Las sopaipillas son un clásico chileno indiscutible. Especialmente durante los días de lluvia, cuando la disputa culinaria surge entre elegir sopaipillas o calzones rotos. Este plato se sirve tanto en eventos patrios como en restaurantes, ya sea como parte de la panera o como un aperitivo acompañado de un buen pebre. La combinación de sopaipilla y pebre es, para los chilenos, un esencial a la altura del chorizo y la morcilla en una parrilla.

¿Qué hace a una sopaipilla realmente rica?
La clave reside en dos factores fundamentales: la cantidad de puré de zapallo (calabaza) en la mezcla y una técnica de fritura correcta. A diferencia de las tortas fritas, en Chile se incorporó el zapallo para otorgar un gusto extra a la masa. Para obtener el mejor resultado, se recomienda cocinar el zapallo al horno, evitando hervirlo en agua; esto permite que pierda líquido y no se necesite añadir exceso de harina, logrando una masa lisa, suave y elástica.
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Preparación de la masa base
Para comenzar, estile el zapallo cocido y páselo por un cedazo o utilice una minipimer hasta obtener un puré homogéneo. Es recomendable dejarlo enfriar antes de procesar.
Pasos para la elaboración:
- En un bol grande, coloque la harina y haga una cavidad en el centro.
- Añada el puré de zapallo, la manteca derretida, la sal y un toque de agua o leche.
- Forme una masa que no se pegue a la mesa; debe sentirse elástica al tacto.
- Deje reposar la masa durante 20 minutos para relajar el gluten.
- Usleree hasta alcanzar un espesor de medio centímetro y corte en círculos de 10 cm.
- Perfore cada círculo con un tenedor antes de freír.
| Ingrediente | Función |
|---|---|
| Zapallo | Aporta sabor, color y humedad. |
| Harina | Estructura principal de la masa. |
| Manteca | Aporta suavidad y textura. |
El arte de la fritura perfecta
La temperatura del aceite es crucial para obtener una fritura menos aceitosa. Fría de dos a tres unidades a la vez durante un minuto por lado. Las sopaipillas deben quedar doradas, pero nunca oscuras. Al retirar, colóquelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Si busca la experiencia completa, acompáñelas con un vino Cabernet Sauvignon.
Consejos para evitar problemas comunes
Si sus sopaipillas quedaron duras, existen dos causas probables: un amasado excesivo, que desarrolla demasiado el gluten, o que los polvos de hornear estén vencidos. Recuerde medir siempre la harina: lo ideal es llenar la taza sacándola con una cuchara y nivelando con un cuchillo para no compactarla.
Sopaipillas pasadas (con almíbar de chancaca)
Si prefiere las sopaipillas dulces, puede prepararlas en almíbar. Disuelva un pan de chancaca en dos tazas de agua con una cáscara de naranja, un palito de canela y clavos de olor. Deje hervir lentamente y, si desea más consistencia, agregue una cucharadita de maicena disuelta en agua fría. Incorpore las sopaipillas en la mezcla durante 5 minutos para que absorban el sabor.