomu falleció con solo 40 años el 18 de noviembre de 2015, tras sufrir un infarto, cuya causa se asoció a la enfermedad renal que lo atormentó durante tanto tiempo. Su muerte fue inesperada y dejó un profundo vacío en el mundo del rugby. A pesar de no haber ganado una Copa del Mundo de Rugby XV, Lomu fue un pionero. Es recordado por la famosa frase "No jugamos contra un equipo de rugby; nos medimos a un país entero y a la historia", refiriéndose a la final de 1995.
Su impacto en el deporte fue innegable, globalizando el rugby y dejando una huella imborrable. Por sus contribuciones y talento, en 2007, Jonah Lomu recibió la Orden del Mérito de Nueva Zelanda y fue incluido en el Salón de la Fama del Rugby Internacional. Posteriormente, en 2011, también ingresó al Salón de la Fama del Rugby Mundial. Su figura sigue siendo un referente, comparado con otras leyendas deportivas como Maradona, Michael Jordan, Muhammad Ali o Ayrton Senna, un mito en toda su extensión que demostró que, incluso en las situaciones más difíciles, la esperanza y la perseverancia pueden permitir regresar al campo de juego.