Receta de Quesadilla de Pizza Frita

Introducción a la Pizza Frita y la Quesadilla

La pizza frita es una deliciosa variante de la clásica pizza, en la que la masa se fríe en lugar de hornearse, resultando en una textura crujiente por fuera y suave por dentro. Suele servirse con una capa de salsa de tomate, queso derretido y los toppings favoritos. Es una opción rápida y sabrosa, ideal para quienes buscan una versión diferente y más intensa de la pizza, perfecta para disfrutar en cualquier momento.

La combinación de ingredientes tan simples no puede ser el resultado del trabajo de una única persona. Así es como la gente comenzó a freír sus pizzas, y a venderlas en las calles para contribuir a sus escasos ingresos.

Infografía con los ingredientes principales de una pizza frita y una quesadilla.

Historia y Origen de la Pizza Frita

La idea de freír la masa de la pizza, en lugar de hornearla, tiene raíces en la necesidad y la inventiva popular. Históricamente, cuando los recursos eran limitados, la gente buscaba maneras creativas de preparar alimentos sabrosos y nutritivos. Freír la pizza se convirtió en una solución accesible, permitiendo a los vendedores callejeros ofrecer un producto rápido y económico para complementar sus ingresos.

Receta Detallada de Masa para Pizza Frita

Ingredientes para la Masa

  • 1 kg de harina 0000
  • 600 cc de agua apenas tibia
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada cargada de sal
  • 30 g de levadura fresca

Preparación de la Masa

  1. Hacer un volcán con la harina, poner la sal alrededor y la levadura en el centro. Incorporar de a poco el agua y el aceite.

    Primer plano de los ingredientes de la masa de pizza colocados en forma de volcán.
  2. Amasar hasta lograr un bollo liso y elástico. Dividir la masa en 10 bollos iguales. Dejarlos leudar, tapados, por lo menos 1 hora.

    Masa de pizza amasada y dividida en bollos, cubiertos para leudar.
  3. Aplanar la masa para desgasificarla y estirar los bollos sobre la mesada enharinada, formando círculos.

Relleno y Montaje de la Pizza Frita

Ingredientes para el Relleno (por pizza)

  • 150 g de mozzarella
  • 2 fetas de jamón cocido
  • 5 tomates secos, rehidratados y picados

Ingredientes Adicionales para Freír

  • Aceite de girasol para freír

Proceso de Relleno y Sellado

  1. Sobre un disco de masa, dejar libre un borde de 1 centímetro y poner una feta de jamón, un poco de queso rallado grueso, el tomate seco rehidratado y picado, otra vez queso y otra vez jamón.

    Disco de masa de pizza con los ingredientes del relleno distribuidos.
  2. Cubrir ese disco con otro y apretar bien los bordes para que no se escape el relleno.

Fritura y Presentación de la Pizza Frita

Instrucciones de Fritura

  1. Calentar dos dedos de aceite en una sartén amplia y freír la pizza primero de un lado, luego del otro.

    Pizza frita dorándose en una sartén con aceite caliente.
  2. Cuando esté lista, escurrirla sobre papel absorbente, dejarla reposar unos minutos y servir una por plato.

Variaciones y Recetas Relacionadas

Pizza Quesadilla o "Pizzadilla"

Ahora que regresamos a la rutina del regreso a clases, las recetas fáciles y deliciosas son mis favoritas, como esta pizza quesadilla o ¡Pizzadilla! Yo hago varias versiones de Pizzadillas: a las que les coloco solo queso, otras con queso y pepperoni, y estas con vegetales, las cuales son mis preferidas. Cualquier versión que escojas te aseguro que a tus hijos les encantará y quedarán satisfechos. Lo mejor de todo es que todo el proceso no te toma más de 20 minutos.

