Comprendiendo a las Cabras: Desde sus Condiciones Químicas y Biológicas hasta la Biotecnología

Las cabras, mamíferos artiodáctilos domesticados por el hombre hace 10 mil años, no solo contribuyen a conservar los ecosistemas dispersando semillas y controlando malezas, sino que también son objeto de estudios que buscan comprender sus complejas respuestas fisiológicas, patologías y capacidades biotecnológicas. Desde enfermedades que las diezman hasta avances genéticos que las transforman en biorreactores, la ciencia explora a fondo lo que les sucede a estos animales.

Enfermedades y Condiciones Patológicas en Cabras

Las cabras pueden sufrir diversas afecciones que impactan su salud y la producción ganadera. A continuación, se detallan algunas de las más relevantes.

Carbunclo Bacteridiano: El "Grito de las Cabras"

Mapa de incidencia del carbunclo o ilustración de una cabra afectada

Una enfermedad que diezma los ganados rápidamente, especialmente en el estado Falcón, Venezuela, es el carbunclo bacteridiano, conocido popularmente como el "grito de las cabras". Su nombre se debe al berrido particular de las cabras al ser atacadas por los fuertes cólicos que se producen.

Epidemiología y Susceptibilidad

Los carneros y las cabras son, de los animales de cría, los más receptivos a esta enfermedad. En regiones áridas como la Península de Paraguaná, donde la cría de cabras constituye una riqueza natural, el flagelo ataca rebaños numerosos con cruel violencia, causando la muerte de animales jóvenes y viejos en pocos meses o incluso días.

Manifestaciones Clínicas

El criador puede observar que, al anochecer, los animales están en aparente salud, pero durante la noche se oyen gritos quejumbrosos y a la mañana siguiente aparecen uno o más animales muertos. Por lo regular, mueren de noche, sobre todo cuando cae una llovizna ligera. En el rigor del verano, se les puede ver caminando bien y de repente caen en decúbito lateral con convulsiones, gritando, la cabeza rígida hacia atrás, la vista extraviada, las narices dilatadas, y expulsan por la boca y narices espuma sanguinolenta, además de orinar sangre, expirando en pocos minutos. Otras veces, la muerte es más rápida, sin más síntoma que la caída fulminante con convulsiones. Esta forma de carbunclo superagudo o apoplectiforme es muy común al inicio de una epidemia o en días calurosos. En ocasiones, la evolución es más lenta: el animal se pone triste, espeluznado, no sigue al rebaño, no rumia, el vientre se abulta, y los fuertes cólicos se revelan por su inquietud y quejidos; la columna vertebral se arquea, los ojos se hunden, hay temblores musculares, orina y evacua sangre, y la respiración se acelera hasta que muere sin causar ruido. Esta forma, sin embargo, es muy rara.

Diagnóstico y Diferenciación

La carne de los animales que mueren repentinamente por la forma apopléctica es consumida por los habitantes con naturalidad, especialmente porque son los más gordos los afectados, aunque la carne se descompone con más rapidez. La observación del carácter epidemiológico y la marcha fulminante de la infección sugieren el carbunclo. Sin embargo, existen otras septicemias en rumiantes, las septicemias hemorrágicas, agrupadas por Lignieres bajo la denominación de pasteurelosis, que pueden confundirse con la forma apoplectiforme del carbunclo.

Las pasteurelosis son producidas por bacterias ovoides, aerobias, de centro claro y polos fuertemente teñidos con colores básicos de anilina, que no toman el Gram ni el Weigert. Estas bacterias, denominadas Pasteurella por Trevisan, se encuentran de forma saprofítica en aguas, pastos y tierras, y pueden causar epidemias fulminantes y devastadoras si su virulencia se exalta.

La septicemia hemorrágica tiene un carácter más epidémico que el carbunclo. La frecuencia con que los animales atacados de "grito" orinan sangre ya permitía diferenciarlo de la forma fulminante de aquella. La sangre de los animales afectados por el "grito" es negra e incoagulable, y el bazo es difluente y considerablemente aumentado de volumen, lo que consolida el diagnóstico de carbunclo. La certeza absoluta de la naturaleza carbonosa del "grito" se obtuvo mediante autopsias, inoculaciones a otras cabras, y el cultivo y aislamiento de la bacteridia carbonosa de la sangre de los animales infectados.

