La berenjena, originaria de la India, ha conquistado la gastronomía italiana, especialmente en el sur, donde se ha convertido en un ingrediente estrella. Su versatilidad y sabor la hacen perfecta para una gran variedad de platos, desde entrantes hasta guarniciones y platos principales.
La Caponata: Un Clásico Siciliano
Siempre he pensado que la caponata, ese plato de berenjenas aliñadas al estilo siciliano, es el plato perfecto para una reunión de verano. La imagino recién salida de la cocina de la mamma con destino a la mesa familiar, bajo la sombra de un emparrado, acompañada de grandes hogazas de pan crujiente y de refrescantes copas de vino. Será porque sus ingredientes son tan mediterráneos, propios del sur -berenjena, tomate, aceite de oliva virgen, aceitunas, piñones, albahaca…- o porque se sirve a temperatura ambiente o incluso fría, ideal para los calurosos días estivales en los que la temperatura se combate con manjares ad hoc.
Nada en la caponata es discreto ni anodino. Los sabores son potentes y se lucen sin mesura, apoyándose entre ellos -la aceituna, la alcaparra, el apio-, contrastando en un festival agridulce -el vinagre, la cebolla, las pasas-, y aliándose para conseguir una textura sedosa y sensual -la berenjena, el aceite de oliva-. A quienes nos encanta la albahaca, el momento de picar un manojo bien fragante para la caponata nos resulta delicioso, igual que el de salpicarla de piñones como toque final antes de servir. Gastronómicamente hablando, son emociones fuertes, no aptas para todos los públicos.
Origen y Evolución del Nombre
Qué curioso nombre tiene y qué sonoro, ¿verdad? Resulta que, ya en el siglo XVIII, en las mesas de los sicilianos que se lo podían permitir se servía un pescado llamado capone, un nombre local para esta especie que también se conoce como lampuga, dorado o mahi-mahi, aderezado con cebolla, apio, tomate, aceitunas, vinagre… Este guiso, que adquirió el nombre de caponata, fue adaptado por las familias más humildes sustituyendo el pescado por berenjenas, más baratas y abundantes.
Variaciones Regionales de la Caponata
Dentro y fuera de Sicilia existen múltiples versiones del plato: Palermo, Agrigento, Catania, Trapani, Nápoles. Unas no llevan cebolla, pimiento ni albahaca; algunas añaden almendras tostadas en vez de piñones; otras, notablemente la napolitana, conservan en la receta el toque marinero de la versión original, añadiendo pulpo o anchoas.
Preparación Tradicional de la Caponata
Se dice que en Sicilia cada familia tiene una manera distinta de cortar y cocinar cada uno de los ingredientes, normalmente por separado, para juntarlos al final. La cebolla y el pimiento se sofríen lentamente hasta caramelizarse y el apio se blanquea en agua hirviendo. La salsa de tomate es extremadamente sencilla: ajo y tomate sofritos a fuego lento, a los que se les añade al final un chorro de vinagre y un toque dulce.
Lo más latoso es freír la berenjena. En casa, durante años lo hemos hecho obedientemente en aceite, tal y como dicta la receta tradicional. Recientemente, sin embargo, hemos probado a hacerla en el horno, y nos ha quedado fantástica. El secreto está en ponerle bastante aceite de oliva, para que se dore, y un toque de vapor, para que se haga bien por dentro. Queda más ligera que cuando se fríe, porque es difícil freír berenjena sin que absorba una gran cantidad de aceite.
El apio, por otra parte, puede asarse junto con la berenjena o freírse con la cebolla, ahorrándonos así otro paso y un cacharro para fregar, pero ten en cuenta que quedará menos tierno y más al dente. Algunas versiones prescinden de la fritura, y nosotros hemos hecho en varias ocasiones una caponata riquísima sin cebolla.
Instrucciones para la Caponata
- Dora el ajo en una cucharada (15 ml) de aceite de oliva. Trocea los tomates y añádelos, dejando que se guisen a fuego lento mientras sigues con la preparación del plato.
- Pica las cebollas y el pimiento rojo en cuadraditos y fríe en dos cucharadas (30 ml) de aceite de oliva.
