El pollo al pil pil es un platillo emblemático que destaca por su jugosidad y el toque vibrante del ají, siendo una preparación ideal para quienes disfrutan de sabores intensos y una pizca de pasión en el plato. Esta receta es, además, un excelente acompañante del alcohol, siendo muy valorada en la gastronomía popular.

Ingredientes necesarios
Para preparar esta receta al estilo chileno, asegúrate de contar con los siguientes insumos de calidad:
- 1 bandeja de pechuga de pollo deshuesada cortada en cubos (de 4x4 cm aproximadamente).
- 100 ml de aceite de oliva.
- 1 taza de vino blanco (200 ml).
- 3 dientes de ajo cortados en láminas finas.
- 1 ají cacho de cabra (con pepas para mayor potencia) cortado en rodajas.
- 1 puñado de perejil fresco picado finamente.
- 1 sobre de caldo en polvo de gallina.
- 1 cajita de crema de leche.
- Pimienta a gusto.
- Paquete de tostadas para acompañar.
Preparación paso a paso
1. Infusión del aceite
Comienza picando los ajos en láminas finas y el ají en rodajas gruesas. Calienta el aceite de oliva en un wok o sartén. Agrega las rodajas de ajo y de ají, cocinando por 5 a 7 minutos. Es fundamental evitar que el ajo se queme para que el aceite absorba un sabor auténtico y no amargo.

2. Cocción del pollo
Trocea el pollo en dados de 4x4 cm, salpimienta y añade al aceite previamente saborizado. Dora el pollo hasta que tome color. Una vez dorado, incorpora el vino blanco a discreción. Si buscas una textura más cremosa, añade la crema de leche y el caldo en polvo. Cocina a fuego lento por un periodo de 10 a 15 minutos, moviendo el recipiente en círculos para ligar la salsa correctamente.
Información nutricional por porción
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Energía | 1025.9 kcal |
| Proteína | 60.1 g |
| Grasas | 42.8 g |
| Carbohidratos | 91.3 g |
| Sodio | 1396.7 mg |
Cómo montar pil pil de forma rápida y sencilla
Consejos del chef
Para obtener el mejor resultado, el secreto reside en la selección del ingrediente principal: inclínate por el ají cacho de cabra más fiero que encuentres en ferias o mercados locales, ya que los ejemplares de supermercado suelen ser menos intensos. Aunque es tentador agregar ingredientes como merkén u otros picantes adicionales, se recomienda mantener la receta original para preservar el equilibrio de sabores auténticos. Finalmente, sirve bien caliente y disfruta con tostadas para añadir una textura crocante a la preparación.