Aunque por norma general somos conscientes de la importancia de no dejar las sobras de comida fuera de la nevera, hay algunos alimentos con los que descuidamos esta cuestión, como es el caso de la pizza. Dejar la pizza fuera hasta el día siguiente es una práctica común tras una cena con amigos, pero es importante saber que, al hacerlo, te estás exponiendo al riesgo de enfermar.
La Consejería de Salud de Madrid explica que las bacterias se multiplican rápidamente en los alimentos a temperaturas comprendidas entre los 5 y los 63 ºC. Si algún alimento perecedero ha estado en este rango de peligro de 2 a 4 horas a temperatura ambiente, debe consumirse inmediatamente. Por tanto, la recomendación de los expertos es clara: no dejarla más de dos horas fuera y guardarla en la nevera lo antes posible.

Cómo conservar la pizza correctamente
Para que la pizza se mantenga en perfecto estado, no la dejes dentro de la caja o abandonada en un rincón. Tampoco es buena idea dejarla dentro del horno. Para una conservación óptima:
- Recipientes herméticos: Es importante guardar las rebanadas en un recipiente hermético para que la masa no se seque ni absorba olores extraños.
- Papel de cocina: Un truco útil es poner dos capas de papel de cocina en un plato, colocar la pizza encima, añadir dos capas más sobre las rebanadas y tapar con film transparente. Esto evita que la masa se humedezca demasiado.
- Tiempo de vida: Dependiendo de los ingredientes, la pizza se mantendrá fresca en el frigorífico entre dos y tres días.
Congelación de sobras
Si quieres que la pizza aguante más tiempo, puedes optar por congelarla. La pizza cocida puede congelarse hasta dos meses. Lo ideal es congelar las rebanadas individualmente para que no se peguen, utilizando recipientes herméticos y siguiendo el método del papel de cocina para absorber el exceso de humedad.

Métodos para recalentar la pizza y que parezca recién hecha
Aunque algunos prefieren saborearla fría, otros disfrutan más si sabe como recién salida del horno. Aquí tienes los métodos más efectivos:
| Método | Instrucciones | Resultado |
|---|---|---|
| Horno | 180 ºC durante 8 minutos sobre la rejilla. | Base crujiente y cobertura jugosa. |
| Sartén | Fuego medio, 2 minutos, añadir gotas de agua y tapar 1 minuto. | Rehidratación perfecta de la masa. |
| Freidora de aire | 180 ºC durante menos de 5 minutos. | Rápido y muy crujiente. |
Un truco adicional si buscas un sabor renovado es añadir más queso para fundir sobre la porción antes de calentarla. Si usas la sartén, crear un poco de vapor al añadir unas gotas de agua y tapar ayudará a mantener la cobertura húmeda mientras la base se tuesta.