- Lava bien las ramas de apio y con un pelador o un cuchillo quita las hebras más fibrosas en los extremos. Pica en medias lunas y guisa en un cazo con agua durante diez minutos. Escurre.
- Corta las berenjenas en trozos más bien grandes, de unos 4 cm. Aliña con los 60 ml restantes de aceite y media cucharadita de sal, asegurándote de que el aceite se reparte bien por todos lados, ya que la berenjena tiene tendencia a chuparlo de inmediato. Coloca en la bandeja grande del horno, separadas entre sí para que se hagan bien. Programa 30 minutos a 220 ºC y un 25% de vapor (Bosch intensidad 1, AEG humedad baja), o hasta que estén doradas.
- Pasa la salsa de tomate por la batidora. Debería quedarte una taza aproximadamente (si no, quita un poco). Añade el vinagre y el azúcar; la cantidad exacta depende de cuánto quieras acentuar el carácter agridulce del plato. Deja hervir a fuego lento cinco minutos más y añade a la fritura de cebolla y pimiento junto con las pasas, el apio y la otra media cucharadita de sal. Remueve bien.
- Corta las aceitunas a la mitad. Separa las hojas de los tallos de albahaca y pica en trozos grandes, reservando la punta de un tallo para adornar. Añade al plato junto con las alcaparras y mezcla con cuidado. Incorpora las berenjenas con delicadeza, como harías con una ensalada tibia, para que no pierdan su forma.

Consejos para la Preparación de la Berenjena
Horno de Vapor vs. Horno Tradicional
¿Y si no tengo horno de vapor? Puedes hornear las berenjenas en un horno normal por el mismo procedimiento; si encuentras que no quedan bien tiernas, puedes tapar con un papel de aluminio cuando ya estén doradas para propiciar ese vapor que las cocinará del todo. También puedes optar por el método tradicional, que es freír en abundante aceite de oliva bien caliente.
La Piel de la Berenjena
Si te gusta la berenjena, pero no su piel… Depende de la variedad que compres, pero es verdad que algunas berenjenas tienen la piel gruesa y esto puede resultar molesto para algunas personas. Solución: pelarlas, o incluso pelar la mitad de las berenjenas y la otra mitad dejarla tal cual.
El Uso de la Sal en la Berenjena
¿Y no hace falta ponerle sal a la berenjena y escurrir en un colador antes de cocinarla? Es cierto que antes todas las recetas de berenjena indicaban esto. Parece ser que las variedades que había antes tendían a ser más amargas, y la sal se ponía para intentar extraer ese agua amargosa que tenían. Las berenjenas que se venden ahora no suelen tener este problema, así que normalmente puedes obviar ese paso.
Aceitunas Apropiadas
¿Qué aceitunas son las apropiadas para este plato? Nosotros hemos puesto las deshuesadas por comodidad, pero lo suyo es comprar unas buenas aceitunas verdes con hueso y con un cuchillo ir sacando lascas.
Formas de Servir la Caponata
¿Se come como entrante? Se come como antipasto o entrante, como guarnición o como aperitivo. En este último caso, prueba a hacer montaditos o rellena tartaletas saladas con la caponata. Quedan impresionantes.
Berenjenas a la Parmesana: Un Clásico del Sur de Italia
Hoy os traigo una receta de esas que saben a Mediterráneo, que huelen a verano y a hortalizas recién recogidas en el huerto, se trata de berenjenas a la parmesana. Una elaboración sencilla, pero con un resultado exquisito y que seguro disfrutaréis en repetidas ocasiones. El origen de esta receta se sitúa en Sicilia, pero es un plato elaborado a menudo en distintas zonas del sur de Italia. Curiosamente podemos encontrar el mismo término aplicado a otras recetas que poco tienen que ver, en las que encontramos la salsa de tomate y el queso parmesano, a veces también mozzarella. Merece la pena probar platos como el pollo a la parmesana, en freidora de aire o la versión de pechugas al horno, y también exquisiteces como el risotto parmesano cremoso.
