Los guisos de pollo merecen reclamar su protagonismo en la mesa familiar, ya que son tan sabrosos y reconfortantes como las recetas de pollo al horno. Esta receta de Pollo a la Cerveza es literalmente infalible y nunca sale mal. Es un plato ideal para hacer con antelación, ya que con el tiempo los sabores se asientan y queda aún mejor. Lo tienes listo en unos 30 minutos y es perfecto para acompañar con arroz, porque su salsa es tan deliciosa que se tiene que rebañar hasta que no quede ni una gota.

Ingredientes
- 8 piezas de pollo (muslos, pechugas o contramuslos, sin piel, con hueso o no al gusto)
- 2 dientes de ajo medianos
- 3 cebollas medianas
- 3 zanahorias medianas-grandes
- 250 ml de cerveza (tipo lager o pilsner, también se puede usar sin alcohol)
- 200 ml de caldo de pollo (tener un poco más para ajustar si hace falta)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Tomillo (opcional, para el sofrito)
- 1 cucharada de harina (opcional, para espesar la salsa)
Preparación Paso a Paso
Paso 1: Preparar el Pollo
Saca el pollo un rato de la nevera y abre el envase para que se atempere un poco. Retira los posibles excesos de grasa o plumas, y sécalo con papel de cocina. Sazona el pollo con sal y pimienta por ambas caras.
Paso 2: Sellar el Pollo
Cubre el fondo de una cazuela grande con aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio. Sella el pollo a fuego medio-alto, unos 2 minutos por lado, para dorar la superficie simplemente y aportar más sabor. No buscamos cocerlo en este punto. Si no te cabe todo el pollo en la cazuela, márcalo en tandas. Retíralo de la cazuela y reserva en un plato o bandeja.

Paso 3: Preparar y Sofreír las Hortalizas
Mientras el pollo se dora, pela los dientes de ajo, pela la cebolla y córtala a pluma. Pela y corta la zanahoria en rodajas. En la misma cazuela donde se selló el pollo (añadiendo un poco más de aceite si fuera necesario), añade la cebolla, las zanahorias y el ajo. Sofríe las hortalizas a fuego medio/medio-bajo hasta que la cebolla se haya dorado ligeramente y ablandado un poco, unos 10 minutos. Si utilizas, añade el tomillo y salpimienta el conjunto. Si agarra un poco al fondo, rasca con una pala de madera para sacar todo el sabor, esto dará más sabor al guiso.

Paso 4: Cocinar el Guiso con Cerveza
Reincorpora el pollo a la cazuela. Cubre con la cerveza y el caldo (o agua). Si hace falta, añade más caldo o agua hasta que el pollo esté casi a cubrir. Llévalo a un hervor suave y deja que se cocine durante 20 minutos a fuego lento.
Para espesar la salsa, puedes añadir una cucharada de harina al sofrito antes de reincorporar el pollo, removiendo bien para que no quede cruda y no forme grumos. Pasados un par de minutos, reincorpora el pollo y añade la cerveza y el caldo.

Paso 5: Preparar la Salsa Final
Retira el pollo de la cazuela y tritura las verduras con el líquido hasta obtener una salsa suave y sedosa. Prueba y ajusta el punto de sal, pimienta y la textura añadiendo más caldo o agua si te ha quedado muy espesa. Si te ha quedado demasiado líquida, puedes devolverla unos minutos al fuego (sola, sin el pollo) para evaporar el exceso de líquido y que reduzca más. Cocinar unos 10-15 minutos más, subiendo el fuego hacia el final, ayudará a que espese.
Cómo espesar un guiso
Paso 6: Finalizar la Cocción
Devuelve la salsa y el pollo a la cazuela y cocínalo todo junto unos 5 minutos más a fuego lento para que se integren los sabores y el pollo se caliente bien en la salsa. Remueve de vez en cuando para que se cocine todo de forma homogénea.
Consejos y Notas Adicionales
Sobre el Pollo
Puedes usar cualquier parte que te guste: pechuga, contramuslo o muslo. Los muslos y contramuslos, con piel y hueso, suelen dar mejor sabor al conjunto. Aunque en esta receta se indica sin piel, puedes dejarla si lo prefieres.
Sobre las Hortalizas
La cebolla, la zanahoria y el ajo son las hortalizas clásicas que aportan sabor y textura a la salsa. Si tienes dudas con las cantidades de zanahoria, es mejor usar de más que de menos.
Sobre la Cerveza
Se recomienda usar cerveza tipo lager o pilsner, es decir, una rubia con sabor suave. Las cervezas tipo "ale" pueden dar un resultado un poco más empalagoso, y las cervezas oscuras pueden hacer la salsa demasiado fuerte para algunos paladares. Si no puedes tomar alcohol, simplemente usa cerveza sin alcohol. El alcohol no se evapora por completo al cocinarse, ni aunque lo dejes durante horas al fuego.
Si las cantidades indican 250 ml de cerveza y tienes a mano una lata de 33 cl, no dudes en usarla entera y luego ajustar la cantidad de caldo o agua. Si por el contrario tienes un quinto (20 cl), puedes usarlo y ajustar la cantidad de líquido añadiendo más agua o caldo.
Sobre el Caldo
Si usas pollo de buena calidad, puedes usar agua tranquilamente en lugar de caldo.
Sugerencias para Servir
Un guiso con tanto sabor como este pollo a la cerveza pide una guarnición neutra que aproveche la salsa y los aromas del plato. Puedes acompañarlo con arroz blanco o puré de patatas. También puedes simplemente servir raciones generosas con buen pan de calidad para mojar la salsa, y dejar así los platos bien limpios.

Almacenamiento
- En la nevera: Pon el pollo a la cerveza en un recipiente hermético con la salsa. Una vez frío, guárdalo en la nevera hasta por 4 días.
- En el congelador: Pon el pollo en un recipiente hermético con la salsa. Una vez frío, guárdalo en el congelador por hasta 4 meses. De hecho, es ideal si puedes hacerlo con antelación, ya que los sabores se asientan y mejoran.
Si te sobra salsa, ¡no la tires! Congélala y úsala más tarde con pechugas de pollo a la plancha, o para aderezar coliflor asada.