Casos de Estudio en Venezuela

Investigaciones realizadas en Venezuela, particularmente en la región Coriana, documentaron varios casos de carbunclo:

  • Caso 1º (Miraca): Una cabra amaneció muerta, con gritos en la madrugada. Presentaba manchas de sangre negra alrededor de las narices, abdomen abultado y timpánico, infiltración gelatinosa amarillenta en la región cervical y ganglios hemorrágicos. En la sangre y edema se encontró la bacteridia.
  • Caso Nº 2 (Inoculación experimental): Un macho cabrío gordo de cuatro meses fue inoculado con sangre del Caso 1. Desarrolló edema, fiebre, dificultad para moverse y murió en 32 horas. La serosidad del edema era propia del carbunclo, y la bacteridia, identificada como Bacillus anthracis, estaba presente en la sangre y órganos.
  • Caso 3: Se examinó un coágulo de una cabra muerta por "grito" y se encontró la bacteridia en el coágulo, el tejido muscular y la médula ósea.
  • Caso 4 (Adaure): En este lugar, morían de 3 a 5 animales al día. Una cabra lechera y gorda murió, presentando putrefacción cadavérica incipiente, edema gelatinoso, equimosis, sangre negra y bazo difluente. El Bacillus anthracis estaba presente en todos los órganos y la sangre.

Incluso en carne de animales muertos por "grito" (sesina), se encontraron bacteridias, aunque deformadas, sugiriendo una acción nociva del cloruro de sodio en la salazón sobre la vitalidad del germen.

Carbunclo en Humanos

El carbunclo está muy extendido en la región Coriana, afectando no solo a animales sino también al hombre, con muchos individuos que han sufrido la pústula maligna (ampolla de vaca). Estas pústulas pueden dejar cicatrices en la cara, brazos, piernas y tronco, e incluso causar la pérdida de un ojo. Los habitantes suelen curarlas con cantárida, buscando que la vejiga inicial "blanca" no se convierta en la temida "negra", transformándola en una úlcera simple que cicatriza. En octubre de 1906, también se registraron casos de carbunclo hemático en el Matadero de Caracas, donde se aisló el bacilo de Davaine de reses muertas.

Miotonía Congénita: Las Cabras que se "Desmayan"

Cabra se asusta al caer y se desmaya, reacción graciosa!.

Un fenómeno que a menudo se vuelve viral en videos son las cabras que se desploman repentinamente al asustarse. Esta condición se debe a la miotonía congénita, una enfermedad hereditaria causada por una mutación genética, específicamente del gen CLCN1. Esta mutación provoca una relajación muscular lenta.

Normalmente, para huir de una amenaza, los animales contraen y relajan sus músculos. En estas cabras, la relajación se retrasa, dejando los músculos rígidos e impidiendo el movimiento. La repentina rigidez muscular cuando el animal intenta huir hace que caiga desplomado al suelo, dando la impresión de que se han desmayado. Sin embargo, esta situación dura solo entre 5 y 20 segundos y no causa daño duradero por la caída, a menos que sea desde una altura elevada.

La cabra desmayada de Tennessee, también conocida como cabra miotónica, de piernas rígidas, nerviosa o con patas de palo, se ha rastreado al menos hasta el estado de Tennessee (Estados Unidos) a principios del siglo XX. Esta patología también puede ocurrir en personas y se conoce como enfermedad de Thomsen, que se transmite de forma dominante.

Cetosis: Un Desequilibrio Metabólico

Esquema del metabolismo de la glucosa en cabras

La cetosis es una enfermedad metabólica en las cabras que se presenta en dos momentos críticos: al final de la gestación, conocida como toxemia de la preñez, y al inicio de la lactación, denominada cetosis lactacional. La toxemia de gestación es más grave y afecta mayormente a hembras con alta prolificidad, comprometiendo la vida tanto de la madre como de sus crías.

