Ingredientes Inesperados y Alimentos que Desafían la Percepción

Las fronteras entre países, además de culturales, físicas, administrativas o lingüísticas, también pueden ser gastronómicas. Hasta el punto de que hay gente que come cosas consideradas repugnantes (para nosotros) por elección, gente que lo hace por necesidad y, también, gente que consume elementos que, aunque puedan parecer desagradables, realzan el sabor de otros alimentos. A menudo, no somos conscientes de lo que realmente contienen muchos de los productos que consumimos a diario.

Alimentos Exóticos y Sus Particularidades Culturales

Lo que una cultura considera una delicatesen, otra puede verlo como un platillo inaceptable. En Filipinas, por ejemplo, comen balut, un embrión de pollo o pato hervido y servido en la cáscara. En Italia, el cibreo es una salsa toscana confeccionada a base de sobras de pollo: cresta, testículos, embriones y demás. Al parecer, a Catalina de Médici le parecía una delicatessen.

En China, es popular la sopa de nido de ave, que se confecciona disolviendo nidos de vencejos construidos principalmente con los esputos (los escupitajos) del pájaro. En Japón, el Shirako es una popular tapa que se hace con semen de bacalao. En Islandia, el Hákarl es tiburón peregrino que se entierra bajo la grava para que fermente, adquiriendo un sabor y olor muy peculiares.

Platillos exóticos de distintas culturas: balut, cibreo, sopa de nido de ave, shirako y hákarl

Contaminación No Deseada: Bacterias y Residuos

Más allá de las particularidades culturales, existen elementos contaminantes que pueden estar presentes en nuestros alimentos. En diversos estudios oficiales se señala que el 20 % de los cubitos de hielo de hoteles y bares, por ejemplo en Cardiff, y en restaurantes de comida rápida de Chicago, están contaminados de “materia fecal”. La razón principal es que el personal no se lava las manos adecuadamente.

En enero de 2010, un estudio de la Universidad de Hollins de Roanoke (Virginia) concluyó que casi la mitad de las bebidas de 90 surtidores de refresco de la zona habían dado positivo en bacterias coliformes, lo que indica una posible contaminación fecal. Otro experimento realizado en 2003 por el Evening Standard de Londres, a partir de seis bares de la ciudad, recogió muestras de aperitivos gratuitos que también mostraron contaminación.

Niveles Máximos de Contaminación Natural Permitidos

Es importante saber que la Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) establece niveles máximos de contaminación natural permitidos en los alimentos, porque eliminarla por completo resultaría muy caro. Aunque la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición no los detalla explícitamente, los niveles suelen ser similares. Algunos ejemplos incluyen:

  • En cada 100 gramos de chocolate, podemos encontrar 60 fragmentos de insectos y un pelo de roedor sin que se pueda denunciar al fabricante.
  • En el tomate en lata: 10 huevos de mosca cada 500 g y 30 cada 100 g en salsa.
  • En las espinacas congeladas: 50 larvas de ciempiés cada 100 g.
  • De las patatas fritas: el 6% pueden estar putrefactas.
  • En el maíz dulce: larvas de insectos menores de 2 o 3 mm.
  • En las palomitas de maíz: 1 excremento o pelo de roedor por envase.
  • En el brócoli congelado: 60 áfidos, crías de gusano o larvas cada 100 g.
Infografía ilustrando los límites de impurezas permitidas en alimentos según normativas

Ingredientes Ocultos y Sorprendentes en Tu Alimentación Diaria

A menudo, consumimos una variedad de productos sin saber los componentes inusuales que se utilizan en su fabricación. Estos ingredientes, disfrazados bajo nombres técnicos, cumplen funciones específicas pero pueden resultar poco apetitosos al conocer su origen.

