Bake Off Chile, el gran pastelero, es un programa de televisión gastronómico chileno que tiene como objetivo encontrar al mejor pastelero o pastelera amateur del país. El formato se basa en el reconocido espacio de televisión británico The Great British Bake Off, emitido por la BBC desde 2010.
El programa se transmite en un formato semanal, donde en cada episodio un participante es eliminado. Las competencias consisten en dos pruebas semanales: un desafío técnico y un desafío creativo. Para las instancias de semifinal y final, se añade un tercer desafío. En el desafío técnico, se evalúa la habilidad de los participantes al brindarles una receta específica que deben reproducir con la mayor exactitud posible.

Las postulaciones en línea para concursar en Bake Off Chile comenzaron en mayo de 2018, y al casting presencial asistieron más de 2 mil postulantes. De este numeroso grupo, solo 19 pasteleros amateur fueron seleccionados para participar en el programa. La grabación se llevó a cabo en una gran carpa, ubicada en Las Vizcachas, Puente Alto, alejada de los estudios de Chilevisión.
La Gran Final y los Desafíos Determinantes
Tras tres meses en pantalla, Chilevisión transmitió el último episodio de Bake Off Chile, donde se reveló el nombre de la pastelera ganadora. Para definir a los tres primeros clasificados, los participantes tuvieron que preparar una Panna cotta. En el segundo desafío, los pasteleros debieron cocinar un mousse de chocolate glaseado para asegurar su lugar en el duelo final. Alfonso, uno de los finalistas, se destacó con un pastel de tres pisos: uno elaborado con frutos rojos, otro con frutos exóticos y el último con sabores tradicionales. De esta manera, el programa, conducido por Carola de Moras, cerró su ciclo, aunque no logró despegar en el rating a pesar de mantenerse durante sus tres meses de transmisión.
Allison: La Victoria y los Desafíos Personales
La ganadora del programa fue Allison. Tras su victoria en el espacio de Chilevisión, Allison fundó una pastelería virtual, Sweet Chile, donde se dedica a la creación de tortas y pasteles a pedido, además de innovar con preparaciones originales para fechas especiales. Sin embargo, su camino hacia el éxito no ha sido sencillo. Con respecto al premio, Allison comentó que "no pagaban", y que "nos pasaban un poco (de plata) pero era para comprar insumos que necesitábamos o ropa, pero era muy, muy poco". Incluso, antes del anuncio oficial del ganador, Alfonso la contactó para proponer un trato: que el ganador compartiera una parte del premio con el segundo lugar.

Durante su participación en el programa y después de su victoria, Allison enfrentó críticas y especulaciones. Hubo quienes afirmaron que ella era profesora de pastelería en su país o que era una profesional debido a su trabajo a tiempo parcial en un café por unos meses para obtener su visa de trabajo, insinuando que tenía más habilidades que otros concursantes. No obstante, Allison aclaró: "Tengo un título en Marketing y Comunicación de la Universidad de Johannesburgo, nada de cocina/pastelería/repostería. Antes de Bake Off nunca tomé ni una clase de gastronomía en la vida, pero varios de los otros participantes sí. Eso nunca fue un tema para mí, pero bueno, así es la gente".
Luchas y Reflexiones sobre la Experiencia
La exposición pública también trajo consigo desafíos personales significativos. Un meme en particular profundizó una batalla personal de Allison contra la depresión y la ansiedad, que ella ha enfrentado por años. "A la mañana siguiente me encontré con algunos miembros del equipo de producción y otros concursantes que se reían a carcajadas preguntando si lo había visto y mostrándome antes de que pudiera responder. Nadie lo hubiera sabido, soy bastante buena ocultando mis sentimientos, pero dolía". Reconoce que, aunque nadie tenía por qué conocer su lucha contra el peso, fue doloroso enfrentarse a estos ataques.
Durante las grabaciones de Bake Off, Allison perdió diez kilos, principalmente debido al estrés. En ese período, llevaba un estilo de vida muy poco saludable, que describió como un tormento: "Fumaba cigarrillos como una chimenea antes y después de la filmación, por la noche no tenía ganas de comer. Cuando llegaba tarde de la filmación, me llenaba de whisky puro para ayudarme a dormir. ¿Suena eso algo bueno? Cuanto más perdía, más amor y aceptación pública obtenía".