Los signos tempranos pueden pasar desapercibidos. Se pueden observar signos nerviosos como temblor de músculos faciales y orejas, rechinar de dientes, visión disminuida o ceguera, y la cabeza hacia atrás (opistótonos), similar a los casos de tétanos. No existe un tratamiento completamente efectivo, y su éxito depende del reconocimiento temprano de los signos clínicos.

Prevención

La prevención es la estrategia más efectiva, económica y práctica. Incluye:

  • Evitar condiciones de estrés (hacinamiento, transporte).
  • Manejar lotes identificando animales similares para asegurar que todas tengan oportunidad de comer.
  • Proporcionar un espacio vital y de comedero acorde a la gestación.
  • Evitar que las cabras estén obesas al final de la gestación, ya que cualquier manejo dietético tardío podría predisponerlas aún más a este padecimiento.

Parásitos Internos y Externos

Esquema del ciclo de vida de un parásito intestinal de cabras

Los parásitos internos (helmintos) causan enfermedades clínicamente importantes (helmintiasis) en cabras de pastoreo y en libertad en la mayoría de las regiones. Los nematodos, trematodos y gusanos pulmonares pueden afectar negativamente a las cabras, causando pérdidas de producción devastadoras. Los cestodos, aunque generalmente no provocan enfermedades significativas, pueden ser un indicador visible de infestaciones parasitarias.

Signos Clínicos y Factores Ambientales

Los signos clínicos generales de la helmintiasis incluyen pérdida de peso, crecimiento deficiente, anemia, escaso pelo, edema submandibular y diarrea. Algunos parásitos, como los gusanos pulmonares, pueden causar signos específicos como tos o neumonía bacteriana. Las condiciones ambientales y la densidad de población influyen en la gravedad de los problemas parasitarios; las explotaciones superpobladas en ambientes cálidos y húmedos a menudo sufren helmintiasis grave, mientras que en ambientes áridos pueden tener menos problemas.

Manejo y Resistencia

El uso excesivo de fármacos antihelmínticos ha llevado a una mayor resistencia parasitaria. Por ejemplo, en 2008, un estudio reveló que el 48% de las explotaciones de pequeños rumiantes en el sudeste de EE. UU. tenían infestaciones por Haemonchus contortus resistentes a todos los fármacos disponibles. El paradigma actual de tratamiento de las helmintiasis se centra en:

  • Tratar solo cuando las cabras muestran signos clínicos.
  • Usar el recuento de huevos fecales para determinar la eficacia del fármaco.
  • Utilizar el manejo de pastos y nutrición para disminuir el riesgo de exposición.

También se busca criar selectivamente individuos con resistencia inherente a los parásitos y eliminar cabras con alta excreción de huevos. El sistema FAMACHA es una herramienta de bajo costo y validada para evaluar la gravedad de la anemia causada por H. contortus, identificando animales con mayor carga parasitaria para su tratamiento o sacrificio.

Parásitos Externos

Los piojos y los ácaros son parásitos externos frecuentes que rara vez causan enfermedades graves, pero una infestación extrema puede provocar anemia y un empeoramiento del estado general. Los signos clínicos incluyen prurito, alopecia y la presencia visible de los microorganismos en la piel y el pelo.

Artritis y Encefalitis Caprina (CAE)

La Artritis y Encefalitis Caprina (CAE) es una enfermedad lentiviral relacionada con la neumonía progresiva ovina (maedi-visna). Sus signos clínicos incluyen paresia progresiva en cabritos menores de un año, artritis (especialmente carpos inflamados) en adultos, agalactia con una ubre endurecida y pérdida de peso crónica y progresiva. Las cabras infectadas portan la enfermedad de por vida y pueden transmitirla vertical y horizontalmente a través del calostro, la leche, la sangre y las secreciones mucosas.