Aditivos de Origen Inesperado

  • L-cisteína (E-920): Este aminoácido aparece en las listas de ingredientes de bagels, pasteles y bollería industrial. Se utiliza para elaborar aromatizantes cárnicos y para hacer más elástica la masa. Curiosamente, nuestro pelo tiene un 14 % de L-cisteína, y este componente se obtiene comúnmente a partir de cabello humano o plumas de pato. Afortunadamente, al disolverse el pelo, el ácido hidroclorídrico que crea la L-cisteína la vuelve irreconocible y estéril.
  • Secreciones anales de castor (Castoreum): El castoreum es una secreción de color marrón que excreta el castor, acumulándose en una glándula entre el ano y el pene. Este líquido se usa como sustituto de la vainilla natural, especialmente para el sabor a vainilla en bebidas y alimentos.
  • Dióxido de silicio (Arena): En las listas de ingredientes aparece como dióxido de silicio. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) considera seguro su consumo, permitiendo hasta un 2 por ciento de contenido en los productos alimenticios. Su función es evitar que las partículas finas del producto alimenticio provoquen la aglutinación debido a la absorción de humedad. Lo consumimos en la sal y las sopas, entre otros.
  • Bórax o tetraborato de sodio (E-285): Este compuesto se utiliza como conservante en alimentos como el caviar y mariscos, y en las listas de ingredientes figura como E-285. El bórax es un elemento comúnmente empleado en la industria nuclear y química.

Sustancias Sorprendentes en Productos Comunes

Además de los aditivos ya mencionados, varios productos que consumimos diariamente contienen componentes que podrían alterar nuestra percepción de ellos:

  • Vejigas de pescado en la cerveza: En la elaboración de la cerveza se utiliza un ingrediente algo inusual: las vejigas de pescado. Se usan en forma de gel para ayudar a mezclar y mantener unida la levadura utilizada para fermentar la cerveza y para mantenerla uniforme y burbujeante.
  • Retardante de fuego en bebidas: Algunas de las bebidas más vendidas, como refrescos o isotónicas, contienen un líquido llamado BVO (aceite vegetal bromado). Este ingrediente también se utiliza para evitar que los plásticos sean inflamables y para que los saborizantes artificiales no se separen. Las compañías han prometido remover los BVO de sus recetas en algunos mercados, como Estados Unidos, aunque su situación en el resto del mundo no es clara.
  • Hormonas sintéticas en la leche: Para estimular una mayor producción de leche, se utilizan hormonas sintéticas (rBST), que han sido ligadas al cáncer de próstata, senos y colon.
  • Anticongelante en aderezos: Los aderezos industriales para ensaladas a menudo contienen propilenglicol, un compuesto que también se utiliza como anticongelante y se añade para darle consistencia.
  • Bacterias en la carne: La carne producida industrialmente puede venir con antibióticos de uso veterinario, metales pesados y bacterias resistentes, como la MRSA, debido al uso excesivo de antibióticos que favorecen su desarrollo.
  • Insectos como colorantes (carmín): Si en las etiquetas de tus bebidas, jugos o cualquier colorante rojo encuentras el llamado carmín o "colorante natural rojo #4", significa que estás consumiendo insectos. Este colorante se crea con escarabajos aplastados, lo que logra darles ese tono rojo atractivo, cuya función es meramente estética.
  • Preservante de combustible en goma de mascar y snacks: La próxima vez que consumas goma de mascar, galletitas de queso o nuggets de pollo, recuerda que en su elaboración se usó un preservante llamado T-butilhidroquinona (TBHQ). Este conservante se utiliza también en los combustibles biodiésel, y su consumo en ciertas cantidades puede resultar tóxico.

El experimento de la BBC sobre los efectos de los alimentos ultraprocesados | BBC Mundo

Natto: El Superalimento Japonés que Desafía la Percepción Occidental

Así como hay ingredientes ocultos, existen alimentos que, aunque venerados en su cultura de origen, generan una fuerte aversión en otras. Este es el caso del natto, un alimento tradicional japonés a base de soja fermentada.