Preparación de las Berenjenas a la Parmesana
Comenzaremos precalentando el horno a 180ºC. Después cortamos las berenjenas limpias pero sin pelar en rodajas como de medio centímetro o en lonchas longitudinales, como más guste. Las dejamos en un colador espolvoreadas con sal gruesa durante 10 minutos para que suelten líquido y no amarguen. Asamos las rodajas o lonchas de berenjena en una plancha con un poco de aceite de oliva por los dos lados hasta que se cuezan y estén ligeramente doradas. En una fuente de horno ponemos un fondo de salsa de tomate, encima colocamos ordenadamente una capa de rebanadas de berenjena y cubrimos con parmesano rallado y luego con el queso mozzarella. Añadimos unas hojas de albahaca si nos gusta. Batimos un huevo con un chorrito de leche y mezclamos con lo que nos quede de queso rallado. Con esta mezcla cubrimos la última capa de berenjena y metemos al horno, con calor arriba y abajo durante 20 minutos, hasta que veamos que la superficie está dorada y el queso se ha derretido.
Esta receta de berenjenas a la parmesana, ya lleva los suficientes ingredientes para ser un platazo de por sí y necesitar poco acompañamiento.

Ingredientes y Pasos de la Parmigiana di Melanzane
Ingredientes para preparar berenjenas a la parmesana:
- Berenjenas
- Tomate
- Queso parmesano
- Queso mozzarella
- Albahaca
- Huevo
- Leche
- Aceite de oliva
- Sal
Cómo hacer berenjenas a la parmesana paso a paso:
- Cortamos las berenjenas a rodajas, salpimentamos y dejamos reposar durante 1 hora en una bandeja.
- Por otro lado, cortamos los ajos en trozos muy pequeños (puedes rallarlo, si lo prefieres), así como la cebolla en juliana. Pocharemos en una sartén para añadir al tomate.
- Añadimos el tomate junto al ajo y la cebolla, esperamos a que haga chup chup y retiramos del fuego. Si no te gustan los tropezones, puedes esperar a que se enfríe la salsa y triturarla bien, ¡así quedará perfecta!
- Enjuagamos la berenjena cortada a rodajas y la secamos a continuación con papel de cocina.
- Cogemos otra sartén con abundante aceite de oliva y freímos las rodajas de berenjena. Las dejamos en un plato para emplear más tarde.
- Ahora sí, ¡preparamos las berenjenas a la parmesana! Montaremos esta especie de lasaña vegetal. Así que lo primero de todo: vamos a precalentar el horno con calor arriba y abajo y a 200 grados.
- Mientras se está precalentando el horno, montamos el plato. ¡Es muy fácil! Añadimos un cazo de salsa de tomate a la bandeja y sobre la misma, incluimos la primera capa de berenjena.
- Volvemos a añadir más salsa de tomate y algunas hojas de albahaca, así como la mitad del queso mozzarella y del parmesano.
- Volvemos a repetir el proceso una vez más, coronando con los quesos. ¡Y a hornear durante media hora!
Sugerencias de Presentación y Acompañamientos
Para empezar, una berenjena a la parmesana al horno y con todos sus ingredientes es ya de por sí una receta contundente. Por ello, se puede comer perfectamente como plato principal y agregar únicamente un postre. No obstante, si por ejemplo las quieres servir con algo más -o como segundo- puedes acompañar tus berenjenas a la parmesana con una ensalada, que nos sirve para aportar frescor a la comida. Nosotros te recomendamos una ensalada verde, de brotes, o si te apetece una caprese: ¡el toque de la albahaca fresca será ideal! Tanto es así, que una de las formas de servir tus berenjenas es emplatar la ración con unas hojas de albahaca picadas por encima. ¡Quedará espectacular! Por otro lado, si quieres una presentación más campestre, puedes servir este plato de manera individual. Si tienes, por ejemplo, mini cazuelas de barro; la presentación quedará genial a la vez que el plato se mantendrá caliente. Aunque recuerda: en Italia es también común servir esta receta a temperatura ambiente. No hace falta que estén ardiendo ni recién salidas del horno.
¿Se Pueden Congelar las Berenjenas a la Parmesana?
