La materia es todo aquello que ocupa espacio, tiene peso y que puede ser percibido por los sentidos. La materia puede sufrir transformaciones, las cuales se clasifican principalmente en dos tipos: temporales (físicas) y permanentes (químicas).
Tipos de Transformaciones de la Materia
Cambios Físicos (Transformaciones Temporales)
Las transformaciones temporales ocurren cuando la materia es alterada pero luego recupera su condición inicial. Se trata de transformaciones físicas, tras las cuales la materia no pierde sus propiedades y vuelve a su estado original. Por ejemplo, el agua congelada, al derretirse, vuelve a su fase líquida sin perder ninguna de sus propiedades fundamentales.
Cambios Químicos (Transformaciones Permanentes)
Por otro lado, las transformaciones permanentes ocurren cuando se altera por completo la condición inicial de la materia. Tras este cambio, la materia no vuelve a su estado original, ya que se han formado nuevas sustancias con propiedades diferentes. Son cambios producidos por alteraciones químicas que causan una transformación irreversible.
La Fusión (Derretimiento) como Proceso Físico
El derretimiento, o fusión, es un proceso físico que resulta en la transición de fase de una sustancia de un sólido a un líquido. Esto ocurre cuando aumenta la energía interna de los sólidos, típicamente por la aplicación de calor, el cual eleva la temperatura de la sustancia hasta su punto de fusión. Las sustancias en el estado fundido generalmente reducen su viscosidad con el aumento de temperatura.
Este proceso es reversible. Por ejemplo, al calentar un trozo de plomo, se puede observar que se derrite a cierta temperatura. Si se permite que el plomo fundido se enfríe, volverá a un estado de agregado sólido. En general, un cuerpo sólido se transforma en líquido al calentarse, y un líquido en sólido al enfriarse.
Para cada sustancia química, existe una cierta temperatura a la cual cambia de un estado sólido a líquido; esta es la fusión, y la temperatura se denomina punto de fusión. Cuando ocurre el proceso inverso (de líquido a sólido), se produce la solidificación. Los experimentos han demostrado que el punto de fusión y el punto de solidificación coinciden para materiales iguales a la misma presión.

El Derretimiento de la Mantequilla: Un Cambio Físico
Considerando las definiciones anteriores, el derretimiento de la mantequilla es un cambio físico. Cuando la mantequilla sólida se calienta, sus moléculas comienzan a moverse más rápidamente, superando las fuerzas que las mantienen en una estructura sólida rígida, y se mueven a una fase líquida. Sin embargo, la composición química de la mantequilla no cambia; sigue siendo la misma sustancia, solo en un estado diferente.
Las propiedades inherentes de la mantequilla (su sabor, olor, composición de grasas, etc.) se mantienen intactas, aunque su estado físico y algunas propiedades como la viscosidad cambian. Además, si la mantequilla derretida se enfría, volverá a solidificarse, demostrando la reversibilidad característica de un cambio físico.
Consideraciones Termodinámicas de la Fusión
Desde el punto de vista de la termodinámica, en el punto de fusión el cambio en la energía libre de Gibbs (∆G) de las sustancias es cero, pero hay cambios distintos de cero en la entalpía (H) y la entropía (S), conocidas respectivamente como entalpía de fusión (o calor latente de fusión) y entropía de fusión. Por tanto, la fusión se clasifica como una transición de fase de primer orden, lo que subraya su naturaleza física.
Bajo condiciones estándar, el punto de fusión de una sustancia es una propiedad característica, y a menudo es igual al punto de congelación. Aunque bajo ciertas condiciones puede ocurrir superenfriamiento o sobrecalentamiento, donde una sustancia puede permanecer en un estado más allá de su punto de fusión o congelación sin cambiar de fase, esto no altera la naturaleza fundamental del derretimiento como un cambio físico.