Desde sus inicios, Crepes & Waffles se ha consolidado no solo como una cadena de restaurantes, sino como un proyecto con una profunda alma social y un compromiso inquebrantable con el bienestar humano y la sostenibilidad. Fundada en abril de 1980 por Beatriz Fernández y Eduardo Macías, la primera crepería abrió sus puertas en el barrio Chicó, al norte de Bogotá, inicialmente con una barra de madera y sin sillas ni mesas. Los fundadores creyeron firmemente en el lema que guía a la compañía: “Si llegas al corazón te quedas en la mente”.

Origen y Filosofía: Una Empresa con Alma Social
Los Fundadores y el Nacimiento de una Visión
Desde el principio, Beatriz y Eduardo trabajaron muy cerca de sus colaboradoras. Esta cercanía les permitió ver una realidad que los marcó profundamente: muchas mujeres eran madres cabeza de hogar y vivían situaciones difíciles, incluyendo violencia, inseguridad o falta de acceso a servicios esenciales como la salud. En un país lleno de desigualdades, la pareja fundadora entendió que una empresa no podía ser solo un negocio; tenía que ser una fuerza transformadora. Así nació la filosofía de Crepes & Waffles: crear una empresa con alma, liderada por mujeres, que inspire, acompañe y genere oportunidades reales.
El Alma Femenina como Pilar
Las mujeres han sido, desde el inicio, el corazón de Crepes & Waffles. Con ellas empezó todo, y gracias a su fuerza, compromiso y poder transformador, la marca ha crecido con una identidad única. Crepes & Waffles cree en el poder femenino, en el trabajo hecho con amor y en el servicio con sentido. Hoy, la empresa cuenta con 6000 empleados, de los cuales el 91% son mujeres y el 75% de ellas son cabeza de familia. Este enfoque ha hecho que la empresa esté en el corazón de los colombianos como parte de su patrimonio emocional.

Expansión y Crecimiento Sostenido
Primeros Pasos en Colombia
La expansión de Crepes & Waffles comenzó poco después de su fundación. El 10 de octubre de 1983, se abrió el segundo local en el centro internacional de Bogotá, transformando la barra de madera en mesas individuales e introduciendo el servicio personalizado. En 1984, la marca dio su primer paso fuera de Bogotá, inaugurando un local en Cartagena de Indias. Entre 1988 y 1994, la compañía consolidó su presencia nacional: en 1988, abrieron su tercer local en el Bulevar Niza, Bogotá; al año siguiente llegaron a Cali, y en 1994, conquistaron Medellín, abriendo un restaurante en el barrio El Poblado. Estos pasos fueron clave para afianzar la marca en el corazón de los colombianos, que hoy disfrutan de sus sabores en 19 ciudades del país.
La Conquista Internacional
En 1995, Crepes & Waffles dio un salto importante hacia la internacionalización, abriendo su primer restaurante en Quito, Ecuador. Esta apertura marcó el inicio de una nueva etapa para llevar sus sabores y propósito a otros países. Dos años después, en 1997, la expansión continuó hacia Centroamérica con la llegada a Panamá. En 1998, además de abrir en Barranquilla, cruzaron fronteras nuevamente para llegar a Venezuela, con un local en Caracas. Para el año 2000, la compañía ya contaba con 29 puntos de venta en cinco ciudades de Colombia y tres países de Latinoamérica.
La expansión siguió con pasión y amor: en 2001, abrieron locales en Madrid, España, y en Ciudad de México, México. Posteriormente, en 2004, llegaron a Pereira; en 2007, a Lima, Perú; y en 2009, a São Paulo, Brasil. Cuatro años después, en 2012, su sabor llegó a Chile, con un nuevo punto en el Mall Costanera Center de Santiago. Hoy, en 2025, la empresa cuenta con más de 180 puntos de venta en Colombia y más de 30 a nivel internacional, cubriendo países como Ecuador, Chile, Panamá, México y España.

Compromiso Social y Ambiental: Un Modelo Regenerativo
Bienestar de los Colaboradores
En 1986, con solo cuatro locales, Crepes & Waffles creó un programa audaz para prestar dinero sin intereses a sus empleados, con el objetivo de mejorar sus viviendas. Beatriz y Eduardo creyeron en la idea de que los trabajadores vivieran cerca y se acompañaran, un gesto que rompió esquemas empresariales al priorizar el bienestar humano. Este programa ha financiado proyectos de salud, educación y más de 1000 hogares. Como señaló Beatriz Fernández, “Nosotros íbamos caminando, fluyendo, haciendo desde el corazón. Hacíamos de país, de empresa, de amigos, de familia… De todo”.
Abastecimiento Regenerativo y Apoyo Campesino
Crepes & Waffles entendió que su rol podía ir mucho más allá de vender comida, buscando reconectar el campo con la ciudad. Por ello, la empresa trabaja de la mano con pequeños productores, comunidades campesinas y guardianes de la tierra, promoviendo la agricultura regenerativa y el comercio justo. Se apoya a los proveedores con formación, asistencia técnica y relaciones comerciales basadas en la confianza y el respeto, reafirmando que para la empresa, “lo humano siempre está primero”.
Felipe Macías Fernández, hijo de los fundadores, lidera este enfoque ambiental, integrando el respeto por el medio ambiente a la esencia de la empresa. Crepes & Waffles considera al campesino como la persona más importante del país, siendo el guardián de la naturaleza, el alimento y generador de cultura. Son aliados clave para cuidar el medio ambiente, recuperarse del cambio climático y asegurar los alimentos.

