El pollo a la broaster es una preparación culinaria que se caracteriza por su método de cocción y su distintivo empanado. Este plato ha ganado gran popularidad en diversas gastronomías, adaptándose a los gustos locales y convirtiéndose en una opción predilecta para muchos.
Origen y Evolución
Las frituras de pollo tienen una larga historia, con evidencias de su existencia en culturas antiguas de todo el mundo, incluyendo Roma, Egipto y China. Ya en la Edad Media, estas preparaciones estaban presentes en Europa. El auge de la fritura de pollo en los Estados Unidos se vio impulsado en los siglos XVIII y XIX, gracias a la disponibilidad de manteca y al desarrollo de razas de cerdo de mayor tamaño y crecimiento más rápido, que permitían convertir los restos de comida en calorías de manera económica.
La introducción del hierro fundido en la cocina del sur de los Estados Unidos en el siglo XIX facilitó la popularización del pollo frito como alimento básico. Posteriormente, los esclavos africanos aportaron condimentos y especias que enriquecieron la receta tradicional escocesa, mejorando significativamente su sabor. Dado que muchos esclavos criaban pollos, la costumbre de freír pollo en ocasiones especiales se extendió por las comunidades afroamericanas del sur, perdurando incluso tras la abolición de la esclavitud.
Antes de la industrialización y el desarrollo de las razas "broiler", solo los pollos jóvenes eran adecuados para la cocción rápida a alta temperatura. Los ejemplares más duros requerían cocciones más largas a menor temperatura, a veces precedidas por un ablandamiento en líquido o un freído lento seguido de un dorado.
En el siglo XX, la técnica de fritura a presión, conocida en inglés como broasting, dio origen al concepto de "pollo broaster". Este método acelera el proceso de cocción mediante la vaporización de la humedad del pollo, lo que incrementa la presión interna y reduce la temperatura de cocción necesaria. El vapor contribuye a la cocción de la carne, manteniéndola jugosa y tierna, mientras el empanado se mantiene crujiente.

Características del Pollo a la Broaster
Lo que distingue al pollo frito de otras preparaciones similares es que habitualmente se corta por las articulaciones, manteniendo los huesos y la piel intactos. No se utilizan ejemplares enteros, sino que se dividen al menos en sus cuatro partes principales. Los cortes de "carne blanca" provienen de la parte delantera del animal (pechuga y alitas), donde las fibras musculares están menos desarrolladas.
Para preparar los trozos de pollo para freír, estos pueden marinarse en suero de mantequilla, leche o simplemente mojarse en ellos, o pasarse por huevo. Para evitar salpicaduras y asegurar una cocción uniforme, los trozos de pollo se secan rebozándolos en harina o una sustancia similar. A la harina se le pueden añadir condimentos como sal, pimienta, cayena, pimentón, ajo en polvo, cebolla en polvo o mezclas de aliños.
Tradicionalmente se utilizaba manteca para freír el pollo, pero en la actualidad son comunes los aceites vegetales como el de maíz, cacahuete, colza o girasol. La temperatura ideal del aceite para freír el pollo broaster debe ser alrededor de los 180 °C. Si el aceite está demasiado frío, el pollo se cocinará de forma lenta y absorberá más grasa, resultando aceitoso. Si está demasiado caliente, se dorará rápidamente por fuera pero quedará crudo en el interior.
El empanado añade una corteza exterior crujiente que ayuda a retener los jugos de la carne, aunque también puede absorber grasa durante el proceso de fritura. La técnica de fritura a presión (broasting) permite que el pollo se cocine más rápido, conserve sus jugos y no absorba una cantidad excesiva de aceite.
Técnicas de Fritura
Existen tres técnicas principales para freír pollo:
- Fritura en sartén: Requiere una sartén resistente y una cantidad de aceite que no cubra completamente el pollo. Los trozos se sellan inicialmente a alta temperatura, luego se baja la temperatura para la cocción. El tiempo de volteo es un tema de debate entre los cocineros.
- Fritura en profundidad: Utiliza una freidora o un recipiente donde los trozos de pollo puedan sumergirse completamente en aceite caliente. Los trozos pueden enharinarse o pasarse por un rebozado líquido a base de harina, huevo, leche y condimentos.
- Fritura a presión (Broasting): Conocida como broasting, acelera el proceso. La humedad del pollo se vaporiza, aumentando la presión y reduciendo la temperatura de cocción. El vapor ayuda a cocinar la carne, manteniéndola jugosa y tierna.
Freidoras Henny Penny
Variantes y Adaptaciones
El pollo broaster ha sido adoptado en diversas cocinas, con adaptaciones locales notables:
Alitas de pollo
Conocidas como Buffalo wings en Estados Unidos, originarias de Búfalo, Nueva York.
Nuggets de pollo
Un producto industrialmente reconstituido a partir de pollo deshuesado.
Cortes de pollo
Filetes rusos de pollo empanados y fritos, consumidos en sándwiches.
Pollo con pasta de gamba
Popular en restaurantes de estilo hongkonés en Singapur y Malasia.
Milanesas de pollo
En Argentina y Uruguay, el pollo frito en forma de milanesa (filete pasado por huevo batido y pan rallado) es común. Las versiones hechas con el cuarto trasero se denominan "milanesas de pollo", y las hechas con la pechuga son "supremas".
Pollo Broaster en Latinoamérica
En Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela y Perú, la preparación del pollo frito bajo presión es la forma más popular, llegando a ser sinónimo de pollo frito. Se valora por preservar la jugosidad de la carne y su facilidad de preparación en casa.

Preparación Casera del Pollo Broaster
Preparar pollo broaster en casa es posible siguiendo algunos principios clave:
Ingredientes básicos (para 4 personas):
- 1 pollo entero, trozado
- 500 ml de suero de leche (o leche con jugo de limón)
- Sal y pimienta, al gusto
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de pimentón
- 2 tazas de harina común
- ½ cucharadita de comino o ají molido (opcional)
- Aceite para freír, cantidad necesaria
Pasos de preparación:
- Preparar el pollo: Trocear el pollo y colocarlo en un bol. Cubrir con suero de leche y añadir sal, pimienta, ajo en polvo y pimentón. Mezclar bien, tapar y refrigerar por al menos 2 horas para marinar.
- Preparar el rebozado: En otro recipiente, mezclar la harina con sal, pimienta, pimentón y comino o ají molido (si se usa). El condimento del rebozado es crucial para el sabor característico.
- Empanar el pollo: Retirar el pollo del marinado, dejar escurrir ligeramente y pasarlo por la mezcla de harina, presionando para que se adhiera bien. Para una textura extra crujiente, se puede repetir el proceso: volver a pasar por el marinado y luego por la harina.
- Freír el pollo: Calentar abundante aceite en una olla profunda o freidora a unos 180 °C. Freír el pollo en tandas, sin amontonarlo, durante 12 a 15 minutos, girándolo a mitad de cocción, hasta que esté dorado y bien cocido por dentro.
- Servir: Retirar el pollo y colocarlo sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir caliente, acompañado de papas fritas, ensaladas y salsas al gusto.
La clave para un pollo broaster exitoso en casa reside en un buen marinado, un rebozado bien condimentado y un control preciso de la temperatura del aceite durante la fritura.