La combinación de higos y nueces ha sido, a lo largo de la historia, una constante en diversas culturas culinarias, valorada por su dulzura natural y su aporte energético. En Chile, esta tradición se entrelaza con el rico patrimonio de dulces artesanales y la particular geografía que favorece el cultivo y secado de estas frutas.

El Higo en Chile: Historia y Cultivo
El Ficus Carica, o higuera, es un árbol o arbusto de la familia de las moráceas, originario de Asia sudoccidental y con crecimiento espontáneo en torno al Mediterráneo y en otras regiones del mundo. Es una de las frutas más antiguas de la historia, venerada desde civilizaciones milenarias hasta la alta cocina contemporánea.
Origen y Expansión en Chile
En Chile, el higo está presente principalmente en el valle central y la variedad más común es la de higos negros. Algunas higueras, conocidas también como breveras, bíferas o reflorecientes, producen dos cosechas al año: las brevas en diciembre y los higos entre fines de marzo y abril.
Las brevas son higos que no han llegado a madurar en otoño, conservándose en estado latente durante el invierno para alcanzar su madurez en la primavera siguiente. Estas tienen un alto valor comercial por su tamaño y precocidad superior al de los higos.
La Tradición del Secado de Frutas en los Valles Chilenos
El valle de Aconcagua, con sus altas temperaturas en verano y el calor que se acumula en sus laderas rocosas, es un escenario idóneo para secar frutas. Un ejemplo de ello son los higos, pasas, huesillos (duraznos deshidratados), damascos y tomates que aquí se producen, y que adquieren un particular "olor a sol".
Esta deliciosa, antigua y sencilla tradición, según Elisa Silva, una pequeña agricultora de los valles cercanos a Jahuel, llegó a Chile desde Europa, atravesando la Cordillera de Los Andes.

Preparación Tradicional de Dulces de Higo y Nuez
Los higos secos combinados con nueces son la base de diversas preparaciones dulces en la confitería tradicional. Una de estas sencillas y energéticas elaboraciones se realiza de la siguiente manera:
Receta Básica: Calugas de Higo y Nuez
Para preparar estas calugas:
- Mezclar las nueces con los higos secos.
- Pasar esta mezcla por un molinillo o moledora de carnes hasta obtener una masa homogénea.
- Estirar la masa en una capa de aproximadamente 1,5 cm de espesor.
- Con la ayuda de un cuchillo, cortar las calugas en porciones de 3 x 1 cm.
Este tipo de dulce compacto y nutritivo ha sido apreciado por generaciones, ofreciendo una fuente de energía natural.
Curicó: Epicentro de la Repostería Chilena y la Influencia de la Nuez
La ciudad de Curicó, conocida como la “Ciudad de las Tortas”, ha forjado una profunda tradición dulcera que ha evolucionado a lo largo de los años, incorporando nuevos ingredientes y adaptándose a los gustos locales.
Las Tortas Curicanas y su Evolución
En Curicó, la tradición de elaboración de dulces se ha mantenido en las familias, ampliando las recetas y permitiendo que varias generaciones continúen elaborando y comercializando las afamadas tortas curicanas, junto con otros dulces como merenguitos, berlines y empanaditas de pera.
Las tortas curicanas se caracterizan por ser de mayor tamaño que los alfajores tradicionales y por tener varias capas de masa y relleno. Si bien originalmente se preparaban con rellenos clásicos de manjar y alcayota, con el tiempo se han ido sumando ingredientes como almendras y nueces, e incluso combinaciones más elaboradas como manjar con naranja y almendra con nuez, enriqueciendo así la oferta dulcera local y demostrando la adaptabilidad de sus recetas tradicionales.