¿Qué es el Natto?

El natto tiene un olor similar al amoníaco y una consistencia pegajosa y viscosa, parecida al moco, lo que hace que divida opiniones, incluso entre las personas que han crecido consumiéndolo. Una encuesta de 2017 reveló que solo alrededor del 62% de los japoneses disfrutan comer natto, y al 13% le disgusta su sabor. Sin embargo, muchos lo consumen debido a sus importantes beneficios para la salud.

Plato de natto japonés con su característica textura pegajosa

Beneficios para la Salud y Tradición

Los japoneses consideran desde hace mucho tiempo el natto como un superalimento. Creen que su consumo está relacionado con un mejor flujo sanguíneo y un riesgo reducido de sufrir accidentes cerebrovasculares, características particularmente atractivas en un país con una de las poblaciones más envejecidas del mundo. Hitoshi Shirakawa, profesor de nutrición en la Universidad de Tohoku, apoya esta creencia, citando un estudio que encontró que quienes comían alimentos fermentados a base de soja como el natto todos los días reducían en un 10% el riesgo de morir por un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco.

Los alimentos fermentados a base de soja son menos propensos a perder componentes nutricionales durante el procesamiento. Estos componentes incluyen un gran número de proteínas, así como hierro y fibra dietética, que tienen efectos positivos en la presión arterial y el peso. El natto incluso podría ayudar a las personas a sentirse y verse más jóvenes, ya que una porción tiene los mismos niveles de vitamina K que el requerimiento diario establecido por el gobierno japonés, ayudando a prevenir la osteoporosis. También contiene vitamina B6 y vitamina E, que estimula la renovación celular y retrasa el envejecimiento de la piel.

Historia, Preparación y Consumo Actual

El natto fue introducido en Japón desde China durante el período Nara (710-784). Se popularizó entre aristócratas y guerreros en el período Kamakura (1192-1333) y se volvió un alimento básico en la dieta japonesa en el período Edo (1603-1867), cuando apareció en los libros de cocina y comenzó a ser preparado en los hogares.

Originalmente, las semillas de soja se remojaban, hervían o cocinaban al vapor, luego se mezclaban con la bacteria Bacillus subtilis y se envolvían en paja para fermentar. Hoy en día, el natto es fácil de preparar y está disponible en tiendas y supermercados en todo el país. Un paquete, que normalmente contiene tres empaques individuales, cuesta entre 100 y 300 yenes y viene con pequeños paquetes de tare (una mezcla de salsa de soja) y karashi (mostaza picante). Para prepararlo, simplemente se mezclan los tres elementos y se vierte sobre arroz blanco vaporizado. Otros ingredientes comúnmente usados para sazonar el plato son negi (cebolletas) picadas y huevo crudo. Es más común comer natto en el desayuno.

Desayuno japonés tradicional con natto, arroz y otros acompañamientos

La Popularidad del Natto en Japón y su Percepción Global

A pesar de su reputación como superalimento en Japón, el natto no ha logrado ganar popularidad fuera del país. Sin embargo, ha atraído suficiente atención como para terminar en el Museo de la Comida Asquerosa en Malmö, Suecia. Andreas Ahrens, director del museo, explica que "las dos cosas que la mayoría de las personas encuentran problemáticas con respecto al natto son la viscosidad y el olor", el cual puede ser "a tierra" debido a las bacterias que contiene.

El natto se exhibe junto a platos como el cuy peruano y el casu marzu (queso infestado de gusanos de Cerdeña), lo que subraya que "lo que encontramos repugnante y delicioso es muy cultural. Todo depende de con qué crecimos y de lo que estamos condicionados a que nos guste". No obstante, la creciente tendencia hacia los alimentos fermentados a nivel global (como el kimchi, el kéfir y la kombucha) sugiere que el natto podría encontrar una mayor apreciación internacional en el futuro.

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