El queso es una parte fundamental de nuestras vidas en la cocina, especialmente para los argentinos, donde existe una gran cultura quesera. Lo disfrutamos en picadas, en pizzas, empanadas, para ensaladas, para tartas, ¡y hasta en el postre! De todas estas maravillas, el queso fresco casero se presenta como uno de esos comodines de la cocina que no puede faltar. Esta vez, Paulina Cocina nos comparte una serie de recetas para hacer queso casero, incluyendo opciones suaves y sabrosas, ideales para diversas preparaciones.

Queso Fresco Casero al Estilo Paulina Cocina
Esta receta de queso fresco es muy suave y sabrosa, ideal para usar durante la semana en distintas preparaciones. Verán que es muy fácil y sencillo prepararlo.
¿Qué necesitas? Sin cuajo, pero con un toque especial
Para el queso fresco que propone Paulina, no hace falta el cuajo. En su lugar, vamos a ponerle un poco de limón. Un elemento importante para el prensado es sacrificar un tupper o un recipiente de plástico. Ayudándonos de un tornillo caliente y una pinza, vamos a hacer varios agujeritos en toda la base del tupper. Esto nos servirá más adelante para el drenaje.

Proceso de elaboración del queso fresco
- Poner la leche en una sartén y llevar a fuego medio.
- Retirar la leche del fuego y revolver. Dejar reposar unos 20 minutos.
- Pasado este tiempo, agregar 2 cucharadas de yogurt y dos cucharadas de crema de leche, y el jugo de limón tamizado.
- Llevar nuevamente al fuego. No se alarmen si se empieza a cortar todo por el jugo de limón; es lo que estamos buscando.
- Luego del reposo, van a ver que queda todo el suero por encima.
De ricota a queso prensado
Preparen un plato hondo con un colador por encima, y pongan dentro del colador un trapo bien limpio. Vuelquen el contenido en el trapo. Van a ver que, antes de condimentarlo y prensarlo, les va a quedar como una ricota. ¡Felicitaciones! ¡Ya saben hacer ricota casera también!

Prensado y reposo para la consistencia deseada
Una vez que tengan la ricota, vuelquen el contenido del trapo en un bol y condimenten con sal, pimienta y lo que más les guste. En el tupper que prepararon previamente (el de los agujeritos), coloquen una tela o un rollo de cocina y pongan todo el queso. Agreguen peso al queso (bloques de madera, unas piedras, ¡lo que encuentren!) y lleven a la heladera sobre una rejilla. Dejen prensar durante 24 horas y luego desmolden.
Cómo hacer QUESO fresco CASERO FÁCIL | 3 ingredientes | SIN CUAJO
Queso Mascarpone Casero: El Clásico Italiano
Si ya se animaron a hacer el queso fresco y el queso casero, este es el siguiente paso. El queso mascarpone es un clásico italiano, con una textura cremosa y suave que lo hace ideal para postres, como el Tiramisú fácil que se puede encontrar en el sitio de Paulina Cocina.

Factores clave: tiempos y temperaturas
Lo más importante para que nuestro queso mascarpone casero salga bien, es tener en cuenta dos factores: los tiempos y las temperaturas. Es importante que la crema llegue hasta unos 85 °C; para eso pueden usar un termómetro de cocina. Si no tienen, no pasa nada, pueden ir chequeando la temperatura a ojo. En el video se puede ver claramente la consistencia de la crema al llegar a esa temperatura, lo que puede servir de referencia. En cuanto al tiempo, es necesario que la mezcla repose bien (mínimo 3 horas) para que se asienten los componentes de la crema y no se pierda parte del contenido graso en el filtrado. Para llegar a la consistencia final del queso mascarpone, la mezcla debe estar 24 horas drenando.

Preparación del Mascarpone
- Colocar 1/2 litro de crema en una olla y llevarla a fuego medio, controlando que llegue hasta los 80-85°C.
- Retirar del fuego y revolver mientras esperamos que la crema baje la temperatura hasta unos 55°C. Este proceso es para hacer una reducción de la crema y conseguir que una parte del agua se evapore, dejándola más espesa.
- Llevar nuevamente la crema al fuego y esperar que llegue al punto de 80/85°C.
- Entonces, agregar el jugo de limón. De nuevo, revolver unos 10 minutos mientras la temperatura baja a unos 55/60°C.
- Una vez que haya entibiado, llevar la crema a un bol, tapar con papel film y hacerle unos agujeritos; no tiene que quedar hermética.
Drenaje y conservación
Luego de ese tiempo de reposo, colocar un repasador o un lienzo limpio y no muy grueso en un bol. Volcar la mezcla de crema sobre el repasador, tomar los cuatro extremos del lienzo y hacer una especie de bolsita, con el queso por dentro. Pasadas las 24 horas, retirar del repasador y llevar a un frasco o pote para guardar.
Queso de Yogur Casero: Ideal para Principiantes
En otro capítulo de esta serie de quesos caseros, encontramos una receta muy, pero muy fácil, ideal para principiantes: el famoso queso de yogur. Adentrarse en el mundo de los quesos puede parecer abrumador, imaginando grandes plantas productoras o locales artesanales. Sin embargo, el queso es una de las comidas más variadas y extensas, y en ese vasto mundo nos encontramos con este queso casero, que no falla si es la primera vez que van a hacer queso.

Textura y opciones de uso
En cuanto a la textura, pueden decidir sacarlo en diferentes momentos del drenaje. Si lo sacan a pocas horas del drenaje, les va a quedar más bien un queso crema para untar. Si lo dejan más tiempo, la consistencia será más firme.
Preparación sencilla
- En un bol, colocar los dos potes de yogur.
- Extender un trapo o lienzo limpio sobre un plato hondo.
- Volcar la mezcla encima y levantar los extremos del trapo.
Drenaje y resultado final
En este punto es importante que el lienzo quede suspendido. Por ejemplo, pueden atar las puntas del trapo a un estante de la heladera y colocar un plato por debajo sin que toque la tela. Esto es para que la mezcla drene los líquidos. Retirar al día siguiente del trapo. Van a ver que queda como una pasta cremosa más o menos firme. ¡Ya tienen el queso! Pueden colocar unas gotas de aceite en la palma de la mano para que no se pegue y armar pequeñas bolitas de queso.
