Las trufas veganas de dátiles que vamos a preparar son una delicia crudivegana saludable y nutritiva, ideal para merendar o tomar como postre después de las comidas. A diferencia de las trufas tradicionales, hechas fundamentalmente con cobertura de chocolate dulce y nata, estas bolitas no llevan azúcar refinado ni necesitan ningún tipo de cocción. En lugar de nata para dar cuerpo y suavidad, se utilizan dátiles como base, que les aportan el dulzor y la blandura necesarios.
Esta receta es fantástica para todas aquellas personas que siguen un menú crudivegano o que buscan un bocado que llene de energía sin remordimientos. Al ser ingredientes naturales, sanos y sin procesar, estas trufas nos aportan multitud de vitaminas y nos ayudan a mantener la línea. Es una cocina que prioriza siempre lo natural y vegetal.

Ingredientes necesarios para las trufas crudiveganas
Como estos dulces se hacen completamente en crudo, es conveniente que las materias primas sean de primera calidad y ecológicas a poder ser. Para elaborar estas trufas puedes optar por diferentes combinaciones de ingredientes según tu preferencia:
Opción 1: Trufas de dátiles, coco y especias
- 20 dátiles secos ecológicos (preferiblemente Medjool por ser más jugosos).
- 1 cucharada de aceite de coco ecológico.
- 1 cucharada de manteca de cacao ecológica.
- 2 cucharadas de cacao en polvo.
- 30 g de coco rallado.
- Especias: ½ cucharadita de canela, el contenido de media vaina de vainilla y ½ cucharadita de ras el hanout (opcional para un toque exótico).
Opción 2: Trufas de chocolate con nueces y algarroba
- 200 g de dátiles sin hueso y carnosos.
- 115 g de nueces peladas.
- 2 cucharadas de cacao en polvo (si es cacao crudo, mejor por su intensidad y nutrientes).
- 1 ½ cucharadas de harina de algarroba.
- Una pizca de sal.
Bolitas de dátiles y frutos secos 🥜
Preparación paso a paso
La elaboración es de lo más sencilla y puede estar lista en muy poco tiempo, incluso en menos de 5 minutos si buscas una versión rápida.
Paso 1: Procesar los frutos secos
En primer lugar, coloca las nueces o cacahuetes en un procesador de alimentos o una batidora potente. Bate durante unos segundos hasta que estén desmenuzadas o convertidas en polvo, según la textura que desees.
Paso 2: Formar la masa base
Añade los dátiles sin hueso al procesador. Si los dátiles están muy secos, puedes dejarlos en remojo unas horas antes. Si usas aceite de coco y manteca de cacao, derrítelos al baño maría antes de incorporarlos. Tritura todo bien hasta conseguir una masa homogénea y pegajosa. No importa si queda algún trocito pequeño de dátil.
Paso 3: Incorporar los ingredientes secos
Agrega el cacao en polvo, el coco rallado, la harina de algarroba y las especias (canela, vainilla o ras el hanout). Vuelve a procesar todo lo justo para que se integren los ingredientes. También puedes pasar la mezcla a un bol y terminar de mezclar muy bien con las manos.
Paso 4: Reposo y moldeado
Si la masa está muy blanda, puedes extenderla sobre un plato y meterla al frigorífico una media hora para que se solidifiquen las grasas naturales. Una vez la masa sea manejable, ve tomando porciones del tamaño de una cuchara de postre y forma bolitas amasándolas entre las manos. Es recomendable que sean pequeñas para que quepan enteras en la boca.

Decoración y conservación
El toque final se lo daremos con el rebozado. Puedes usar diferentes ingredientes para dar distintos matices y colores:
- Cacao en polvo para un sabor intenso.
- Coco rallado para un contraste dulce.
- Polvo de pistacho o frutos secos picados.
- Té matcha o cáscara de cítricos seca.
Para rebozarlas, pon el ingrediente elegido en un plato hondo, echa las trufas y mueve el plato para hacerlas rodar. Colócalas dentro de una cápsula individual para bombones para una mejor presentación.
Consejos de almacenamiento
| Condiciones ambientales | Método de conservación |
|---|---|
| Temperatura ambiente | Recipiente hermético (si no hace mucho calor). |
| Clima cálido | Conservar siempre en la nevera para evitar que estén pegajosas. |
Se recomienda dejarlas un rato a temperatura ambiente justo antes de consumirlas para apreciar mejor su textura carnosa y sabrosa.