A diferencia de otras recetas como el provolone al horno, la receta de berenjenas a la parmesana se puede congelar. De hecho, se convertirá en un plato de diez para tus tuppers. Eso sí, para descongelar tus berenjenas a la parmigiana, déjalas en la nevera durante toda la noche. Es mejor descongelar dentro del frigorífico, ya que así no se romperá nunca la cadena de frío.
Tips para una Receta Más Saludable
¿Quieres lograr un plato de berenjena a la parmesana saludable? ¡Existen muchas variedades para preparar esta elaboración! Por aquí van algunas ideas:
- Emplea un queso light y menos cantidad. Puedes coger estas lonchas de queso 0% grasa, cortarlas y colocarlas sobre las berenjenas.
- Otra opción es sustituir las 2 variedades de queso, por un huevo batido.
- No utilices tomate frito o una salsa ya preparada, haz tú mismo un tomate natural en casa.
- En vez de freír las berenjenas, ásalas o cocínalas al microondas. De esta forma, usarás muchísimo menos aceite.
Otras Delicias Italianas con Berenjenas
Berenjenas al Estilo de Apulia
Esta receta tiene su origen en la región de Apulia, en el sur de Italia, donde es tradicional disfrutarla con pan crujiente o como acompañamiento a la pasta al horno. Cada chef tiene su versión, pero la regla de oro permanece: las berenjenas se fríen, nunca se hierven. Esta receta destaca por el equilibrio entre el dulzor del tomate pelado, la intensidad aromática del ajo y la suavidad de la berenjena. Al freír previamente la berenjena, se logra una textura carnosa que se integra perfectamente en la salsa. Suele presentarse tanto caliente como a temperatura ambiente, lo que la hace versátil para distintos momentos del día.
Preparación y Tiempos de Cocción
Preparación: 1 hora y 20 minutos
Cocción: 30 minutos
Tiempo total: 1 hora y 50 minutos
Ingredientes para Berenjenas al Estilo de Apulia
- 800 g de berenjenas
- 400 g de tomates pelados
- 250 g de setas frescas (puedes usar champiñones)
- Aceite de oliva virgen extra al gusto
- 1 diente de ajo
- Albahaca fresca al gusto
- Sal al gusto
Pasos Detallados de la Receta
- Corta las berenjenas en cubos uniformes. Aliña con sal y déjalas escurrir en un colador durante al menos una hora para eliminar el exceso de agua y amargor.
- Enjuaga y seca bien las berenjenas utilizando un paño de cocina limpio para quitar el exceso de sal y humedad.
- Calienta abundante aceite en una sartén y fríe las berenjenas hasta que estén doradas. Escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Esto es clave para que la textura permanezca firme y no quede aceitosa.
- Limpia y trocea las setas en láminas o dados de tamaño similar al de las berenjenas.
- En otra sartén, dora el diente de ajo en un chorrito de aceite. Cuando esté ligeramente dorado, agrega los tomates pelados previamente picados.
- Añade las setas troceadas a la salsa de tomate y cocina a fuego medio durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que suelten el agua y estén tiernas.
- Cocina la mezcla de salsa de tomate y setas durante cinco minutos más, hasta que se evapore parte del líquido y la salsa espese un poco.
- Incorpora las berenjenas fritas a la salsa de tomate, añade sal al gusto y mezcla todo suavemente.
- Continúa cocinando unos minutos para que los sabores se integren. Decora con hojas de albahaca fresca justo antes de servir.
Puedes servir el plato caliente o dejarlo reposar y disfrutarlo tibio. Pon pan crujiente para mejorar la experiencia.
Información Nutricional Estimada
| Nutriente | Cantidad (por porción estimada) |
|---|---|
| Calorías | 240 kcal |
| Grasas | 13 g |
| Hidratos de carbono | 24 g |
| Proteínas | 5 g |
| Fibra | 7 g |
| Sodio | variable según la cantidad de sal añadida |
| Azúcares | 10 g |
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
Conservación
Las berenjenas al estilo de Apulia pueden conservarse en un recipiente hermético en el frigorífico durante hasta tres días.