Anais - Objetivo Fama 2005, primera entrevista en Primer Impacto
La pastelera decidió compartir su experiencia debido a que el bullying no ha cesado. "Llegué a un momento de depresión y ansiedad muy fuerte y elegí hablar del tema. Y no podía creer el montón de mensajes que recibí de gente que estaba enfrentando bullying por su peso". La reciente retransmisión de la temporada de Bake Off por Chilevisión llevó a Allison a revivir esa experiencia a través de la pantalla. Al respecto, comentó: "Estoy como entremedio. Por un lado me siento feliz, ojalá sea positivo para los que tenemos emprendimientos; por otro lado, me siento ansiosa. Pero esta vez estoy más preparada, creo. Aunque nadie del canal nos avisó sobre el reestreno, fue una sorpresa".
Sobre el contacto con otros concursantes, indicó: "Cercano no. Durante la grabación, sí; pero después no mucho. Hablo todavía con algunos pero no más que eso". También hubo quienes no estuvieron conformes con su victoria, basándose en "cosas falsas escritas por desconocidos", pero Allison afirmó que eso "no me molesta ahora".
La Vida Después del Programa: Emprendimiento y Nuevos Horizontes
La vida después de Bake Off ha sido complicada para Allison, especialmente con eventos como la pandemia de COVID-19 y los acontecimientos de octubre de 2019 en Chile. "No tengo muchos clientes chilenos, la mayoría de mis clientes son extranjeros, pero obviamente como no hubo eventos, matrimonios o celebraciones, se cambió un poco el formato de trabajo". Ahora, su enfoque principal es en fiestas como Halloween y Navidad.
La dificultad la llevó a buscar otros empleos. "Ha sido difícil así que tuve que buscar otro trabajo. Tengo tres trabajos actualmente: Sweet Chile, uno de logística y distribución y otro en e-commerce (comercio electrónico)". Su jornada laboral se divide en "medio día en uno, medio día en el otro y Sweet Chile entremedio". Afortunadamente, ella y su marido ahora trabajan desde casa. "Es mi mejor amigo de la vida y lo pasamos súper, aunque estemos siempre trabajando los dos. Igualmente tomamos tiempo para nosotros, una noche de cita cada semana. Cocinamos juntos todos los días y lo pasamos súper".
Allison reflexionó sobre sus expectativas iniciales: "Cuando gané pensé realmente que cambiaría mi mundo. Renuncié a mi trabajo en la embajada para seguir mi sueño, pero aprendí muy rápido que no tendría el éxito que esperé. Incluso no tuve ninguna entrevista chilena después de ganar, ni una. Tuve varias de Argentina, una de Brasil, varias de mi país Sudáfrica y eso, ni una chilena". Su participación no fue por fama: "Nunca fui al programa para ser famosa. Fui porque The Great British Bake Off es uno de mis programas de televisión favoritos y pensé que tenía una posibilidad de ganar o por lo menos abrir una puerta para seguir mi sueño".
A pesar de todo, mantiene una perspectiva resiliente: "Es decepcionante que aunque gané, no ha sido la experiencia que esperaba que fuera, pero vivimos y aprendemos. Voy a seguir mis sueños con o sin el apoyo del público". Su sueño ha evolucionado: "Ha cambiado un poco el sueño en estos últimos meses. Quiero seguir poniendo mi alma a Sweet Chile, estamos trabajando en clases online tanto en inglés como en español. Sigo haciendo muchos pedidos de tortas decoradas de fondant, pero esa no es mi pasión. Me encanta probar distintas técnicas y productos, por ejemplo tartaletas, y me ha ido bien con eso así que quiero seguir aprendiendo, practicando y mejorando para hacer lo que amo". Para ella, la pastelería es "muy creativa, siempre dinámica, cambiando, pero a la vez me provoca mucha nostalgia. Cuando extraño mi país o mi hogar, hago una receta de mi abuela y es muy reconfortante. Llevamos parte de nuestros seres queridos con nosotros en las recetas de la familia y del país. ¡Ah! y también la oportunidad de compartir nuestras tradiciones con otros".