La combinación de masa y queso es verdaderamente deliciosa. Estas empanadas de queso, ya sean fritas o al horno, presentan una masa increíblemente hojaldrada, que al morder se rompe en delicadas capas. En su interior, el queso derretido ofrece un bocado perfecto.

La Masa Hojaldrada Perfecta para Empanadas de Queso
La masa de estas empanadas de queso es excepcional. Su textura hojaldrada la hace muy ligera, lo que la convierte en una opción ideal para el relleno de queso. Si lo deseas, esta misma masa puede usarse para otras empanadas, como las de pino.
Preparación de la Masa
Para elaborar esta masa para empanadas, se debe comenzar por pellizcar cubitos de mantequilla con la harina y sal. Este proceso se realiza hasta que no queden trozos de mantequilla en la mezcla. Una alternativa es usar un procesador de alimentos, agregando la harina, sal y mantequilla, y procesando hasta obtener una textura similar a la arena húmeda.
Luego, se incorpora agua y se une la masa. Es crucial mezclar o procesar solo el tiempo mínimo necesario para que se integre, sin amasar en exceso. Una vez formada, la masa debe descansar refrigerada durante al menos 30 minutos, envuelta en papel film. Durante este reposo, el gluten de la masa se relaja, facilitando su estiramiento sin que se encoja constantemente. Además, la mantequilla se solidifica, lo que evita que la masa se pegue a la mesa al estirarla.

Modelado y Relleno de las Empanadas
Una vez que la masa ha reposado, se estira, espolvoreando poca harina sobre la superficie. Es importante que la masa quede delgada, idealmente de 2-3mm de grosor, para asegurar una textura crocante. Se cortan círculos de aproximadamente 8cm de diámetro, utilizando un cortador.
Para obtener la forma deseada, se estira cada círculo en una sola dirección con un rodillo (o uslero), formando un óvalo. Se coloca un trozo de queso en un lado del óvalo y se cierra doblando la otra mitad encima. Si se utilizó mucha harina al estirar, se pueden mojar los bordes con un poco de agua para asegurar que peguen bien.
Finalmente, se aplastan los bordes con un tenedor para sellar. Para un acabado más prolijo, se puede repasar el borde de la empanada con el mismo cortador circular utilizado previamente, para que quede parejo.
Una recomendación importante para las empanadas horneadas es usar queso congelado. Se corta en trozos y se congela previamente, ya que con el calor del horno el queso tiende a salirse o incorporarse en la masa, dejando las empanadas huecas. Aunque con las empanadas fritas este problema es menos común, también se puede aplicar este truco.
Forming Empanadas, Turnovers, or Hand Pies with Frankie Kimm
Opciones de Cocción: Fritas o Horneadas
Estas empanaditas de queso son fabulosas fritas. Sin embargo, también es posible hornearlas, aunque lógicamente no tendrán exactamente el mismo resultado.
Empanadas Fritas
Para la versión frita, se recomienda freír las empanadas en aceite caliente hasta que estén doradas y burbujeantes.
Empanadas Horneadas
Si se prefiere hornear, se precalienta el horno a 180°C. Las empanadas se hornean durante 15 a 35 minutos, o hasta que estén doradas. Se deben vigilar durante la cocción, y si se inflan demasiado, se puede enterrar un mondadientes para desinflarlas y evitar que se abran. Antes de llevar al horno, se pueden pincelar con un batido de huevo y agua para un acabado más brillante.
Se recomienda servir las empanadas calientes.
Las Empanadas de Queso en Chile
Las empanadas de queso son muy apreciadas en Chile. Son un clásico aperitivo, pero también son populares como comida al paso o para almuerzos. En este contexto, el toque reconocible es el uso del queso de fundo chileno, también conocido como queso chanco. Este es un queso maduro de sabor lechoso que se derrite muy bien, lo que lo hace perfecto para estas preparaciones.