Ingredientes para la Pizzadilla

  • 1 taza de Harina de maíz
  • 1/4 de cucharadita de sal de grano Kosher
  • 1/4 de cucharadita de agua tibia
  • Aceite para freír
  • 1 taza + 2 cucharadas de Queso Quesadilla Rallado Marca Chihuahua® de V&V SUPREMO®

Guarnición para la Pizzadilla

  • 1½ tazas de lechuga romana, fileteada
  • ½ taza de Queso Cotija Molido Marca Sierra® de V&V SUPREMO®
  • Salsa de tomate roja (ver receta o usa tu favorita)
  • ¾ de taza de Crema Marca Supremo® de V&V SUPREMO®

Pasos para Preparar la Pizzadilla

  1. En un tazón; combina la harina de maíz y la sal. Agrega el agua tibia, mezcla hasta que comience a formarse una masa. Amasa hasta que tenga una textura suave y húmeda, la masa no debe pegarse al tazón ni a las manos. Divide la masa en 6 bolitas. Cubre la masa con una toalla húmeda y déjala reposar por 15 minutos.

    Bolitas de masa de maíz cubiertas con una toalla húmeda.
  2. Coloca una bola de masa entre dos hojas de plástico o papel pergamino. Con un plato redondo, aplana la masa presionando hacia abajo lo más uniformemente posible.

  3. Rellena cada tortilla con 3 cucharadas de Queso Chihuahua®. Dobla la quesadilla y pellizca alrededor de los bordes de la masa para que selle. Repite los pasos con el resto de los ingredientes. Coloca las quesadillas en una charola o plato forrado con papel encerado hasta que estés lista para freírlas.

    Quesadillas rellenas de queso listas para freír.
  4. Calienta el aceite para freír en un sartén grande a fuego medio de 5-7 minutos o hasta que el aceite alcance una temperatura 350 grados.

  5. Fríe 2 quesadillas a la vez de 1- 2 minutos de cada lado o hasta que las quesadillas estén ligeramente doradas y crujientes. Escurre en papel absorbente.

  6. Sirve las quesadillas con lechuga, Queso Cotija, Salsa y Crema Supremo®. ¡Buen provecho!

Consideraciones sobre Recetas Virales y Combinaciones Inusuales

Un vídeo clásico en los mentideros de la red, repleto de recetas suculentas y platos apetecibles, sí, pero también de abominaciones gastronómicas sólo concebibles en los profundos pozos de la cultura culinaria anglosajona. El vídeo es una concatenación de calamidades, un crescendo permanente que jamás parece tener fin. Nuestro cocinillas prepara primero un marinado de aceite, azúcar moreno, pimentón, sal y pimienta negra, generando una masilla densa en la que baña un puñado de pechugas de pollo. Acto seguido se dispone a hornearlas para, una vez cocinadas con éxito, trocearlas en mil pedacitos al modo de una carne mechada. A partir de ahí, el frenesí: al mechado se le añade bacon frito, cebolletas, cebolla roja y un enorme bol de salsa barbacoa. Una vez removido, comienza El Horror: el mejunje cárnico se deposita sobre una tortilla mexicana, se cubre con dos dedos de queso rayado (industrial, por supuesto) y se vuelve a cubrir con otra tortilla (tras volcar aún más queso).

El problema es que no queda ahí. Nuestro cocinero prepara después una salsa agria con yogur, polvos de cebolla, tres especias distintas, mayonesa y zumo de limón. Y pese a todo, la idea podría tener un pase, un hueco reservado en el peor restaurante del último círculo del infierno. ¿Resultado? Bienvenidos al fin de la historia gastronómica. Contra todo pronóstico, el vídeo en cuestión no pertenece a Tasty, la publicación de BuzzFeed dedicada a toda suerte de platos y recetas, sino a Twisted, otra publicación semejante de factura británica. Se ha viralizado durante el pasado fin de semana tanto en los círculos angloparlantes como en los hispanoparlantes, y lo ha hecho por el aberrante carácter de la preparación. Nadie en su sano juicio consideraría que semejante mezcla (incontables ingredientes, horneado, frito, de nuevo horneado) podría ser apto para el consumo humano. Bordeando la Ley de Poe (bien podría ser una parodia sino fuera completamente en serio), el vídeo ha causado gran sensación.