Otras Variedades y Preparaciones
Berenjenas a la Napolitana
Una preparación para hacer en rodajas, empanadas, con muzzarella, pomodoro (tomate) y basílico (albahaca). Las berenjenas a la napolitana son muy fáciles de preparar y son tan ricas como la pizza homónima. Por eso se vuelven una versión ideal para quienes quieren disfrutar del sabor napolitano pero prefieren pasar de las harinas.
Berenjenas a la Sarda
En la actualidad, las berenjenas ya no resultan tan amargas como antes. Eso se debe a las nuevas técnicas de cultivo. Una idea para darles más sabor a las berenjenas a la sarda es, en lugar de ponerlas en el agua con sal para quitarles lo amargo, rociarlas con aceto balsámico y un chorrito de miel antes de cocinar. La receta de las berenjenas a la sarda permite hacerlas con la forma que más nos guste, no hace falta cortar las berenjenas a la mitad y a lo largo sino que todas las formas valen. Se pueden cortar en rodajas finitas y hacerlas intercalando el queso y el tomate como si fuera una lasagna.

Variedades de Berenjenas y su Mercado
En Italia, las variedades de berenjena más conocidas incluyen la Violetta di Firenze, Violetta lunga di Napoli y Violetta di Rimini, todas ellas caracterizadas por su intenso y brillante color púrpura, inspiradas en el color de esta hortaliza originaria de la India. Menos conocidas pero igualmente deliciosas son las berenjenas blancas.
No todos los tipos de berenjena requieren ser saladas o dejadas sudar durante media hora. Las variedades modernas de berenjena tienden a ser menos amargas, lo que a menudo hace innecesario este paso.
La Región de Apulia (Puglia) y sus Productos
Apulia o Pulla (en italiano Puglia) es una región en el sur de Italia, bañada por el Adriático. Se extiende a lo largo del "tacón" de la península itálica, siendo su capital Bari. Apulia cuenta con una vasta agricultura y destacan sus verduras de temporada, desde el brócoli rapa, cardos, pimientos, alcachofas y berenjenas, hasta legumbres como habas, lentejas, garbanzos, y las famosas cebollas rojas de Acquaviva delle Fonti, además de todos los productos del Mar Adriático.
La Berenjena "Pallada": Un Atractivo Único
La berenjena Pallada destaca en el mercado por su distintivo color morado brillante y su forma redonda, que le confieren un aspecto lujoso de primera calidad. Su sabor es más dulce, más jugoso, con un aroma más afrutado, la carne es más firme, y es menos amarga y harinosa en comparación con una berenjena negra ovalada tradicional. Gracias a su excelente sabor y a su forma única, la Pallada se puede utilizar en variadas recetas, ya que le da un toque extra a todo tipo de platos.

Preferencias del Consumidor y Consumo Global
Los estudios indican que los consumidores tienen una gran preferencia por el delicioso sabor de las berenjenas redondas italianas, lo que las convierte en una excelente incorporación al estante. Tanto si operas en un mercado con un consumo alto o bajo de berenjenas, las berenjenas redondas italianas pueden aumentar significativamente el volumen de negocio en tu categoría.
El consumo de berenjena varía mucho de un país a otro. En países como Italia y España, la berenjena es bastante popular. Sin embargo, en regiones como EE. UU., Australia y el noroeste de Europa, solo entre el 20 y el 35 % de los consumidores incluyen regularmente berenjenas en sus platos. Una de las principales razones de este bajo índice de consumo es que a mucha gente no le gusta el sabor de las berenjenas o no sabe cómo incorporarlas a su cocina.
En Italia, las berenjenas están muy presentes en su gastronomía y su consumo es de los más elevados. En gran medida, esta prevalencia se atribuye a la popularidad de la variedad «redonda italiana», conocida por su sabor excepcional y su versatilidad, que la hacen perfecta para los platos tradicionales italianos. Lo mismo ocurre en España, esta variedad no solo es muy apreciada, sino que también está ampliamente disponible, algo que pone de relieve la importante diferencia en el consumo de berenjenas con respecto a otros países.
Para garantizar el suministro de berenjenas redondas italianas durante todo el año, se ofrecen variedades adecuadas tanto para el cultivo protegido como para condiciones agrícolas de alta tecnología.