Proyectos Comunitarios de Alto Impacto
- Putumayo: Con enorme esfuerzo, se han sustituido sembrados de coca por pimienta, y la comunidad se ha organizado para conservar el bosque y desarrollar proyectos cooperativos de conciencia ambiental. Hoy, 575 familias de pequeños productores están organizadas en diez regiones productoras, con compras de la empresa que pasaron de $588 millones en 2017 a más de $1360 millones en 2019.
- Montes de María: En esta región, donde solo subsiste el 8% del bosque seco tropical nativo, Crepes & Waffles tiene el proyecto más grande de regeneración de ecosistemas. Se compran productos como fríjol y miel (con sobreprecios del 60% y 20% respectivamente) a cambio de que los campesinos dejen zonas de reserva boscosa en sus fincas. Actualmente, 253 familias han organizado y preservado 5000 hectáreas de bosque con agroecología, con una compra de 57 toneladas de productos.
- Cajamarca: La empresa apoyó a la comunidad campesina de Cajamarca en 2017, cuando votaron "NO" al proyecto minero La Colosa, defendiendo así que los Andes tropicales son una despensa agrícola y alimentaria. Como resultado, 23.545 hectáreas ya no serán destinadas a la minería. A pesar de que la arracacha no estaba en su menú, Crepes & Waffles decidió comprar seis toneladas mensuales de este producto (del cual Cajamarca es el primer productor mundial) directamente a 80 familias desde 2019, incrementando en un 100% sus ingresos y asegurando un mercado estable.

La metodología de trabajo con los productores es “VENDA Y APRENDA”, donde se flexibilizan los estándares iniciales para que puedan comenzar a vender rápidamente, estableciendo mínimos viables. Se acompaña a los productores en su progreso, reconociendo su cambio cultural y esfuerzo de conservación ambiental mediante ventas justas y precios que lo reflejen. La empresa busca que por cada plato consumido, se siembre un árbol, cuyo costo se suma al plato, convirtiendo los negocios en agentes de cambio que compiten por diferenciación, no por volumen.
Innovación y Adaptación: De Arte-Sano a CrepesEnCasa
Reinventando la Experiencia Gastronómica
En 2013, Crepes & Waffles dio vida a Arte-Sano, un concepto innovador que fusiona tradición y vanguardia. Este espacio fue creado para explorar nuevos sabores y formas de expresión culinaria, concibiéndolo como un lugar donde imaginar sin límites y transformar los sabores tradicionales en nuevas experiencias, manteniendo siempre la filosofía de ofrecer alimentos honestos, preparados con pasión y respeto por los ingredientes.
La Resiliencia en la Pandemia y Post-Pandemia
El 19 de marzo de 2020, por primera vez en más de 40 años, Crepes & Waffles cerró sus puertas debido a la pandemia. En medio de la incertidumbre, la empresa eligió confiar: no suspendió contratos y envió a sus colaboradores a casa. Ante la prolongación de la pausa, un pequeño grupo de trabajadores se ofreció como domiciliarios, y el 3 de abril comenzaron a enviar helados a domicilio. Así nacieron nuevas vías de negocio como el Camión Heladero, el Centro de Servicios y una red de entrega que expandió su alcance, demostrando una reinvención con más fuerza y amor que nunca.

Tras los tiempos difíciles, 2022 trajo la alegría de ver los restaurantes y heladerías llenos de vida, renovando su propósito. La empresa no solo regresó, sino que evolucionó. Nació CrepesEnCasa, una nueva forma de compartir su esencia mediante una línea de productos (masas, salsas, vinagretas) para recrear los sabores en casa. En 2023, se diversificó aún más con Crepes & Waffles To Go, uniendo los sabores de sal y dulce de su carta en la facilidad de acceso que ofrecen sus heladerías, manteniendo la calidad y el servicio característicos.
Reconocimiento y Proyección Futura
Con 43 años en el mercado colombiano, Crepes & Waffles se ha convertido en una de las empresas más admiradas por líderes de opinión, ocupando el tercer puesto, solo por debajo de Ecopetrol y EPM, según Cifras&Conceptos. En 2021, la compañía experimentó un repunte significativo, con un aumento del 64.3% en sus ingresos y del 558% en sus utilidades.
El presidente de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodres), Guillermo Henrique Gómez, destaca que Crepes & Waffles es “una marca colombiana que ha dado la batalla”, siendo una gran vitrina de la cocina nacional y un ejemplo de responsabilidad social. Su fuerza laboral, mayoritariamente femenina (73% mujeres cabeza de familia), y sus innovadores proyectos de siembra de cultivos que se incorporan a la cocina, la posicionan como un “ejemplo del sello de la cocina colombiana”. Esta historia, que comenzó con una idea sencilla y mucha pasión, continúa escribiéndose cada día con amor, sabor y compromiso, llevando su esencia a nuevos lugares.