Un indicador de pH es una sustancia que permite conocer la acidez o alcalinidad de un producto mediante un cambio de color. En diversos sectores, como la industria alimentaria y cosmética, estos indicadores son cruciales para el control de calidad y la formulación en investigación y desarrollo. Tradicionalmente, muchos de los indicadores utilizados en el laboratorio, como la fenolftaleína, provienen de un origen sintético. Sin embargo, estos pueden ser costosos, tóxicos para la salud y contaminantes para el medio ambiente. La reglamentación europea, por ejemplo, considera la fenolftaleína un producto potencialmente tóxico y recomienda su sustitución por alternativas menos peligrosas (Chinchón Yepes, 2016).
Ante esta problemática, la investigación se ha centrado en la búsqueda de indicadores de pH de origen natural, que sean seguros, económicos y ecológicos. Un ejemplo prometedor lo constituyen las antocianinas, pigmentos presentes en diversas plantas, como la cebolla morada.
Las Antocianinas: Indicadores Naturales de pH
Los indicadores de pH de tipo natural son moléculas responsables de las coloraciones presentes en flores, plantas, frutas y vegetales. Varios de estos compuestos orgánicos son denominados antocianinas, las cuales son reconocidas en la naturaleza gracias a sus vibrantes colores morado, azul y rojo. Un ejemplo claro se observa en el fruto rojizo, cuyo color puede deberse a un grupo de antocianinas. Estas sustancias permiten determinar si un medio es ácido o básico en función del color que adopten, reflejando la concentración de iones de hidrógeno en una sustancia.

Extracción de Antocianinas de la Cebolla Morada
La cebolla morada (Allium cepa), al igual que el repollo morado (Brassica oleracea), es una fuente rica en antocianinas. El propósito de estudios como el de Arteaga B., B. E., & Oquendo C., S. V. (2019) ha sido extraer estas antocianinas y utilizarlas como sustitutos de los indicadores sintéticos.
La metodología utilizada para extraer las antocianinas de la cebolla morada suele ser una extracción acuosa, empleando agua como solvente y calentando por aproximadamente 10 minutos. Una vez extraído, el indicador se almacena en un frasco ámbar para evitar la degradación de las antocianinas, que son sensibles a la luz. Esta solución colorida se puede luego utilizar para determinar cualitativamente el carácter ácido, neutro y básico de diferentes sustancias, e incluso como indicadores en titulaciones ácido-base.
Existen diversas técnicas para la extracción de colorantes naturales que pueden usarse con fines experimentales en el hogar:
- Una de ellas consiste en macerar las pieles de flores, frutas o tallos, como la cebolla morada, en un recipiente con alcohol o agua durante toda la noche. Este método puede mejorar el rendimiento si previamente se tritura el material usando una licuadora, mortero o desmenuzando con las manos.
- Otra técnica más rápida es dejar el material en reposo dentro de un caldero con agua hirviendo por alrededor de media hora. Posteriormente, usando papel filtro o un tamiz, se remueven los sólidos remanentes y se conserva la solución colorida.
Cambio de Color de las Antocianinas de la Cebolla Morada según el pH
La capacidad de las antocianinas para cambiar de color en función del pH es su principal característica como indicador. Los resultados obtenidos con extractos de cebolla morada, al igual que con el repollo morado, han demostrado su eficacia. Al determinar el pH de sustancias comunes como bicarbonato, zumo de limón, leche, cloro, clara de huevo y agua, los cambios de color son evidentes y comparables con estudios bibliográficos.
Las antocianinas presentes en la cebolla morada, de manera similar a las de la col lombarda, presentan un color morado característico a pH neutro. Sin embargo, al añadir un ácido, el extracto cambia a un tono rojo. Si se incorpora una base, se pueden observar los siguientes cambios de color:
- Un tono azul (aproximadamente pH 8)
- Un color verde (para pH entre 9 y 13)
- Un color amarillo (para pH 14)
¿Qué es el pH?
Por ejemplo, en un experimento casero, al usar jugo de col lombarda (análogo a la cebolla morada por sus antocianinas), se observa que la mezcla adopta diferentes colores. El jugo morado actúa como líquido neutro. Al añadir compuestos, estos reaccionan, pasando del morado inicial al rojo con compuestos ácidos (como zumo de limón o vinagre), y a tonos azules o verdes con medios básicos. Los estudios han mostrado que, aunque pueden existir desviaciones (por ejemplo, 20% para bicarbonato y menos del 14% para otras sustancias), estos indicadores naturales proporcionan una estimación cualitativa fiable del pH.
Aplicaciones y Potencial de los Indicadores de pH Naturales
La utilización de antocianinas de la cebolla morada como indicadores de pH ofrece múltiples beneficios. Son una alternativa asequible, no tóxica y respetuosa con el medio ambiente frente a los indicadores sintéticos. Su facilidad de extracción los hace ideales para experimentos educativos y aplicaciones pedagógicas en laboratorio.
En la industria, el control del pH es fundamental para la estabilidad y calidad de productos. Para bebidas y lácteos, por ejemplo, el pH es un indicador químico clave. En sistemas altamente ácidos, pigmentos como las antocianinas muestran su mejor estabilidad y viveza cromática. Sin embargo, una elevación del pH hacia la neutralidad o alcalinidad puede provocar su rápida degradación. Esto subraya la importancia de monitorear el pH utilizando indicadores adecuados, donde las antocianinas naturales pueden jugar un rol vital, especialmente en formulaciones que buscan ser veganas o de "etiqueta limpia".