Peste de los Pequeños Rumiantes (PPR)

Experto veterinario vacunando una cabra contra la PPR

La Peste de los Pequeños Rumiantes (PPR), también conocida como peste ovina y caprina, es una enfermedad animal altamente contagiosa que amenaza a unos dos mil millones de pequeños rumiantes en el mundo. Se estima que 300 millones de familias que dependen de estos animales corren el riesgo de perder sus medios de subsistencia y podrían verse forzadas a migrar.

La PPR se ha extendido a un ritmo alarmante en los últimos 15 años, con más de 70 países declarando casos desde su identificación en Costa de Marfil en la década de 1940. Causa pérdidas económicas de hasta 2 000 millones de USD por año. La erradicación de esta enfermedad es factible y es un factor clave para acabar con la pobreza y el hambre, ya que el ganado ovino y caprino es esencial en las dietas rurales y crucial para superar la malnutrición.

Existe una vacuna asequible que proporciona inmunidad de por vida. La FAO y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) trabajan juntas para erradicar la enfermedad para 2030, concentrándose en África, Oriente Medio y Asia, replicando el éxito de la erradicación de la peste bovina.

Avances Biotecnológicos: Cabras Transgénicas

Ilustración de una cabra transgénica o laboratorio de biotecnología

La biotecnología ha abierto nuevas fronteras, permitiendo la modificación genética de cabras para producir proteínas humanas con fines terapéututicos, convirtiéndolas en verdaderos biorreactores.

Gluca: Producción de Glucocerebrosidasa para la Enfermedad de Gaucher

En la Universidad de Fortaleza (Unifor), Ceará, Brasil, se encuentra Gluca, la primera cabra transgénica de Latinoamérica producida mediante clonación con células genéticamente modificadas. Su nombre deriva de la proteína que porta en su leche, la glucocerebrosidasa, esencial para el procesamiento de glucocerebrósidos (un tipo de grasa celular).

La ausencia de esta proteína causa la enfermedad de Gaucher, una afección genética rara que compromete órganos como el hígado, el bazo y el sistema nervioso central, además de provocar dolor óseo. Gluca es parte de un experimento para que cabras transgénicas produzcan glucocerebrosidasa, que, una vez extraída y purificada, podrá transformarse en un biofármaco para combatir esta enfermedad.

Gluca, nacida en marzo de 2014, y Beta, una cabra clonada a partir de ella, forman el rebaño transgénico. En una lactación inducida, la presencia de glucocerebrosidasa en la leche de Gluca varió de 4 a 8 gramos por litro (g/l). Con un promedio de 5 g/l de cuatro cabras, se podría abastecer a los 700 pacientes de la enfermedad de Gaucher en Brasil, lo que podría ahorrar al gobierno brasileño más de 140 millones de reales anuales en medicamentos importados.

El desarrollo de Gluca se logró mediante la inserción de una secuencia genética compleja con el gen humano de la proteína glucocerebrosidasa en células de una cabra. Las mejores células se insertaron en ovocitos (con ADN materno removido), y el embrión clonado y transgénico se transfirió a una cabra no transgénica para gestación. Este método, aunque de baja eficiencia (1 animal sano y transgénico de 858 embriones transferidos a 60 receptoras), ha tenido un altísimo valor científico.

Biorreactores Animales en el Mundo

La producción de medicamentos utilizando animales como plataforma ha visto dos ejemplos en el mercado global:

  • ATryn: Aprobado en Europa (2006) y EE. UU. (2009), produce antitrombina alfa a partir de la leche de cabras transgénicas, usada para tratar el tromboembolismo en pacientes con deficiencia congénita de antitrombina hereditaria.
  • Ruconest: Aprobado en 2013, un medicamento para el angioedema hereditario, una deficiencia de la enzima inhibidora de esterasa C1 (C1INH), donde conejas transgénicas producen la enzima.

Estos ejemplos demuestran el interés de las farmacéuticas en elaborar fármacos con animales, con la estimación de que el uso de animales como biorreactores puede reducir los costos hasta en un 80% en comparación con otras técnicas biotecnológicas.

