Todo sobre el agua con gas: mitos, beneficios y realidad científica

Del agua con gas, se dice casi de todo: que engorda, que ayuda a perder peso, que es perjudicial para el embarazo, que hincha la tripa o que es beneficiosa para los riñones. Muy a menudo, la información sobre ella es contradictoria. El agua con gas o agua carbonatada simple se define como agua mineral natural o de manantial con ácido carbónico (H2CO3) o dióxido de carbono (CO2), que puede estar presente de forma natural en el manantial o añadirse durante el embotellado.

Esquema explicativo de cómo se forma el agua con gas: mezcla de agua y dióxido de carbono bajo presión.

¿Es el agua con gas una alternativa saludable?

Desde un punto de vista nutricional y dietético, la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve la ingesta de aguas minerales naturales, con o sin gas, porque pueden complementar la dieta y ayudar a alcanzar las ingestas recomendadas de minerales. Las burbujas del agua con gas se crean añadiendo CO2 al agua filtrada, lo que produce ácido carbónico y le otorga un pH más ácido (alrededor de 3,5) en comparación con el agua sin gas (pH de 6,5-8,5). Es fundamental distinguir entre el agua carbonatada simple y las bebidas azucaradas, ya que estas últimas sí contienen niveles de fósforo, azúcares y sodio que pueden ser perjudiciales.

Digestión y salud gastrointestinal

Existen evidencias de que el agua con gas puede mejorar la deglución y contribuir a una correcta digestión al estimular la secreción de ácidos gástricos o bilis. Si bien algunas personas sienten malestar o hinchazón debido a la acumulación de gases, los estudios indican que, en pacientes con dispepsia o estreñimiento, el consumo de agua con gas puede ofrecer mejorías frente al agua sin gas. Es importante señalar que, en el caso de personas con vejiga hiperactiva, la acidez podría agravar el sistema urinario.

Infografía comparativa: efectos del agua con gas vs. bebidas azucaradas en el sistema digestivo.

Mitos comunes sobre el agua con gas

  • ¿Daña el esmalte dental? Contrario a la creencia popular, el agua con gas simple no es dañina para los dientes. Su potencial erosivo es mínimo comparado con los refrescos o tés helados, que contienen ácidos cítrico o fosfórico.
  • ¿Provoca aumento de peso? El agua con gas no engorda. A diferencia de las bebidas azucaradas, no aporta calorías y, de hecho, puede generar una mayor sensación de saciedad debido a la presión que ejercen los gases en el estómago.
  • ¿Es mala para los huesos? No hay evidencia científica de que el agua con gas debilite la densidad ósea. Los problemas de fracturas asociados a bebidas carbonatadas suelen derivar de la ingesta de refrescos azucarados y no del agua carbonatada en sí.
  • ¿Acidifica el organismo? Aunque tiene un pH ligeramente ácido, el cuerpo compensa este efecto de manera natural exhalando el exceso de dióxido de carbono a través de los pulmones.

Consideraciones importantes para su consumo

Aunque el agua con gas es una opción saludable, existen grupos específicos a los que no se recomienda su consumo habitual. Esto incluye a personas con problemas intestinales como colon irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, así como a aquellos que padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o personas que sufren habitualmente de distensión abdominal.

En cuanto al embarazo, las mujeres pueden beber agua con gas sin problemas, siempre prestando atención al contenido en sodio. Por otro lado, es esencial recordar que las botellas de plástico o vidrio deben reciclarse correctamente en los contenedores correspondientes (amarillo y verde, respectivamente) y conservarse lejos de la luz solar directa para mantener sus propiedades.

Mitos del agua con gas - Boticaria García | Dia España #comermejorcadadia

tags: #que #pasa #si #pono #a #hervir