Bacon, pollo mechado con salsa barbacoa y un marinado inexplicable, tortillas, pepperoni, ¡pizza frita (pero no la napolitana)! ¿Es semejante masa de elementos dispares concebible en la vida real, es posible comer tan abrupta negación de las lógicas más elementales de la cocina? Nuestro héroe acudió al supermercado y compró todos los elementos desplegados en el vídeo. Lo primero que hay que tener en cuenta antes de acometer tan extraña empresa es el presupuesto: muy abultado, asciende a 80$ (sorprende lo caro que resulta practicar El Mal). Lo segundo, lo inexacto de las proporciones planteadas en la receta: según Spence, son muy insuficientes para conseguir ese color barnizado, rojizo a causa del marinado (cosa previsible si tenemos en cuenta que sólo llevaba aceite, algo de pimentón y especias). Nada que un buen puñado de salsa BBQ no pueda arreglar, suponemos. Otro problema fundamental desvelado por Spence es el de los tiempos. Son demasiado largos, dado que requiere un horneado casi constante de primero las pechugas, después las quesadillas y por último su fritura y posterior horneado (cuesta escribirlo sin releerlo cinco veces).

Como era de prever, el harinado + empanado es un absoluto desastre porque las quesadillas son demasiado gruesas y las tortillas no sujetan el interior de carne y queso. Resta el desastre definitivo de la pizza (queso y embutido por encima) y, finalmente, comérsela. La reacción del chef improvisado ha tornado en otro viral. Spence desmenuza una porción de la pizzadilla, la unta en una poco apetecible salsa agria y la degusta con pavor y espanto. Los segundos posteriores son la viva imagen de un hombre arrepentido de cada decisión que le ha llevado hasta allí: le entran arcadas, intenta escupir lo degustado, y finaliza el clip exigiendo a su cámara que corte la emisión. Pese a que la red está repleta de recetas similares de "pizadilla", ninguna condensa tantas burradas como esta. Hay pizza, hay quesadilla, hay salsa barbacoa y hay fritura. Una profunda, desagradable fritura. El vídeo ha triunfado porque mantiene el pulso narrativo mediante una avalancha de ideas pésimas: cuando crees que no se puede superar, llega algo aún peor. Lo vivimos en primera persona a cuenta de la pizza de chocolate lanzada por Telepizza, y lo hemos analizado en otras ocasiones gracias a Jamie Oliver y su paella con chorizo (en la que se ha enrocado, para furia de los españoles) y otras tantas recetas demasiado insalubres para ser ciertas, ya sean de España o de fuera de la cocina mediterránea.

Perfil de la Chef y su Legado Familiar

Nuestra Chef en Residencia de primavera, Ana Nelson, es una madre de 5 hijos nacida en Ciudad de México y residente en Florida, a la que le apasiona enseñar recetas mexicanas a través de Internet, muchas de ellas heredadas de su madre michoacana y que ahora comparte con sus hijos. Para Ana, cocinar es algo más que preparar comida; se trata de conectar con su cultura y abrazarla a través de platos que cuentan su historia. La primera receta de Ana para Masienda es su versión de las quesadillas fritas. Estas crujientes y doradas quesadillas hechas con tortillas frescas y rellenas de queso quesillo eran su tentempié favorito después del colegio y un consuelo especial cuando se mudó por primera vez a Estados Unidos y se sentía fuera de lugar. Hoy, Ana las prepara para sus propios hijos, aportando el mismo calor y alimento a la mesa de su familia.

Fotografía de Ana Nelson cocinando con sus hijos.

tags: #pizza #quesadilla #frita