Proyecto de la Uece: hG-CSF para el Sistema Inmunológico

También en Ceará, Brasil, la Universidad del Estado de Ceará (Uece) ha desarrollado cabras transgénicas con el gen codificador del factor estimulante de colonias de granulocitos humanos (hG-CSF). Este factor es crucial para reforzar el sistema inmunológico en pacientes con quimioterapia y en aquellos vulnerables a infecciones oportunistas, como los que padecen Sida.

Estos experimentos han logrado producir 600 microgramos (mcg) de la proteína por litro (l) de leche de cabra, una cantidad significativamente mayor que la reportada en proyectos similares en Corea del Sur (50 mcg/l). Las proteínas producidas en las cabras transgénicas de la Uece y Unifor son idénticas a las humanas, facilitando su adaptación al organismo.

A pesar del éxito científico, el principal desafío radica en encontrar un socio empresarial para purificar la proteína de la leche y realizar los ensayos clínicos. Las industrias farmacéuticas a menudo prefieren no cambiar los sistemas de producción existentes (con bacterias u ovarios de hámster), a pesar de que el costo de fabricación en animales es menor. Sin embargo, los investigadores creen que Brasil aún tiene tiempo para convertirse en un referente en esta área.

Comportamiento y Bienestar de las Cabras

Más allá de sus características biológicas y patológicas, el bienestar y comportamiento de las cabras son aspectos fundamentales para su manejo y producción.

Interacciones Sociales y Entorno

Cabras pastando en un campo con estructuras para trepar

A diferencia de otras especies de abasto, las cabras no suelen exhibir comportamientos anormales cuando están confinadas. El principal problema es la frustración y el aburrimiento debido a la incapacidad de realizar comportamientos naturales. En entornos naturales, rara vez se unen a grupos sociales establecidos si no están emparentadas. Sin embargo, en entornos de producción, se mezclan cabras con nuevos grupos, lo que puede provocar interacciones agonistas como cabezazos, persecuciones y mordiscos, generando estrés.

En confinamiento, las cabras suelen alimentarse en comederos a nivel del suelo, a menudo con espacio insuficiente, lo que aumenta las interacciones agonistas. Brindar oportunidades para una alimentación más natural, como a la altura de los ojos o en comederos elevados, puede reducir la competencia, aunque también pueden competir por estas plataformas si el acceso es limitado.

Proporcionar sustratos preferidos en el suelo (superficies duras como madera, esteras de goma, listones de plástico) y espacio vertical para trepar y descansar fomenta comportamientos naturales. En la producción de cabras lecheras, los cabritos se separan temprano de sus madres y se crían artificialmente, lo que puede afectar sus respuestas conductuales. Es crucial investigar el impacto total de esta separación temprana. Proporcionar enriquecimiento a los cabritos, como objetos para trepar, masticar y acicalarse, mejora su bienestar y fomenta comportamientos de juego.

Vínculo Humano-Animal y Capacidades Cognitivas

Cabra interactuando con una persona, demostrando afecto

Estudios recientes han demostrado que las cabras son capaces de construir relaciones emocionales con los humanos, similar a perros y gatos. Ante situaciones complejas, piden ayuda a los investigadores, observándolos y regresando al problema. Además, son muy inteligentes: diferencian colores, comprenden órdenes, tienen buena memoria e incluso detectan cuando algunos no pertenecen a un grupo. Un estudio de 2019 reveló que las cabras son empáticas entre sí, diferenciando la felicidad y el disgusto en los balidos de otros miembros de su especie.

Sus emociones también se perciben físicamente; por ejemplo, cuando están enojadas, sus vellos corporales se erizan y se echan hacia atrás. Se ha observado que, al ser separadas de sus compañeros, las cabras pueden entrar en una etapa de decaimiento. Incluso los machos sementales muestran preocupación por compañeros enfermos. Investigaciones recientes también indican que las cabras pueden discriminar matices emocionales en la voz humana, tanto en estados de felicidad como de enojo. Establecen fuertes vínculos con sus cuidadores, llegando a esperar un saludo diario. Es innegable el impacto mutuo en esta relación, con cuidadores y cabras teniendo sus favoritos.

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